La pausa para el café que llevó a Patricia Sáiz al Mundial de Rallies
Javier Nieto
octubre 3, 2026

En la oficina donde trabajaba como administrativa, Patricia Sáiz empezó a aprender a ser copiloto durante los descansos. Una nueva compañera, Yadira de Diego, competía en rallies y le explicaba qué eran las notas de un tramo, el libro de ruta o la tarjeta de tiempos. “Pensaba que para estar en este mundo había que tener mucho dinero o ser alguien famoso”, contó Patricia a ‘Cadena SER’. Siete años después, disputa en Cerdeña su primera prueba del Campeonato Mundial de Rallies -WRC-, junto a Dani Sordo y en un coche oficial de Hyundai.

Patricia no era ajena al motor: le gustaban las motos, los quads y los buggies. Lo que nunca se había planteado era sentarse a la derecha de un piloto de rallies. Yadira la ayudó a encontrar a alguien que también estaba empezando y, en 2020, llegó su primera prueba, el Rallysprint de Rudagüera, en Cantabria. Corrió dos veces aquel año. Lo que había comenzado como algo nuevo que quería aprender empezó entonces a ocupar una parte cada vez mayor de su vida.

De las primeras notas a los rallies de Cantabria

La progresión fue rápida, aunque pasó por coches y campeonatos distintos antes de alcanzar el Mundial. En su tercera prueba ya copilotaba un BMW M3 de uno de los competidores destacados del certamen cántabro. Más adelante ganó, junto a Fernando Prada, el campeonato regional de rallysprint y la clasificación júnior de copilotos. En 2023 debutó sobre tierra en el RallyRACC Catalunya con Álex Español, con quien también participó en la copa europea de rallies eléctricos de Opel.

Aquellas lecciones de la oficina trataban sobre un trabajo que va mucho más allá de leer curvas en voz alta. La copiloto prepara la ruta, transmite al piloto las notas sobre lo que encontrará en cada tramo y controla los tiempos y los enlaces entre especiales. “Somos los ojos del piloto”, explicó Patricia a ‘Cadena SER’. La precisión importa tanto como la velocidad: “Si nos equivocamos en una curva, puede suponer un accidente o perder el rally”.

Un mensaje de Sordo y unas lágrimas en Portugal

En 2025 recibió un mensaje de Sordo por redes sociales. El piloto necesitaba acompañante para el Rali Terras d’Aboboreira, en Portugal, porque Cándido Carrera no podía participar. Aunque ambos eran cántabros, apenas se conocían. Para Patricia suponía afrontar por primera vez una prueba sobre tierra en un Rally2 junto a un piloto de la experiencia de Sordo. Se adaptaron lo bastante rápido como para llegar al último tramo disputándose la victoria con Kris Meeke, pero un pinchazo los dejó segundos.

Patricia lloró al terminar. Según contó a ‘DirtFish’, no fue por el pinchazo ni por haber perdido la victoria, sino porque de pronto tomó conciencia de dónde estaba. Entre las imágenes que conserva de aquel momento está la de bajar del coche y abrazar a Meeke, a su copiloto y a los padres y amigos de Sordo. El piloto volvió a llamarla para el rally de Ypres, donde terminaron cuartos con un Porsche. “Sentí una confianza plena. Poder hacer tu trabajo al 100% porque confías totalmente en el piloto es algo impresionante”, recordó ella sobre su primera experiencia juntos.

Los estudios fuera del coche y el estreno mundialista

El automovilismo todavía convive con otros planes en su vida. Tras trabajar durante años como administrativa, Patricia explicó en mayo que cursaba un grado superior de ganadería y asistencia en sanidad animal. “El copilotaje depende de muchos factores: el piloto, el presupuesto, las lesiones… Puedes quedarte sin competir de un año para otro”, señaló a ‘Cadena SER’. Esta temporada también ha seguido compitiendo en España junto a Surhayén Pernía, en un Citroën C3 Rally2.

Su primer Mundial llega directamente en el Hyundai i20 N Rally1 de Sordo, ganador en Cerdeña en 2019 y 2020. Antes de la prueba, ambos ensayaron con el coche sobre tierra y asfalto para que Patricia pudiera familiarizarse con su velocidad y con el espacio de trabajo dentro del habitáculo. Sordo ya conocía su manera de trabajar por los rallies que habían compartido: “Canta las notas con mucha claridad, eso me ayuda a concentrarme”.