Unai Simón, el mejor portero del mundo que habló de todos los demás
Javier Nieto
octubre 27, 2026

Unai Simón subió el lunes al escenario del Balón de Oro en Londres para recoger el Trofeo Yashin, que lo reconoce como el mejor portero de la temporada. Sin embargo, dedicó su intervención a explicar cuánto debía a otras personas. El guardameta del Athletic Club y de la selección española convirtió el premio individual en una sucesión de agradecimientos que recorría su vida: familia, amigos, entrenadores, compañeros y quienes le enseñaron a entender el fútbol.

Sus primeros recuerdos fueron para sus padres y su hermano, por la educación recibida, y para su pareja, en quien encuentra tranquilidad. Después apareció la cuadrilla de la infancia, con la que lleva más de veinte años quedando. A esos amigos les atribuyó una función que permanece fuera de los estadios: recordarle lo privilegiada que es su vida y ayudarle a “mantener los pies en la tierra”. El reconocimiento internacional empezaba así en su entorno más cercano.

Lo que Koldo Asua enseñó y lo que Iribar representa

Uno de los nombres que llevó al escenario fue el de Koldo Asua, fallecido en 2021. Profesor de lengua y literatura y referente de la cantera vizcaína, trabajó en la atención a los jugadores de Lezama, preocupado también por sus estudios y sus familias. Su labor acompañaba la formación de los jóvenes más allá del entrenamiento. Unai explicó que le había enseñado a valorar el legado humano que queda cuando termina una carrera deportiva.

El ejemplo elegido para representar esa enseñanza fue José Ángel Iribar. A sus 83 años, el Txopo sigue siendo una referencia del Athletic, también para quienes nunca lo vieron jugar. Simón lo recordó por todo lo que continúa aportando al club. Iribar había querido acompañarlo a la gala, pero no pudo asistir. Su ausencia física no impidió que ocupara un lugar central en una intervención que vinculaba la excelencia deportiva con ser recordado como una buena persona y un buen compañero.

Ser el mejor sin marcharse del Athletic

La relación de Unai con el Athletic comenzó en la temporada 2011-2012, cuando llegó a Lezama en categoría cadete. Debutó con el primer equipo en agosto de 2018 y fue construyendo allí una carrera que lo llevó a la selección y a los grandes torneos internacionales. En mayo de 2024 renovó hasta 2029 sin cláusula de rescisión. Entonces expresó una ambición que ahora ha cumplido: “Ser el mejor portero del mundo, pero siendo parte de este club”. Permanecer en Bilbao formaba parte de su objetivo.

Ese compromiso tiene también nombres propios. En la gala destacó a Óscar de Marcos, Iñigo Lekue y Gorka Guruzeta, a quienes describió como “tres de las personas más maravillosas que me ha regalado el fútbol”. La pertenencia que había expresado al renovar encontraba así una explicación cotidiana: los compañeros con los que se comparte una profesión, las relaciones que sobreviven a los partidos y el aprendizaje acumulado dentro de un vestuario.

Los rivales a los que también dio las gracias

También recordó a David Raya y Joan García, sus compañeros en la portería de España y candidatos al mismo Trofeo Yashin. Los tres habían formado parte de la selección campeona del mundo este verano, con Simón como titular. En su agradecimiento les reconoció un lugar en aquel éxito. El discurso incorporaba así a quienes compiten con él por jugar y que, durante una concentración, participan en la preparación de un objetivo compartido.

La competencia tiene dimensión propia. Raya ganó la Premier League con el Arsenal, disputó la final de la Champions y consiguió su tercer Guante de Oro consecutivo en la liga inglesa, gracias a sus diecinueve porterías a cero. Joan García llegó a la gala como guardameta del FC Barcelona. Compartir selección con ambos sitúa a Unai entre alternativas de primer nivel. El portero también agradeció su trabajo a tres entrenadores de su trayectoria: Luis de la Fuente, Ernesto Valverde y Luis Enrique.