Geoffroy Roux de Bézieux y “el trabajo de una vida” en Alpes 2030
Javier Nieto
octubre 31, 2026

Geoffroy Roux de Bézieux será el presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos Alpes Franceses 2030. Elegido por unanimidad el 29 de octubre, asumirá el cargo el 2 de noviembre como sucesor de Edgar Grospiron, después del periodo de interinidad de Vincent Roberti. A sus sesenta y cuatro años, el empresario describió su nueva responsabilidad como “el trabajo de una vida”. “He hecho muchas cosas en mi vida, pero unos Juegos en Francia son algo excepcional”, declaró tras su nombramiento.

El antiguo presidente del Movimiento de Empresas de Francia -MEDEF-, la principal organización patronal francesa, llega con experiencia en los consejos de administración de París 2024 y del comité del Mundial de Rugby Francia 2023. Pero su relación con el deporte comenzó mucho antes de aquellos cargos. El rugby universitario, los maratones, el triatlón y la bicicleta forman parte de una trayectoria en la que también aparecen los comandos de marina, una carrera internacional en cosmética y una fundación creada con su mujer.

Las amistades del rugby y la experiencia militar

En la escuela de negocios ESSEC encontró formación empresarial y relaciones que conservaría durante décadas. Jugaba al rugby con Patrick Martin, quien acabaría sucediéndolo al frente del MEDEF. Al recordar aquellos años en una entrevista con ‘Reflets’, la revista de antiguos alumnos, explicó: “El rugby es, ante todo, camaradería, amistades que perduran”. Entre sus compañeros de equipo también estuvo Olivier Cantet, que posteriormente presidió la asociación de antiguos alumnos. El terreno de juego aparece en sus recuerdos como un espacio donde se construyeron vínculos que continuaron fuera de la universidad.

Tras estudiar en ESSEC y Paris-Dauphine, realizó el servicio militar en los comandos de marina, con los que estuvo destinado en África y el Líbano. De aquella etapa destaca la exigencia física y mental, pero también la convivencia con personas de procedencias sociales diferentes. En la misma entrevista dejó una frase que sitúa esa experiencia por encima de muchos encuentros profesionales: “Las personas que más admiro no las conocí en la empresa, sino en las fuerzas especiales”. Años después mantuvo su vínculo con la reserva de la Marina francesa.

El empresario y la familia que encontró en ESSEC

Su trayectoria empresarial comenzó dentro de una gran compañía. Trabajó diez años en L’Oréal, con responsabilidades en Reino Unido y Polonia, antes de crear The Phone House junto a Pierre Cuilleret en 1996. La cadena especializada en telefonía móvil fue el punto de partida de otras iniciativas, entre ellas Virgin Mobile y el grupo Notus Technologies. Antes de representar a los empresarios franceses había creado y desarrollado sus propios negocios. La presidencia del MEDEF, que ejerció entre 2018 y 2023, añadió a ese recorrido la negociación y la interlocución pública en nombre de las empresas.

ESSEC también ocupa un lugar en su historia familiar. Allí conoció a Sabine Roux de Bézieux, con quien tiene cuatro hijos. Cuando recuerda su paso por la escuela, sitúa esa relación entre sus encuentros más importantes. La conexión continuó incluso en la boda: los casó Michel Calamy, sacerdote oratoriano y antiguo director de estudios del centro. Con Sabine compartiría después otro proyecto, la Fundación Araok, creada en 2005 con parte de los ingresos obtenidos de su primera aventura empresarial.

Una fundación compartida y una bicicleta a diario

Araok significa “adelante” en bretón. Bajo el amparo de la Fondation de France, el proyecto familiar ha apoyado iniciativas sociales, educativas y de igualdad de oportunidades. En una entrevista publicada en 2013, Sabine explicó su aspiración: “Confiar en la naturaleza humana y dar a cada uno los medios para trazar su propio camino”. Aquel perfil describía un compromiso compartido con su marido y sus cuatro hijos, nacido de la decisión de dedicar una parte de los recursos familiares a facilitar nuevas oportunidades a otras personas.

El deporte también ha ido cambiando de forma en su vida. Según cuenta en una entrevista publicada por la Federación Francesa de Ciclismo, después de muchos años de rugby comenzó a correr maratones, pasó al triatlón y terminó acercándose al ciclismo. Practica cicloturismo y gravel, sale con el Club Paris-Deauville y utiliza la bicicleta diariamente en París. A la actividad física añade una razón social: “El deporte hace caer las barreras sociales habituales”. Las salidas le permiten compartir tiempo con otras personas y encontrar conversaciones fuera de sus ocupaciones profesionales.

Del ciclismo a la organización olímpica

Esa afición desembocó en otro compromiso: desde abril de 2024 preside la Fundación France Vélo. En su presentación defendió la bicicleta tanto por los momentos de deporte y convivencia como por su capacidad para transformar los desplazamientos personales y laborales. Su interés también ha llegado a los negocios, con inversiones vinculadas a fabricantes de bicicletas de carga. Es uno de los ámbitos donde confluyen sus ocupaciones empresariales y una práctica que mantiene en su vida cotidiana.

Alpes 2030 será su siguiente escenario de trabajo. Ya formaba parte del consejo de administración y presidía el comité de remuneraciones desde el 1 de abril, por lo que ha seguido la preparación del proyecto antes de asumir la presidencia. Su elección reúne al Estado francés, las regiones de Auvernia-Ródano-Alpes y Provenza-Alpes-Costa Azul y los comités olímpico y paralímpico franceses. “Presidir Alpes 2030 es un honor, porque es, ante todo, un compromiso para hacer brillar, en equipo, al deporte y a Francia”, afirmó en el comunicado de su nombramiento. Su incorporación del lunes estará centrada en trabajar con los equipos en la puesta en marcha operativa del evento en los territorios.