Mustapha Berraf y Alejandro Blanco han acordado coordinar sus candidaturas a la presidencia de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales (ANOC) mediante un programa común y una propuesta de reparto del mandato 2026–2030. El acuerdo contempla que cada uno ejerza la presidencia durante dos años, sujeto a la Constitución de ANOC, sus procedimientos electorales y la aprobación de la Asamblea General.
El entendimiento se firmó en el marco de los Juegos Asiáticos de Aichi-Nagoya 2026, en Japón, después de unas consultas facilitadas por Sheikh Joaan bin Hamad Al Thani, presidente del Consejo Olímpico de Asia y vicepresidente primero de ANOC. Los candidatos señalan como objetivo compartido promover la unidad, la estabilidad y la solidaridad entre los comités olímpicos nacionales.
Primero Berraf, después Blanco
La fórmula propuesta establece que Berraf ocupe la presidencia entre 2026 y 2028 y que Blanco asuma los dos años restantes, hasta 2030. El acuerdo no convierte por sí mismo esa sucesión en una decisión aprobada: su aplicación queda condicionada a las normas de la organización, los procedimientos electorales correspondientes y el respaldo de la Asamblea General.
Ambos candidatos se han comprometido también a elaborar un programa conjunto con sus objetivos, prioridades estratégicas y actuaciones para los cuatro años. Su presentación está prevista como máximo para el 8 de noviembre de 2026, de modo que los comités olímpicos nacionales dispongan de un mes para estudiarlo antes de las elecciones presidenciales programadas para el 8 de diciembre.
Un programa común ante las elecciones
El pacto llega mientras Berraf amplía el perfil internacional de su candidatura, con un acercamiento a los dirigentes olímpicos asiáticos y expresiones de apoyo desde el Caribe. Como publicó SportsIn, su campaña buscaba extender su base de respaldo africana hacia los cinco continentes. El entendimiento con Blanco incorpora ahora una propuesta compartida a esa carrera electoral.
Los candidatos sitúan la continuidad institucional y la cooperación en el centro de su acuerdo, al considerar que la unidad de los comités olímpicos nacionales resulta esencial ante los desafíos del Movimiento Olímpico. El siguiente paso será concretar ese compromiso en un programa que los miembros puedan valorar. La presidencia por turnos dependerá del procedimiento institucional y electoral.
