Salman Khan y Satnam Singh llevaban varios meses entrenándose dentro del mismo cuatro scull, pero nunca habían competido juntos en una embarcación de dos. Cinco días después de formar su nueva pareja, los dos remeros consiguieron el bronce en el doble scull masculino de los Juegos Asiáticos de Aichi-Nagoya 2026. Terminaron por detrás de China y Uzbekistán y proporcionaron a India la primera medalla de su historia en esta prueba. La combinación reunía a un integrante del Ejército que había conducido un Uber por Delhi y a un miembro de la Armada que, hasta aquella semana, ocupaba otra posición dentro del proyecto deportivo indio.
El resultado resume una trayectoria que no había comenzado cerca de una embarcación. Salman, de 28 años, no sabía nadar cuando empezó a practicar remo y trató de evitar una disciplina que le producía miedo. Antes había trabajado para sostener a su madre y a cinco hermanos después de la muerte repentina de su padre. Al bajar de la embarcación después de recorrer dos kilómetros bajo el calor, él y Satnam apenas podían mantenerse en pie y necesitaron ayuda para caminar. Después se abrazaron y comenzaron a llorar, liberando también la tensión acumulada desde que una reorganización de las tripulaciones los había unido en el doble scull solo cinco días antes.
Del volante al Ejército
Salman pasó su infancia en Tauru, en el estado de Haryana, donde su padre, Mohd Kasim Khan, trabajaba en el montaje y la reparación de carrocerías de camiones. Su muerte en 2016 obligó a la familia a regresar a su localidad de origen, en el distrito de Amethi, y dejó al mayor de seis hermanos ante una responsabilidad que asumió como propia. Se trasladó a Delhi y comenzó a conducir un WagonR para Uber entre la capital y Gurgaon. Trabajaba de 5.00 a 9.00 y regresaba al volante entre las 17.00 y las 22.00. “Mis hermanos tenían que estudiar y mis hermanas debían poder casarse. Yo era el mayor, así que era mi responsabilidad. Tenía que ganar dinero”, explicó después de conseguir la medalla.
Mientras conducía, siguió presentándose a las pruebas de acceso al Ejército indio. Había suspendido una vez el examen escrito y llegó a decirle a su madre que continuaría trabajando como conductor, pero un amigo lo convenció para que volviera a intentarlo por su estatura de 1,93 metros y sus condiciones físicas. Salman comenzó a entrenarse tres veces al día, en muchas ocasiones solo, hasta superar el proceso de selección. Después de aproximadamente un año en las carreteras de Delhi, vendió el taxi y cumplió uno de los deseos de su padre, que esperaba que ingresara en las Fuerzas Armadas. Actualmente tiene el rango de naib subedar, una categoría intermedia del Ejército indio situada entre los suboficiales y los oficiales, y pertenece al 122.º Regimiento de Ingenieros.
Temor a las olas
El remo apareció durante su formación militar en 2018. Los entrenadores Satywan, Satish Siraat y Prabhat Mishra se fijaron en su altura y su complexión y lo enviaron a probar la disciplina, pero Salman no quería participar. “Ni siquiera sabía nadar. No quería practicar remo. Al principio la embarcación volcó una vez y me quedé aterrorizado”, recordó. Las olas le producían miedo y durante sus dos primeros años pensó en abandonar en dos ocasiones. Sus entrenadores y un superior lo convencieron para continuar hasta que consiguió acostumbrarse al agua y a la posibilidad de caer de la embarcación.
La progresión lo condujo al Army Rowing Node de Pune, donde trabajó bajo la dirección del entrenador Kudrat Ali. En 2022 obtuvo el oro en los Juegos Nacionales de Gujarat y al año siguiente ganó los campeonatos nacionales absolutos y de velocidad. El antiguo conductor que había llegado al remo sin saber nadar se convirtió así en integrante habitual de la selección. Tras obtener el bronce en Japón, sus primeras llamadas fueron para su madre, Jaburunnisha, y su esposa, que habían pasado la noche anterior rezando para que consiguiera una medalla.
Una pareja construida en cinco días
Salman llegó a los Juegos después de preparar durante seis o siete meses el cuatro scull con Satnam, Balraj Panwar y Jakar Khan. El tifón Dujuan obligó a reducir de cuatro a dos días el programa de remo y la Rowing Federation of India -RFI- reorganizó varias tripulaciones poco antes de comenzar la competición. La federación defendió que los cambios buscaban formar las combinaciones más competitivas dentro del nuevo calendario, mientras algunos deportistas denunciaron falta de comunicación y llegaron a plantearse no entrenar. Salman y Satnam pasaron al doble scull y se sentaron juntos por primera vez en esa embarcación cinco días antes de la final. “Estábamos destrozados. No podíamos comer ni dormir”, reconoció Salman, que consideraba a sus anteriores compañeros parte de una relación construida durante meses de trabajo sin descanso.
Antes de competir llamó a los entrenadores que lo habían acompañado desde sus primeros años y les explicó lo ocurrido. La respuesta fue una frase que trasladó después a Satnam: “Rema tan fuerte que saques del río toda el agua”. Durante la carrera, Salman repitió a su compañero que aumentara la intensidad y ambos resistieron hasta cruzar la meta en tercera posición. Después lloraron por Balraj y Jakar, convencidos de que el cuatro scull podía haber luchado por el oro, aunque Salman destacó que habían logrado una medalla después de solo cinco días en su nueva embarcación. Satnam encontró otra forma de explicar lo que permanecería de aquella pareja improvisada: “Cuando nosotros ya no estemos, el mundo recordará que un Khan y un Singh ganaron la primera medalla de India en el doble scull de los Juegos Asiáticos”.
