Doha se abre a 2031: cómo avanza el cambio de calendario de los Juegos Asiáticos
Javier Nieto
octubre 2, 2026

Doha está dispuesta a organizar los próximos Juegos Asiáticos en 2031 si se completa el cambio de calendario promovido por el Consejo Olímpico de Asia -OCA-. Ahmad Abdulla Al-Buenain, director ejecutivo del comité organizador, lo expresó públicamente el jueves: “Por nuestra parte, estamos abiertos”. Para Doha, explicó, la prioridad es tener preparadas las sedes y ejecutar los planes de organización, con independencia del año en que finalmente se celebre el evento. Sus palabras no anuncian una fecha definitiva, pero sí aclaran la posición de la sede ante un traslado que la OCA planteó meses atrás.

El propósito es situar los Juegos Asiáticos un año antes de cada edición olímpica y estudiar si algunas de sus competiciones pueden servir para obtener plazas. Bajo ese esquema, Doha pasaría de 2030 a 2031, justo antes de Brisbane 2032. Para que los resultados tengan valor clasificatorio hará falta concretar los sistemas de cada deporte con las federaciones internacionales y el Comité Olímpico Internacional -COI-. Celebrar el evento en 2031 permitiría encajar mejor ambos calendarios, pero no convertiría automáticamente todo su programa en una vía de acceso a los Juegos Olímpicos.

Una decisión en febrero y un grupo de trabajo en abril

El cambio empezó a tomar forma el 15 de febrero, en la reunión del Comité Ejecutivo de la OCA celebrada en Kuwait. El órgano aprobó por unanimidad modificar el ciclo para situar los Juegos Asiáticos un año antes de los Olímpicos. Sus decisiones escritas indican expresamente que la edición adjudicada a Doha para 2030 pasaría a 2031 y la concedida a Riad para 2034, a 2035. La dirección de la OCA recibió además el encargo de coordinarse con los comités olímpicos de Catar y Arabia Saudí y con las federaciones deportivas asiáticas para llevar adelante el cambio.

Dos meses después, el 21 de abril, el Comité Ejecutivo dio un paso distinto en su reunión de Sanya: creó un grupo de trabajo para estudiar la viabilidad del nuevo ciclo. Entre sus tareas figuran consultar a las federaciones internacionales sobre la posibilidad de utilizar los Juegos Asiáticos como clasificatorios olímpicos, examinar la iniciativa del COI en esta materia y evaluar sus efectos para la OCA y sus competiciones. La aprobación de febrero marcó, por tanto, la dirección que quería seguir el organismo; el trabajo abierto en abril aborda las condiciones necesarias para aplicarla.

Nagoya no anunció una nueva fecha

La reunión más reciente del Comité Ejecutivo antes de las declaraciones de Doha se celebró el 19 de septiembre en Nagoya, coincidiendo con el inicio de los actuales Juegos Asiáticos. El comunicado publicado tras esa sesión informó, entre otros asuntos, de los preparativos de futuras competiciones en Riad, Cebú y Almaty, pero no anunció una nueva decisión sobre el traslado de Doha a 2031. Tampoco detalló avances del grupo encargado de estudiar cómo podrían encajar los Juegos en la clasificación olímpica.

Al-Buenain afirmó ahora que su comité trabaja estrechamente con la OCA y el COI y recordó que un cambio de este tipo afecta a numerosos participantes. La presidenta del COI, Kirsty Coventry, ya había apoyado públicamente la idea durante su visita a Aichi-Nagoya en septiembre. En declaraciones recogidas entonces por ‘Xinhua’, consideró positiva la propuesta de celebrar los Juegos continentales un año antes de los Olímpicos para que puedan contribuir a la clasificación. Ese respaldo expresa una posición favorable al objetivo, aunque los mecanismos concretos siguen sujetos al trabajo de las organizaciones implicadas.

Unos Juegos compactos con sedes existentes

El posible aplazamiento llega mientras Doha define el modelo con el que quiere recibir a las delegaciones. Al-Buenain habló de unos Juegos “compactos”, distribuidos en grupos de instalaciones ya existentes, una idea presente desde la candidatura de la ciudad. Catar ha utilizado parte de su infraestructura deportiva para grandes acontecimientos anteriores, entre ellos los Juegos Asiáticos de 2006 y el Mundial de fútbol de 2022. Ante los problemas de alojamiento y transporte registrados en Aichi-Nagoya con unos 17.000 deportistas y oficiales, el responsable de Doha aseguró que su comité no pretende excluir deportes ni reducir la participación de atletas por motivos operativos, aunque señaló que el programa debe responder a las necesidades de todas las entidades implicadas.

Quedan por concretar tanto la aplicación del nuevo ciclo como el papel que tendría cada disciplina en la clasificación para Brisbane 2032. Al-Buenain situó esas decisiones en las conversaciones con la OCA, el COI, los comités olímpicos nacionales y las federaciones. Mientras continúan, el calendario público de la propia OCA sigue presentando la próxima edición bajo su denominación original: Doha 2030.