Jae Youl Kim, presidente de la Unión Internacional de Patinaje -ISU-, ha sido elegido presidente de las Federaciones Olímpicas de Invierno -WOF-, sucediendo a Ivo Ferriani en una reunión celebrada en Lausana, Suiza. El nombramiento, anunciado el lunes por la ISU, añade una responsabilidad colectiva a las que ya ejerce el dirigente surcoreano: desde febrero forma parte de la Comisión Ejecutiva del Comité Olímpico Internacional -COI- y en junio fue reelegido al frente del patinaje internacional. Su nueva función sitúa bajo una misma presidencia la coordinación de federaciones con necesidades diferentes, pero con intereses compartidos en la organización y el futuro de los Juegos de Invierno.
La relación de Kim con esa representación conjunta precede a su elección: la WOF había propuesto su candidatura a la Comisión Ejecutiva del COI, a la que accedió el 4 de febrero durante la sesión de Milán. Posteriormente, el Congreso de la ISU en Tenerife, España, lo confirmó por aclamación para un segundo mandato de cuatro años. Ahora asume la presidencia de la asociación con el compromiso de estrechar la colaboración entre sus integrantes. “Espero colaborar con todas las partes interesadas en beneficio mutuo”, declaró.
Qué coordina la WOF
La WOF reúne a las federaciones internacionales de biatlón, bobsleigh y skeleton, hockey sobre hielo, luge, patinaje, esquí y snowboard, y curling. Su papel consiste en articular posiciones y necesidades comunes, mientras cada federación conserva la responsabilidad sobre sus disciplinas. La agenda de su asamblea de junio de 2025 permite concretar esa función: incluyó cuotas olímpicas, reparto de ingresos, servicios para futuras ediciones de los Juegos, antidopaje y protección de deportistas. También reunió a representantes de los comités organizadores de Milano Cortina 2026, los Alpes Franceses 2030 y Salt Lake City-Utah 2034.
Esa coordinación puede resultar útil para trasladar problemas compartidos al COI y a los organizadores, aunque sus efectos varíen entre deportes. Las necesidades de una pista de hielo, una estación de esquí o un circuito de deslizamiento son distintas, pero todas afectan a la planificación de instalaciones, entrenamientos, transporte y competición. La asociación ofrece un espacio para preparar propuestas conjuntas y conocer las decisiones que condicionan a varias federaciones. La presidencia de Kim puede facilitar esa interlocución por su presencia en la Comisión Ejecutiva del COI, sin que el nuevo cargo le otorgue por sí mismo capacidad adicional para decidir sobre cuotas, ingresos o programa olímpico.
Tres cargos con responsabilidades diferentes
Kim aporta experiencia tanto en la dirección federativa como en la organización de los Juegos: participó en la candidatura de PyeongChang 2018 y fue vicepresidente ejecutivo de su comité organizador. Al frente de la ISU ha desarrollado la estrategia Vision 2030, con cambios en gobernanza, formatos de competición, apoyo a deportistas y relación con las audiencias. Ese conocimiento puede ayudar a conectar las necesidades técnicas de las federaciones con las exigencias operativas de los organizadores. Sin embargo, los proyectos de modernización del patinaje constituyen una experiencia propia de la ISU, no un programa anunciado para el conjunto de la WOF.
Compaginar las tres funciones exige distinguir sus respectivos ámbitos. Como presidente de la ISU, Kim dirige una federación; al frente de la WOF debe articular intereses de varias organizaciones; y en la Comisión Ejecutiva del COI participa en asuntos que afectan al conjunto del Movimiento Olímpico. La proximidad entre esos niveles puede facilitar el diálogo, pero la representación colectiva requiere incorporar prioridades que no siempre coincidirán con las del patinaje. Las diferencias de recursos también importan: la revisión de gobernanza de la WOF de 2025 identificó federaciones con ingresos anuales medios de entre cuatro y ocho millones de francos suizos y otras por encima de 50 millones. Compartir conocimientos puede ser especialmente útil para las estructuras con menos personal.
Una posición común sobre los Juegos de Invierno
La WOF ya ha utilizado esa representación conjunta para intervenir en el debate sobre el programa olímpico. En noviembre de 2025, sus federaciones rechazaron la incorporación de disciplinas de federaciones de verano a los Juegos de Invierno mediante propuestas aisladas, al considerar que diluirían la identidad de una competición vinculada a la nieve y el hielo. Al mismo tiempo, respaldaron la modernización y citaron la incorporación del esquí de montaña como ejemplo de evolución dentro de ese entorno deportivo. Kim sucede así a Ferriani en una organización que, además de coordinar cuestiones operativas, ha defendido una posición común sobre qué deportes deben integrar los Juegos.
La cooperación también se extiende a la evaluación institucional. La quinta revisión de gobernanza, encargada por la WOF y publicada en febrero de 2025, examinó a sus siete miembros de pleno derecho mediante autoevaluaciones sometidas a revisión independiente. El estudio analizó transparencia, integridad, democracia, desarrollo y sostenibilidad, y mecanismos de control. Las siete federaciones aplicaban políticas y procedimientos de protección de deportistas; seis publicaban sus cuentas más recientes y cinco tenían límites de mandato para los cargos electos. En representación femenina, seis contaban con al menos un 25% de mujeres en sus órganos ejecutivos, aunque ninguna alcanzaba el 40%.
