World Curling estrena un Europeo más corto y con más selecciones
Javier Nieto
octubre 28, 2026

World Curling ha estrenado en Ostrava, Chequia, un nuevo modelo de Campeonato de Europa que amplía la participación a doce selecciones masculinas y doce femeninas, reduce los partidos de diez a ocho entradas y separa el título continental de la clasificación para el Mundial. La competición comenzó el 27 de octubre en el RT Torax Arena y terminará el 1 de noviembre. Es la primera edición de un formato que modifica tanto el recorrido hasta las medallas como el acceso de las federaciones al torneo.

La transformación forma parte de la estructura internacional aprobada para el ciclo 2026–2030, después de dieciocho meses de consultas con las asociaciones miembro y la Comisión de Atletas. Sus objetivos incluyen simplificar la clasificación y ampliar las oportunidades de participación, con Mundiales que también crecen hasta dieciocho equipos por categoría. El proyecto inicial reservaba diez plazas para el Europeo, pero World Curling elevó esa cifra a doce en mayo tras consultar a sus federaciones. La ampliación introduce una mayor representación en el campeonato que sucede a la anterior estructura continental de divisiones.

Un campeonato más compacto

Cada selección disputa cinco partidos de grupo y las dos primeras de cada uno avanzan a semifinales cruzadas. Las ganadoras juegan por el oro y las perdedoras, por el bronce, siempre a ocho entradas. Fredrik Lindberg, responsable deportivo y de desarrollo de la Federación Sueca de Curling, considera que el modelo encaja en las exigencias de la temporada: “Los partidos cortos y los dos grupos crean un campeonato intenso en el que cada encuentro tiene mucha importancia”. Su valoración vincula la menor duración de los encuentros con una competición más concentrada para equipos y espectadores.

El calendario también cambia el margen para recuperarse de una derrota. La Federación Danesa de Curling destacó en su presentación que cinco encuentros de grupo dejan pocas oportunidades para cometer errores si se aspira a las semifinales. Frente a la antigua liguilla de diez selecciones, en la que cada equipo disputaba nueve partidos, el nuevo sistema reduce los enfrentamientos previos a las eliminatorias. La composición de los grupos y la capacidad de adaptarse desde el comienzo adquieren así mayor peso en el camino hacia las medallas.

Una nueva puerta de entrada

El acceso a Ostrava responde a unas reglas transitorias que combinan los resultados de las divisiones A y B del Europeo de 2025 con la clasificación mundial, además de la plaza de anfitrión aplicada en la competición femenina. Bélgica y España, campeona y subcampeona de la División B masculina, respectivamente, llegan desde ese escalón. Para el equipo español, dirigido por Sergio Vez, supone su tercera presencia en la máxima categoría europea, después de las ediciones de 2008 y 2022.

Desde 2027, las doce plazas corresponderán a las asociaciones europeas mejor situadas en la clasificación conjunta del Mundial y su torneo clasificatorio de la temporada anterior. Un anfitrión situado fuera de esas posiciones podrá obtener una plaza si participa, como mínimo, en el clasificatorio mundial; en ese caso accederán las otras once asociaciones mejor situadas. La progresión hacia el Europeo dependerá del rendimiento en la estructura mundial. Para las federaciones de menor tamaño, la capacidad de participar y avanzar en ese recorrido será determinante para alcanzar también el campeonato continental.

Un título continental con identidad propia

La nueva etapa incorpora dos socios comerciales: Raiffeisen Bank, como socio bancario oficial, y AJ Products, como socio de mobiliario, ambos presentes en Ostrava. La difusión combina las retransmisiones de televisiones nacionales, como la sueca SVT, con la plataforma Curling Channel, sujeta a las condiciones de emisión de cada territorio. Estas vías acompañan la búsqueda de nuevos públicos para un campeonato cuya programación se concentra en seis días.

La separación entre los títulos continental y mundial tendrá una aplicación inmediata en el calendario. Tras las finales europeas del 1 de noviembre, el clasificatorio mundial masculino se celebrará en Aberdeen, Escocia, del 8 al 13 de noviembre, y el femenino en Östersund, Suecia, del 21 al 26. Las selecciones que necesiten obtener una plaza mundialista deberán afrontar esa segunda competición. El Europeo pasa así a tener un objetivo propio: decidir los campeones del continente, mientras el acceso al Mundial se resuelve mediante un recorrido compartido con asociaciones de otras regiones.