Indonesia y su aspiración olímpica: un proyecto “creíble y sostenible”
Javier Nieto
octubre 24, 2026

Indonesia busca ampliar su presencia en el deporte internacional mediante mejores resultados, nuevas disciplinas y la organización de grandes competiciones. Los oros de Veddriq Leonardo en escalada de velocidad y Rizki Juniansyah en halterofilia en París 2024 abrieron una etapa histórica: fueron los primeros títulos olímpicos del país fuera del bádminton. Con Los Ángeles 2028 como próximo objetivo, el Comité Olímpico de Indonesia trabaja para desarrollar sus fortalezas deportivas y extender sus relaciones con federaciones y organizaciones de otros países.

En esta entrevista con SportsIn, un asesor especial del presidente del comité explica cómo participa en esa apertura internacional y qué oportunidades identifica para una nación de más de 280 millones de habitantes. Su relación con Indonesia comenzó durante los Juegos Asiáticos de Yakarta 2018, cuando trabajaba en la promoción del teqball. Ahora sitúa entre sus prioridades atraer competiciones, intercambiar conocimientos y contribuir a la aspiración de organizar unos Juegos Olímpicos. Su visión combina el rendimiento deportivo con una mayor influencia de Indonesia en el movimiento olímpico asiático y mundial.

«Sus tradiciones podrían aportar mucho al mundo»

Pregunta. Está comenzando una nueva etapa en Indonesia, trabajando cerca de la dirección del Comité Olímpico. ¿Qué le atrajo de esta oportunidad y qué le ilusiona más de contribuir al desarrollo y las aspiraciones internacionales del deporte indonesio?

Respuesta. Todo empezó en 2018, cuando estaba promoviendo otro deporte: el teqball. Durante mi estancia en Yakarta para los Juegos Asiáticos, el teqball recibió su primer reconocimiento del Consejo Olímpico de Asia -OCA-. Desde ese momento me enamoré de Indonesia y decidí que algún día me instalaría aquí para aportar algo significativo.

La gente es maravillosa, el país es precioso y, sobre todo, está desarrollando proyectos en el deporte, los negocios y la cultura. Sus tradiciones podrían aportar mucho no solo a Europa, sino a todo el mundo. Lo que más me ilusiona es ayudar a una nación de más de 280 millones de personas a transformar su pasión por el deporte en resultados internacionales y en una voz más fuerte en el mundo.

P. Como asesor del presidente del Comité Olímpico de Indonesia, ¿cuáles son sus principales responsabilidades y prioridades? ¿En qué ámbitos cree que su experiencia internacional puede aportar más?

R. Soy asesor especial del presidente. El cargo no tiene una descripción de funciones estrictamente definida por escrito; participo directamente en las relaciones internacionales, especialmente con las federaciones internacionales. Buena parte de los contactos deportivos internacionales pasan por mis manos y, cuando el presidente no puede asistir a una reunión, lo represento, aunque a menudo acudimos juntos.

Mi experiencia internacional puede contribuir sobre todo a abrir puertas en las federaciones, traer nuevas disciplinas y eventos a Indonesia e intercambiar conocimientos con organizaciones olímpicas de todo el mundo.

Nuevos deportes y el camino hacia Los Ángeles 2028

P. Indonesia tiene más de 280 millones de habitantes y una fuerte cultura deportiva. ¿Qué deportes son actualmente los más populares y dónde ve mayor potencial para desarrollar nuevas disciplinas, fortalecer las existentes y atraer a las generaciones más jóvenes?

R. Indonesia tiene un deporte autóctono, el pencak silat, un arte marcial que combina el combate con la tradición cultural. También se presta mucha atención al fútbol y al baloncesto, y existe una sólida tradición en bádminton, halterofilia, tiro con arco, escalada deportiva, tiro y natación.

Los deportes más recientes también están arraigando. En los Juegos Asiáticos de 2026, Indonesia consiguió medallas tanto en teqball como en pádel, y resulta gratificante ver tanta pasión por deportes que todavía están desarrollándose. El mayor potencial está en fortalecer las disciplinas que ya han demostrado su capacidad, impulsar estos deportes emergentes y aprovechar referentes visibles, como los campeones olímpicos de París 2024, para inspirar a las nuevas generaciones.

P. De cara a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, ¿cuáles son las principales prioridades deportivas de Indonesia? ¿Qué disciplinas ofrecen mayores oportunidades de éxito y cómo trabaja el comité para mejorar la competitividad internacional del país?

R. Indonesia participa en los Juegos Olímpicos desde 1952 y ha ganado cuarenta medallas: diez de oro, catorce de plata y dieciséis de bronce. El bádminton ha aportado ocho de esos diez oros. En París 2024, Indonesia consiguió dos títulos, con Veddriq Leonardo en escalada de velocidad y Rizki Juniansyah en halterofilia, además de un bronce en bádminton de Gregoria Mariska Tunjung. Los dos oros igualaron el mejor registro del país en unos Juegos y fueron los primeros fuera del bádminton.

Para Los Ángeles 2028 mantendremos el foco en los deportes principales en los que ya obtenemos resultados, sin dejar de prestar mucha atención a los nuevos deportes que se incorporan al programa olímpico. También queremos establecer alianzas con países europeos. Allí donde viajo intercambio ideas con organizaciones olímpicas y estamos desarrollando colaboraciones para compartir conocimientos y experiencia.

Organizar competiciones para construir una aspiración olímpica

P. Indonesia ya ha demostrado su capacidad para organizar grandes eventos deportivos internacionales. ¿Existe una estrategia más amplia para atraer nuevos campeonatos del mundo, competiciones continentales y otras grandes citas? ¿Qué importancia podría tener para el desarrollo deportivo del país y su visibilidad internacional?

R. Indonesia ya ha demostrado que puede organizar grandes competiciones, desde los Juegos Asiáticos de 2018 hasta el Mundial de gimnasia artística de 2025 en Yakarta. Además, mantiene su presencia en el calendario internacional con citas como el Abierto de Indonesia de bádminton y MotoGP en Mandalika.

Mi objetivo es que Indonesia acoja tantos eventos internacionales como sea posible. Organizar competiciones trae a los mejores deportistas al país, inspira a los jóvenes, aumenta la visibilidad internacional de Indonesia y permite acumular la experiencia que necesita cualquier futura candidatura olímpica.

P. Indonesia ha expresado su aspiración de organizar unos Juegos Olímpicos, incluidas las conversaciones sobre una posible candidatura para 2036. ¿Sigue formando parte de la visión deportiva del país a largo plazo? ¿Qué pasos serían necesarios para convertirse en una candidata sólida?

R. Sí, esa aspiración sigue formando parte de la visión de Indonesia a largo plazo, y convertirse en el primer país de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático -ASEAN- en organizar los Juegos sería histórico.

Los pasos fundamentales son mantener un diálogo constructivo con el Comité Olímpico Internacional -COI-, presentar un proyecto de Juegos creíble y sostenible, seguir demostrando capacidad para organizar bien eventos internacionales, contar con un respaldo duradero del Gobierno y de la ciudadanía, y obtener buenos resultados deportivos.

P. Si mira a los próximos cinco o diez años, ¿qué le gustaría conseguir personalmente con su trabajo en el Comité Olímpico de Indonesia? ¿Cómo imagina la posición del país en el deporte internacional, tanto por sus resultados olímpicos como por su influencia en el movimiento deportivo asiático y mundial?

R. Me gustaría que Indonesia se convirtiera en uno de los pilares importantes del desarrollo y la cultura deportiva, y que acogiera tantos eventos internacionales como fuera posible.

En el ámbito olímpico, espero que consigamos medallas en una variedad más amplia de deportes, dando continuidad a lo logrado en París 2024. Más allá de los resultados, veo a Indonesia como un puente entre Asia y Europa, compartiendo sus tradiciones con el mundo, empezando por el pencak silat, y con un peso mayor en el movimiento deportivo asiático y mundial.