Adriano Galliani gana apoyos como posible alternativa a Giovanni Malagò para la presidencia de la Federación Italiana de Fútbol -FIGC-, cuyas elecciones se celebrarán el 14 de diciembre. El movimiento surge entre clubes de la Serie A que habían impulsado la llegada de Malagò y ahora cuestionan su gestión. ‘Corriere della Sera’ identifica a Inter, Milan y Atalanta entre quienes exploran otra opción. La disputa añade un frente político al proceso que debe devolver a la federación una dirección elegida tras su intervención extraordinaria.
Los preparativos han avanzado más allá de los primeros sondeos. Según ‘Sky Sport’, se trabaja en la inscripción de Galliani como dirigente de un club amateur lombardo y en la documentación necesaria para presentar una candidatura. El exdirigente de Milan y Monza habría mostrado una disponibilidad inicial, pendiente de valorar el proyecto y los apoyos. ‘La Repubblica’ publica este domingo que Galliani y Malagò cuentan por ahora con el respaldo de cinco clubes cada uno, en una negociación que deberá concretarse antes del cierre del plazo de candidaturas, el 4 de noviembre.
De la elección a la intervención
Malagò ganó las elecciones del 22 de junio con el 68,58% de los votos, por delante de Giancarlo Abete. Sin embargo, haber sido elegido sin estar inscrito en la federación desencadenó una controversia sobre su elegibilidad. El 6 de octubre, el Comité Olímpico Nacional Italiano -CONI- acordó intervenir la FIGC y nombró al propio Malagò comisario extraordinario para conducirla hacia nuevas elecciones. La solución mantuvo al dirigente al frente de la gestión, pero obligó a repetir el proceso electoral.
El actual comisario ha tramitado su inscripción como dirigente acompañante del Circolo Canottieri Aniene, en una competición regional de fútbol sala, para resolver aquel requisito. Ahora necesita reconstruir el respaldo político. “Estoy llamando a todos los presidentes uno por uno, ya he hablado con trece y todos me garantizan su apoyo”, aseguró en una entrevista con ‘La Repubblica’. Malagò mantiene así su confianza en recuperar el apoyo de la máxima categoría, que había promovido su candidatura en primavera.

Los clubes cuestionan su participación en las decisiones
El distanciamiento afecta a la manera de gobernar. Según ‘La Gazzetta dello Sport’, una parte de los clubes considera que las decisiones se han tomado con una participación insuficiente de quienes respaldaron a Malagò. Entre los ejemplos figuran la elección de Roberto Mancini como seleccionador, cuando algunas entidades preferían a Antonio Conte, y el nombramiento de Diana Bianchedi como jefa de delegación. Las diferencias alcanzan otros puestos federativos y reflejan expectativas distintas sobre la participación de los sectores que hicieron posible su elección.
Galliani ofrece una trayectoria vinculada al fútbol de clubes y a sus estructuras de representación. Durante su larga etapa en el Milan participó en un ciclo de 29 títulos; después dirigió al Monza hasta su primer ascenso a la máxima categoría. También presidió la liga profesional entre 2002 y 2006 y ocupó posteriormente responsabilidades en las ligas de Serie A y Serie B. Esa experiencia explica su capacidad para convertirse en interlocutor de distintos sectores, cuyo respaldo será necesario para transformar los contactos actuales en una candidatura competitiva.
Las firmas y las alianzas decidirán la carrera
El reglamento electoral exige que cada aspirante presente un documento programático y el respaldo de al menos la mitad más uno de los delegados de una liga o de la representación de futbolistas o entrenadores. Si la candidatura se acredita mediante la Serie A, necesita once de sus veinte representantes. La máxima categoría concentra el 18% del voto federativo; el resto corresponde a Serie B, Lega Pro, fútbol amateur, futbolistas y técnicos. La elección requiere una mayoría absoluta de los votos válidamente emitidos, por lo que el apoyo de los principales clubes debe completarse con alianzas entre sectores.
La asamblea del 14 de diciembre está convocada en Fiumicino, Italia. Antes, la recogida de avales determinará si Malagò conserva la iniciativa entre los clubes que lo promovieron o si Galliani consigue reunir el respaldo necesario para presentarse. El debate sobre la participación en los nombramientos acompaña esa negociación: los sectores que ayudaron a elegir al presidente en junio vuelven a decidir a quién apoyar, esta vez después de haber evaluado sus primeros meses de gestión.
