La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol -UEFA- ha solicitado a la Federación Internacional de Fútbol Asociación -FIFA- respuestas escritas a 42 preguntas sobre doce asuntos de gobernanza antes del 2 de noviembre. La carta, enviada el 19 de octubre por su secretario general, Theodore Theodoridis, a su homólogo Mattias Grafström, aborda el retirado proyecto FIFA Forward Enterprise -FFE-, el Premio de la Paz de la FIFA y decisiones relacionadas con la presidencia de Gianni Infantino. ‘Reuters’, que ha examinado el documento, confirmó la petición el martes.
FIFA ha comunicado que responderá a las preguntas de los miembros de su Consejo, aunque no ha confirmado públicamente que lo hará dentro del plazo solicitado. También ha defendido la confidencialidad de las reuniones y su documentación para explicar por qué no comentará las comunicaciones internas ante los medios. El desacuerdo se concentra ahora en los tiempos y el alcance de las explicaciones: Infantino había invitado a presentar las cuestiones por escrito para abordarlas en el Consejo del 16 de diciembre, mientras UEFA reclama recibir antes las respuestas y los documentos que las sustenten.
Respuestas sobre las decisiones ya tomadas
Theodoridis remitió la carta en nombre de los miembros europeos del Consejo, que consideran insuficientes las explicaciones ofrecidas en la reunión del 15 de octubre. La petición exige una respuesta sustantiva a cada cuestión, acompañada de documentación, y que cualquier negativa a facilitar información se justifique individualmente. “Estas preguntas requieren respuestas ahora”, señala el escrito. UEFA separa la reforma de las reglas futuras del examen de las decisiones anteriores y sostiene que el trabajo sobre la gobernanza no puede sustituir la rendición de cuentas por las actuaciones que originaron el conflicto.
El cuestionario amplía el foco más allá de FFE. Entre los asuntos descritos por ‘Associated Press’ figuran la remuneración de Infantino, los pagos al cantante Marc Anthony, las relaciones empresariales y políticas con Donald Trump y su entorno, y la independencia operativa de los órganos judiciales, electorales y éticos de FIFA. También incluye la gestión del expediente de Folarin Balogun, cuya sanción de un partido tras ser expulsado en el Mundial quedó suspendida condicionalmente durante un año. Las solicitudes buscan aclarar quién intervino en esas decisiones, qué autorizaciones se obtuvieron y cómo funcionaron los controles internos.
Qué ha puesto en marcha la FIFA
El Consejo del 15 de octubre ya aprobó actuaciones en varios de esos ámbitos. Infantino pidió disculpas por los errores en la preparación y comunicación de FFE y aseguró que el proyecto está retirado definitivamente. Se acordó crear un grupo de trabajo con miembros de las distintas confederaciones para examinar el marco de gobernanza. La Comisión de Responsabilidad Social del Fútbol evaluará el Premio de la Paz, sobre el que está prevista una decisión en diciembre, mientras la Comisión Jurídica revisará los procedimientos disciplinarios y presentará su trabajo en el siguiente Consejo.
La petición europea exige acompañar esas revisiones de una reconstrucción documental de lo sucedido. Conocer cuándo se desarrolló una propuesta, quién negoció sus condiciones y qué información recibieron los órganos competentes permite evaluar el funcionamiento de la institución. Esos antecedentes también pueden orientar las reformas: identificar en qué momento falló una consulta o una autorización ayuda a precisar qué procedimiento necesita cambios. La capacidad del Consejo para supervisar depende de disponer de información suficiente y a tiempo, especialmente cuando debe valorar operaciones comerciales o actuaciones de la presidencia.

Del proyecto comercial al calendario electoral
El origen de la crisis está en FFE, la propuesta de crear una sociedad para gestionar intereses comerciales de las competiciones de FIFA y vender una participación minoritaria a inversores privados. Su preparación provocó críticas sobre la consulta a los órganos de gobierno. En octubre, abogados externos informaron al Consejo sobre sus antecedentes jurídicos; FIFA mantiene reservados esos detalles por los procedimientos abiertos en Estados Unidos. Esa reserva añade una cuestión a la respuesta pendiente: qué documentación puede facilitarse a los consejeros y bajo qué condiciones, mientras continúan las actuaciones judiciales.
El plazo solicitado sitúa la respuesta dentro del calendario electoral: el 2 de noviembre llega dieciséis días antes del cierre de candidaturas a la presidencia, fijado para el 18 de noviembre, con la elección prevista el 18 de marzo de 2027. Contestar en noviembre o hacerlo en diciembre cambia la información disponible durante la presentación de aspirantes. Las explicaciones sobre las decisiones cuestionadas pueden influir en la valoración del liderazgo de Infantino y en las propuestas de reforma que planteen sus posibles rivales. UEFA busca disponer de esa información durante la preparación electoral, antes del siguiente Consejo.
