La Euroliga mantiene abierta la negociación con la NBA, pero sitúa tres condiciones en el centro de cualquier acuerdo: incorporar a sus trece clubes propietarios, preservar su participación en las decisiones y reducir la inversión necesaria para entrar. Su director general, Chus Bueno, lo explicó en una entrevista con la agencia española EFE: “Los clubes están abiertos a entrar, pero quieren entrar todos y ver las mejores fórmulas para no invertir tanto”. Las declaraciones concretan la posición europea después del rechazo a la primera propuesta estadounidense y mientras avanzan los contactos con clubes e inversores para lanzar NBA Europe en octubre de 2027.
La dificultad comienza en el diseño de la competición. El proyecto de la NBA y la Federación Internacional de Baloncesto -FIBA- contempla doce franquicias permanentes y otras cuatro plazas obtenidas mediante clasificación deportiva. Integrar de forma estable a los trece accionistas de la Euroliga exigiría adaptar ese esquema, que también pretende incorporar nuevos proyectos en grandes ciudades europeas. Mark Tatum, subcomisionado de la NBA, ha explicado además que el modelo incluiría una segunda división con acceso a la categoría superior. El lugar que ocuparían los clubes europeos dentro de esa estructura es una de las cuestiones que separan ambas propuestas.
Los clubes mantienen posiciones diferentes
Los contactos alrededor del Balón de Oro de Londres han mostrado distintas disposiciones a escuchar a la NBA. Sky News adelantó conversaciones previstas para el 27 de octubre con representantes de grandes clubes europeos; posteriormente, Eurohoops informó de que el FC Barcelona y el FC Bayern Múnich no participarían y mantenían la posición acordada por los propietarios de la Euroliga en Cernobbio, el 6 de octubre. Aquella reunión aprobó avanzar hacia un sistema de franquicias y continuar la expansión propia, mientras los clubes rechazaban la primera oferta estadounidense.
El Real Madrid aparece en esas informaciones como uno de los clubes más dispuestos a continuar el diálogo con la NBA. Bueno, sin embargo, destacó ante EFE su compromiso con la Euroliga: “Ha firmado un contrato de diez años. Es un club ambicioso, que quiere progresos y que siempre está ayudando para acelerar el proceso”. El ejecutivo explicó que la entidad había trasladado ideas para desarrollar el proyecto europeo. Escuchar una alternativa y participar en la transformación de la competición actual son movimientos que siguen coincidiendo en esta fase de negociación.
Londres concentra la competencia entre inversores
La novedad empresarial más concreta llega desde Londres. Según información de ‘Sports Business Journal’, Larry Tanenbaum, antiguo accionista de los Toronto Raptors, aspira a una franquicia con una oferta de alrededor de mil millones de dólares. Su sociedad Kilmer Sports acaba de vender su participación del 25% en Maple Leaf Sports & Entertainment por 3.100 millones de dólares, una operación que le aporta liquidez y facilita su entrada en el proyecto europeo. El mercado londinense también ha atraído propuestas o interés de grupos vinculados a Daniel Levy y Liberty Global, la familia Reuben y el empresario tecnológico Nikesh Arora.
En París, SBJ sitúa al Paris Saint-Germain como principal candidato para impulsar una nueva franquicia. El mapa previsto por la NBA incluye también Mánchester, Lyon, Madrid, Barcelona, Milán, Roma, Berlín, Múnich, Estambul y Atenas. Dentro de esos mercados, Meridian Sport identifica a Real Madrid, Barça, Fenerbahçe, Bayern, ASVEL y Panathinaikos entre los clubes considerados por el proyecto. La selección combina el atractivo de marcas deportivas consolidadas con la búsqueda de propietarios capaces de financiar equipos, instalaciones y operaciones en ciudades donde habría que construir una organización nueva.

El coste de entrar y el poder de decidir
La inversión constituye otro punto de fricción. EFE informó de que la primera propuesta ofrecía más de 500 millones de euros a repartir entre los propietarios y exigía una aportación de 440 millones por cada club interesado en incorporarse. Bueno cuestionó la comparación de Tatum, según la cual el nuevo modelo podría triplicar las distribuciones previstas por la Euroliga. Su argumento es que el retorno debe examinarse junto con el desembolso inicial. A esa diferencia económica añade una condición de gobierno: “Han creado una liga de la que son los propietarios y quieren seguir decidiendo su futuro”.
Mientras negocia, la Euroliga mantiene su expansión a 24 equipos para la temporada 2027-28, con un sistema de dos conferencias, según adelantó Bueno a EFE. También prepara la conversión de las licencias de sus trece accionistas en franquicias. El ejecutivo considera que Valencia Basket “lo tiene todo” para obtener ese estatus, por su pabellón, afición, trayectoria y respaldo de Juan Roig, aunque la decisión corresponde a los propietarios. Dubai Basketball también quiere convertirse en franquicia. El proceso contempla hasta ocho nuevas incorporaciones, que podrían producirse gradualmente según la preparación deportiva, financiera y de infraestructuras de cada proyecto.
Las próximas decisiones llegan en noviembre
El riesgo que Bueno plantea es que un acuerdo limitado a algunos clubes multiplique las competiciones. “Ya hay clubes que me han dicho: ‘Si llegas a un acuerdo con la NBA y nos dejas fuera, crearemos nuestra propia competición’”, explicó a EFE. La advertencia extiende el problema más allá de los trece propietarios y alcanza también a los equipos vinculados a la Eurocopa. Para la Euroliga, una alianza debe ofrecer un encaje al conjunto de su estructura; para la NBA, incorporar organizaciones existentes debe ser compatible con el modelo y los compromisos que negocia con nuevos inversores.
El siguiente paso concreto será una reunión de la Euroliga durante la semana del 2 de noviembre para revisar sus reglas económicas: Bueno cifra en el 40% la proporción de clubes actualmente sostenibles y busca equilibrar la capacidad de gasto con ese objetivo. Sitúa además en un horizonte de uno o dos meses las decisiones de los propietarios sobre los aspirantes a franquicia. En el lado estadounidense, Tatum mantiene octubre de 2027 como objetivo de lanzamiento, con los adjudicatarios pendientes de anuncio. Las próximas resoluciones deben concretar tanto los participantes como las condiciones económicas y de gobierno con las que se incorporarán.
