La candidatura encabezada por Anna Arzhanova para la presidencia de la International World Games Association -IWGA- se presenta como una de las propuestas más sólidas de cara a las próximas elecciones del organismo. Junto a ella, Jan Fransoo opta a la vicepresidencia y John Liljelund al cargo de tesorero, conformando un equipo con amplia experiencia en gobernanza deportiva internacional.
Los tres candidatos han trabajado durante los últimos meses en una estrategia conjunta que busca dar continuidad al desarrollo de The World Games, reforzando al mismo tiempo su estructura y proyección global. Su propuesta busca dar continuidad y consolidar el proceso iniciado durante el mandato anterior en el Comité Ejecutivo -ExCo- de la International World Games Association -IWGA-. Con el apoyo del vicepresidente saliente, Tom Dielen, han diseñado un programa centrado en la profesionalización, la sostenibilidad y el aumento del valor para las federaciones miembro.
Experiencia y visión
La trayectoria de Anna Arzhanova al frente de la CMAS ha sido uno de los pilares de esta candidatura. Su conocimiento del ecosistema internacional y su implicación directa en la evolución de The World Games refuerzan su perfil como candidata a la presidencia. A su lado, Jan Fransoo aporta su experiencia como presidente honorario vitalicio de la IKF, mientras que John Liljelund suma su conocimiento operativo desde la IFF.
El equipo defiende una visión compartida: construir unos World Games más profesionales, visibles y sostenibles. Su propuesta pone el foco en optimizar los recursos, mejorar la coordinación con las federaciones y garantizar que cada decisión tenga un impacto directo en el desarrollo del evento y en sus deportistas.
Reforma organizativa y mayor valor para las federaciones
Uno de los ejes centrales del programa es la modernización de la estructura de la IWGA. La candidatura plantea una organización más eficiente, con roles y responsabilidades claramente definidos, así como una mayor rendición de cuentas en la gestión ejecutiva. Además, proponen reforzar los mecanismos de cooperación con las federaciones internacionales, situándolas en el centro de la toma de decisiones.
El objetivo es claro: aumentar el valor que reciben las federaciones miembro, tanto en términos de visibilidad como de apoyo financiero y operativo. En este sentido, el programa contempla reformas en los modelos de participación, acreditación y distribución de recursos, adaptándolos a las necesidades reales de cada deporte.
Impulso al modelo comercial
La candidatura liderada por Anna Arzhanova también apuesta por una transformación profunda en el ámbito del marketing y los medios. Entre las propuestas destaca la creación de un programa comercial más ambicioso, orientado a incrementar los ingresos y reforzar la presencia global de The World Games.
Asimismo, plantean una revisión del modelo de retransmisión, priorizando la distribución televisiva internacional frente a los canales propios actuales. Esta estrategia busca aumentar el alcance del evento y mejorar su atractivo para patrocinadores y audiencias.
Evolución del formato y apoyo a los deportistas
Otro de los puntos clave del proyecto es la evolución del formato de competición. El equipo propone una organización por bloques o clusters deportivos, con el objetivo de simplificar la gestión para los comités organizadores locales y mejorar la experiencia global del evento.
En paralelo, se incluye un programa específico de apoyo a deportistas de alto nivel que no cuentan con respaldo financiero de sus comités nacionales, reforzando así el compromiso con la igualdad de oportunidades y la inclusión.
La candidatura conjunta presenta así una hoja de ruta basada en la modernización, la eficiencia y la colaboración, con el objetivo de consolidar el crecimiento de The World Games y responder a los retos actuales del movimiento deportivo internacional.
