World Lacrosse ha activado de forma oficial su ruta de clasificación hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, marcando el inicio de un ciclo decisivo para el regreso de este deporte al programa olímpico. Tras la aprobación del sistema de clasificación por parte del Comité Olímpico Internacional -COI-, el proceso se articula en tres fases y culminará con la presencia de doce selecciones —seis masculinas y seis femeninas— en el escenario olímpico estadounidense.
El modelo aprobado sitúa a los Campeonatos del Mundo de Sixes de World Lacrosse como el eje central del proceso clasificatorio, reforzando el formato reducido como vía de acceso al mayor escaparate deportivo global. Se espera que alrededor de cien selecciones nacionales participen en el camino hacia LA28, reflejo tanto de la expansión internacional del lacrosse como del interés competitivo generado por su retorno olímpico.
Un ciclo de clasificación en tres etapas
La primera fase del proceso se desarrollará a través de los campeonatos continentales, programados entre septiembre y diciembre de 2026. África, Asia-Pacífico, Europa y América celebrarán sus torneos regionales, que servirán para definir las dieciséis selecciones masculinas y dieciséis femeninas que accederán a los Campeonatos del Mundo de Sixes de 2027. El reparto de plazas continentales busca equilibrar representación y competitividad, con cinco billetes para Asia-Pacífico, Europa y América, y uno para África.
La segunda fase llegará en 2027 con los Campeonatos del Mundo de Sixes, que reunirán a las dieciséis mejores selecciones de cada género en un único evento que servirá, además, para otorgar las primeras plazas olímpicas. Excluyendo al país anfitrión, las cuatro selecciones mejor clasificadas en cada torneo obtendrán su billete directo a Los Ángeles, siempre que finalicen entre las doce primeras posiciones y respetando los límites de representación continental. Estados Unidos, como país anfitrión, cuenta con una plaza garantizada tanto en categoría masculina como femenina, siempre que participe en los campeonatos continentales y en el Mundial de Sixes.
La tercera y última fase se disputará en los primeros meses de 2028 mediante un torneo final de clasificación olímpica. En esta competición participarán las seis mejores selecciones masculinas y femeninas aún no clasificadas, según los resultados del Mundial de Sixes. El formato será de liguilla, con una final entre los dos primeros clasificados que decidirá la última plaza olímpica de cada género. Este torneo representa la última oportunidad para acceder a LA28 y añade un elemento adicional de tensión competitiva al ciclo, prolongando la relevancia deportiva del lacrosse internacional hasta el año olímpico.

Un ciclo clave para el deporte
La competición olímpica de lacrosse se disputará en el Exposition Park Stadium, en Los Ángeles, reforzando la visibilidad del deporte en uno de los principales mercados deportivos del mundo. El regreso al programa olímpico se interpreta dentro de World Lacrosse como un punto de inflexión para el crecimiento estructural del deporte, tanto en términos de visibilidad como de inversión federativa y desarrollo de talento. El diseño del sistema de clasificación vincula el acceso olímpico a un ciclo completo de competición internacional, expansión continental y estandarización del formato Sixes, alineado con los requisitos logísticos y de audiencia del movimiento olímpico.
Entre 2026 y 2027, el lacrosse afrontará uno de los periodos más intensos de su historia reciente. Campeonatos continentales, Mundiales de Sixes y torneos clasificatorios finales configurarán un calendario exigente que obligará a las federaciones nacionales a planificar a medio plazo, invertir en estructuras técnicas y consolidar programas de alto rendimiento.
El camino hacia Los Ángeles 2028 no solo determinará qué selecciones competirán por las medallas olímpicas, sino que también marcará el posicionamiento global del lacrosse dentro del ecosistema deportivo internacional en los próximos años.




