Australia y Nueva Zelanda, campeones de la FIBA 3×3 Asia Cup 2026 en Singapur
Javier Nieto
abril 6, 2026

Australia en categoría femenina y Nueva Zelanda en la masculina cerraron en Singapur un torneo impecable para proclamarse campeonas de la FIBA 3×3 Asia Cup 2026, en una edición que dejó algo más que los títulos. Más allá de los resultados del último día, la competición volvió a confirmar el crecimiento del 3×3 en Asia y Oceanía, con nuevas selecciones dando pasos competitivos relevantes y con un mapa regional cada vez más abierto en la pelea por las medallas.

La edición de 2026 también reforzó una idea que FIBA lleva años impulsando en esta disciplina: el 3×3 ya no se explica solo desde las grandes potencias tradicionales, sino también desde la capacidad de nuevos proyectos para consolidarse en poco tiempo. En Singapur, esa evolución se reflejó tanto en las campeonas como en las selecciones que alcanzaron finales inéditas, en un torneo que combinó jerarquía, renovación y una mayor densidad competitiva en ambas categorías.

Australia amplía su dinastía y Nueva Zelanda derriba al vigente campeón

En el cuadro femenino, Australia volvió a marcar el paso y sumó su sexto título en la FIBA 3×3 Asia Cup, aunque su recorrido no fue tan lineal como puede sugerir el desenlace. En semifinales necesitó una remontada agónica ante China, resuelta por 21-20 con protagonismo final de Amy Atwell, antes de imponerse con autoridad a Filipinas por 18-9 en la final. El premio individual a la jugadora más valiosa fue para Kristy Wallace, reflejo del peso estructural de un equipo que volvió a sostenerse en el equilibrio, la disciplina y la experiencia competitiva.

En el torneo masculino, Nueva Zelanda completó una trayectoria igualmente invicta, con un momento especialmente simbólico en semifinales al eliminar a la vigente campeona, Australia, por 21-16. Desde ahí, el equipo neozelandés mantuvo su impulso hasta la final frente a la República de Corea, que cerró con un 21-15 para levantar el título. Te Tuhi Lewis, elegido MVP del torneo, se convirtió en una de las grandes referencias de la competición y en la figura más visible de una selección que controló los partidos con ritmo, acierto exterior y madurez en los momentos decisivos.

Filipinas y Corea del Sur firman avances históricos en Singapur

Más allá de los campeones, una de las lecturas más relevantes del torneo está en las selecciones que rompieron barreras. Filipinas, en categoría femenina, alcanzó por primera vez una final de la FIBA 3×3 Asia Cup y se aseguró además su primer podio en la historia del torneo, con nombres como Afril Bernardino y Kacey Dela Rosa. Algo parecido ocurrió con la República de Corea en el cuadro masculino. Su acceso a la final también fue inédito y ganó valor añadido por la forma en que se produjo, después de superar dificultades de rotación y de completar una progresión notable desde fases previas hasta el partido por el título.

China volvió a demostrar su regularidad con dos medallas de bronce, una en cada categoría. Esa doble presencia en el podio refuerza la idea de continuidad en uno de los programas más sólidos del continente y añade estabilidad a un ecosistema en el que varias selecciones empiezan a convivir en un nivel competitivo más cercano que en años anteriores.

La propia evolución del torneo durante los primeros días dejó señales en esa misma dirección. Hubo avances inéditos como el de Tonga en el cuadro femenino, que accedió por primera vez al cuadro principal, y recorridos como los de Malasia, India o Chinese Taipei. A ello se sumó el buen papel de Mongolia, que colocó a sus equipos masculino y femenino entre los aspirantes, y el triunfo histórico de la selección masculina de China ante Australia, su primera victoria frente a ese rival en la historia del torneo.

La Asia Cup refuerza el crecimiento regional del 3×3

La FIBA 3×3 Asia Cup también funciona ya como una vitrina de la expansión internacional de una modalidad que la propia FIBA ha convertido en uno de sus productos estratégicos. Nacido desde la cultura del streetball y estrenado a nivel internacional en los Juegos Olímpicos de la Juventud de 2010 precisamente en Singapur, el 3×3 ha ido construyendo desde entonces un ecosistema anual de circuitos profesionales y competiciones de selecciones que culminó con su estreno olímpico en Tokyo 2020.

En ese contexto, lo ocurrido en Singapur vuelve a reforzar el valor de la Asia Cup como termómetro regional. Australia mantiene su dominio en mujeres, Nueva Zelanda gana peso en hombres, y selecciones como Filipinas, la República de Corea, China o Mongolia amplían la competencia en torno al podio. Más que una simple sucesión de campeones, la edición de 2026 dejó la imagen de un torneo cada vez más profundo, más diverso y más útil para medir el crecimiento real del 3×3 en Asia y Oceanía.