El Skateboarding World Championships São Paulo 2025, en las modalidades de park y street, abrirá el calendario internacional del World Skateboarding Tour 2026 del 4 al 8 de marzo en Brasil. Inicialmente previsto para septiembre de 2025 en Washington D.C., el campeonato cambia de escenario y se traslada a São Paulo, convirtiéndose en la primera parada del circuito en 2026 y la primera gran cita desde el World Cup Kitakyushu Street 2025 celebrado en noviembre en Japón.
La prueba reunirá a 32 clasificados más ocho skaters preclasificados en cada disciplina, con los cuatro títulos mundiales en juego. Entre las primeras inscripciones confirmadas figuran los campeones olímpicos de Paris 2024: Arisa Trew (park femenino), Yoshizawa Coco (street femenino), Keegan Palmer (park masculino) y Yuto Horigome (street masculino). Además, el programa incluirá competiciones específicas de paraskate en park y street durante el fin de semana, reforzando el modelo inclusivo que World Skate ha consolidado en su estructura competitiva.
São Paulo abre el año del World Skateboarding Tour
La elección de São Paulo como sede inaugural del calendario no es circunstancial. En la presentación oficial, el alcalde Ricardo Nunes subrayó que la ciudad cuenta con 170 espacios municipales dedicados al skate y afirmó que “São Paulo es la ciudad más grande de América Latina, con una fuerte historia en el skateboarding, y albergar este campeonato es una iniciativa que muestra la visibilidad positiva de nuestra ciudad”. La dimensión urbana y demográfica se convierte así en parte del relato deportivo.
El presidente de World Skate, Sabatino Aracu, reforzó esa idea al señalar que “creemos que São Paulo es el mejor lugar para celebrar un Campeonato del Mundo” porque es “la ciudad más cosmopolita del mundo y una capital del skateboarding”. En la misma línea, Diogo Castelão, de los socios locales STU, expresó que “creemos en el poder del skate hoy, mañana y pasado mañana” y que el objetivo es que este campeonato sea “el primero de muchos”. La conferencia incluyó también la intervención de Vinicios Sardi, presidente de la Asociación Brasileña de Paraskate, quien defendió que “el paraskate muestra a las personas con discapacidad bajo una luz diferente”, en referencia a la integración de la disciplina en el calendario.
35 años de crecimiento brasileño en el skate
La relación entre Brasil y el skate competitivo no empieza en 2026. Se remonta a finales de los años 80, cuando nombres como Lincoln Ueda comenzaron a dejar huella en las competiciones internacionales de vert. Durante los años 90, mientras el circuito europeo articulaba el calendario estival y el dominio estadounidense parecía inamovible, los skaters brasileños irrumpieron en las competiciones sin el respaldo tradicional de la industria, construyendo su propia caravana y financiando su presencia en Europa.
El punto de inflexión llegó en 1996, cuando Carlos de Andrade se impuso en el Slam City Jam y simbolizó un cambio de ciclo. A partir de ahí, Brasil no solo ganó concursos: empezó a entrenar específicamente para ganarlos. En los primeros años del nuevo milenio, el país se convirtió en una cantera constante de talento competitivo, alterando el equilibrio tradicional del skate profesional. Tres décadas y media después, esa inercia sigue visible en figuras como Rayssa Leal, Pamela Rosa o Gui Khury, y en una estructura que ha contribuido al crecimiento sostenido del skate en Latinoamérica.
De la ruptura al presente olímpico
Hoy, con el skate plenamente integrado en el programa olímpico y con un panorama cada vez más plural, Brasil mantiene un papel estructural dentro del ecosistema competitivo global. La consolidación del World Skateboarding Ranking, la profesionalización del circuito y la expansión hacia nuevos mercados han configurado un escenario en el que el talento se distribuye entre continentes, con Japón como nuevo referente asiático y Latinoamérica como polo consolidado.
El arranque del World Skateboarding Tour 2026 en São Paulo enlaza así historia y presente. Tras 35 años de influencia continua, Brasil no solo acoge un Campeonato del Mundo, sino que inaugura un calendario que vuelve a situar a la ciudad como punto de referencia internacional. Del circuito europeo de los 90 a la era olímpica, el recorrido brasileño forma parte de la estructura sobre la que hoy se construye el skate global.


35 años de crecimiento brasileño en el skate

