Detrás de cada salida en los bloques y de cada vuelta a la pista, hay historias que comenzaron mucho antes del atletismo. Historias marcadas por guerras, separaciones familiares y decisiones tomadas para sobrevivir. En los próximos Campeonatos Africanos de Atletismo, que se celebrarán del 12 al 17 de mayo en Accra, cinco integrantes del Equipo de Atletas Refugiados de World Athletics competirán con el mismo sueño que comparten millones de deportistas: demostrar hasta dónde pueden llegar.
Aunque sus distancias y especialidades son distintas, Kun Waar Liem, Solomon Okeny, Abdifatah Aden Hassan, Lokoro Dario y Perina Nakang llegan a Ghana con algo más valioso que sus marcas personales. Cada uno representa años de esfuerzo en campamentos de refugiados en Kenia, entrenamientos lejos de sus familias y una convicción profunda: sus circunstancias no definen el límite de sus ambiciones.
Del refugio a la pista: historias que nacieron en medio del conflicto
Kun Waar Liem tenía siete años cuando la guerra en South Sudan la obligó a huir al campamento de refugiados de Dadaab, en Kenya. Sus padres escaparon a Ethiopia y desde entonces no ha vuelto a verlos. Lo que en ese momento fue un lugar de protección terminó convirtiéndose, con los años, en el escenario donde descubrió su talento para los 200 metros. Hoy se entrena en Nairobi bajo la guía de Duncan Ayiemba, junto al hombre más rápido de África, Ferdinand Omanyala.
La historia de Solomon Okeny también comenzó en un campamento de refugiados. Llegó a Kakuma con su madre y sus hermanos, y encontró en el atletismo una oportunidad inesperada. Lo que empezó como una carrera para ganar agua y glucosa terminó transformándose en un proyecto de vida. Hoy no solo persigue sus metas deportivas, sino que utiliza su apoyo económico para pagar la educación de sus hermanas y evitar que abandonen sus estudios. En cada entrenamiento, el velocista corre con la responsabilidad de quien entendió demasiado pronto que el éxito también puede ser una forma de cuidar a los demás.
Un campeonato continental como puerta hacia nuevas oportunidades
En Kaptagat, a unos 300 kilómetros de Nairobi, Abdifatah Aden Hassan afina su preparación para los 1.500 metros. El corredor etíope aún desconoce el paradero de sus padres, de quienes se separó al huir del conflicto. Su historia está atravesada por la incertidumbre, pero también por la perseverancia. Gracias al programa de becas para atletas refugiados del Comité Olímpico Internacional y a la Fundación Tegla Loroupe, encontró en el atletismo una manera de reconstruir su identidad y proyectar un futuro distinto.
Lokoro Dario y Perina Nakang llegan con experiencia internacional y la certeza de que cada competencia representa una nueva oportunidad. Dario ya participó en el Mundial Sub-20 de Lima, mientras que Nakang compitió en dos Campeonatos Mundiales y en los Paris 2024 Olympic Games. Ambos comparten entrenamientos con Janeth Jepkosgei, campeona mundial de 800 metros en 2007. En Accra no solo buscarán mejorar sus registros, sino también honrar el camino recorrido desde los campamentos de refugiados hasta los grandes escenarios del atletismo africano.
