Cómo la FIFA extiende en África su apuesta por el fútbol base
Javier Nieto
marzo 10, 2026

La asamblea general de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales de África -ANOCA- Zona VI, celebrada en Windhoek del 5 al 7 de marzo, dejó un anuncio concreto para Namibia: la construcción de un campo de fútbol de estándar FIFA en el centro Olympafrica del Comité Olímpico Nacional de Namibia, ubicado en Omaruru. El proyecto forma parte de la alianza entre la FIFA, el Comité Olímpico Internacional -COI- y la propia ANOCA, y fue presentado por el presidente del organismo continental, Mustapha Berraf.

El anuncio encaja en una línea de trabajo cada vez más visible en el continente. Más allá de torneos, selecciones o grandes citas puntuales, la FIFA está reforzando en África una red de infraestructuras y programas de base con la idea de que el desarrollo del fútbol descanse también sobre estructuras permanentes: centros técnicos, estadios rehabilitados, minicampos escolares y sistemas de formación repartidos en distintos países. Esa estrategia se apoya sobre todo en FIFA Forward, programa con el que la organización aseguró haber superado los 1.060 millones de dólares de inversión en el fútbol africano desde 2016 hasta septiembre de 2025, con una previsión de alcanzar 1.280 millones al cierre de 2026.

De Namibia a una red de centros técnicos

Uno de los ejemplos más recientes está en Nigeria. La Federación Nigeriana de Fútbol inició en Abuya la construcción de un nuevo centro técnico con alojamiento para jugadores, dos campos de entrenamiento y la remodelación de una superficie ya existente, todo ello con financiación de FIFA Forward. El proyecto incluye un bloque residencial de 68 habitaciones, un campo de césped natural, otro sintético y una grada para 1.838 espectadores, con un plazo de ejecución previsto de dos años.

Ese mismo patrón aparece en otros puntos del continente. En agosto de 2025, el presidente de Kenia, William Ruto, entregó a Gianni Infantino los títulos del terreno donde la Federación Keniana de Fútbol levantará su futuro centro técnico nacional en Machakos, un proyecto financiado con fondos de FIFA Forward y diseñado con un campo de césped natural, dos de superficie artificial, edificio administrativo y salas de conferencias. Y en Mauritania, la FIFA presentó en febrero de 2025 la apertura de la primera FIFA Talent Academy del continente junto al avance de la ampliación del estadio Cheikha Ould Boïdiya, también sostenida con fondos de FIFA Forward.

1000 mini campos: el fútbol como acceso cotidiano

La expansión no se limita a complejos para selecciones o federaciones. En Argelia, la Federación Argelina de Fútbol se convirtió en la primera asociación africana afiliada a la FIFA en inaugurar minicampos del proyecto FIFA Arena, con dos superficies artificiales en Argel destinadas a beneficiar a más de 1.500 escolares. El programa, lanzado por la FIFA para extender al menos 1.000 minicampos en el mundo hasta 2031, sitúa el acceso cotidiano al juego como una de sus prioridades.

Liberia ofrece otro ejemplo de esa misma lógica. En Paynesville fueron inaugurados dos minicampos en centros escolares, con un impacto previsto sobre más de 3.000 niños, dentro de una colaboración entre la FIFA y la Asociación de Fútbol de Liberia. La misma jornada sirvió además para abrir una nueva superficie artificial homologada por la FIFA en el estadio de Gompa, en el condado de Nimba, junto a otras mejoras como iluminación, sistema de riego, vallado y cubierta para las gradas.

De los grandes torneos a una base más estable

El hilo común entre estos proyectos es que el desarrollo ya no se plantea solo alrededor de la competición internacional o de los ciclos de las selecciones absolutas. En Mauritania, por ejemplo, el país fue el primero de África en poner en marcha Football for Schools en marzo de 2022 y, tres años después, acogió el primer evento hito de una FIFA Talent Academy en el continente. La combinación entre escuela, detección de talento, instalaciones y apoyo federativo dibuja una estrategia que busca continuidad más allá del calendario competitivo.

Visto desde esa perspectiva, el campo anunciado en Omaruru durante la reunión de ANOCA Zona VI adquiere un valor que va más allá de Namibia. No se presenta como una gran obra vinculada a un torneo, sino como una infraestructura integrada en un centro Olympafrica y orientada al deporte de base, la comunidad y la formación de jóvenes. Ahí es donde la hoja de ruta se vuelve más clara: menos dependencia de momentos aislados de visibilidad y más apuesta por dejar espacios, programas y estructuras que sigan activos cuando la competición, la visita oficial o el foco mediático ya han pasado.