Copa Mundial de Waterpolo 2026
Juan José Saldaña
enero 8, 2026

El calendario internacional del waterpolo comienza a tomar una forma definitiva de cara a 2026, ofreciendo a selecciones, cuerpos técnicos y aficionados un horizonte claro hacia el título mundial. La confirmación de las ciudades anfitrionas no solo ordena fechas y sedes, sino que también entrega certezas competitivas en un circuito cada vez más exigente, donde cada partido puede marcar la diferencia entre avanzar o quedar fuera de la élite mundial.

Con el anuncio oficial de World Aquatics, la Copa Mundial de Waterpolo Masculino y Femenino de 2026 deja atrás la incertidumbre organizativa y se proyecta como un recorrido estructurado y cargado de simbolismo. Desde Europa hasta Oceanía, las sedes elegidas reflejan la tradición, el presente competitivo y la ambición de un deporte que combina historia, identidad local y una presión constante por alcanzar las finales.

Sídney, epicentro de las finales y del peso histórico

La designación de Sídney como sede de las finales masculina y femenina de la Copa Mundial de Waterpolo 2026 sitúa a Australia en el centro del escenario internacional. Del 22 al 26 de julio, el Centro Acuático del Parque Olímpico de Sídney será el lugar donde ocho selecciones por rama disputen el título, en un recinto cargado de memoria deportiva y profundamente ligado al desarrollo del waterpolo moderno.

El simbolismo del lugar añade una dimensión emocional al torneo. En esas mismas piscinas, los Aussie Stingers conquistaron en el año 2000 la primera medalla de oro olímpica del waterpolo femenino, un hito que sigue marcando a generaciones posteriores. A ese valor histórico se suma un incentivo competitivo clave: los tres mejores equipos de cada rama en Sídney obtendrán la clasificación directa al Campeonato Mundial de Deportes Acuáticos de Budapest 2027, elevando aún más la tensión y la relevancia de cada encuentro.

Europa como escenario de la batalla clasificatoria

Antes de llegar a Sídney, el camino hacia las finales se definirá principalmente en suelo europeo, con sedes que ya conocen la exigencia del waterpolo de alto nivel. Róterdam acogerá del 1 al 6 de mayo el torneo femenino de la División 1, donde Países Bajos buscará consolidarse frente a su público con un equipo que fue campeón mundial en 2023. Grecia, vigente campeona del mundo y del Mundial 2025, lidera un grupo de ocho selecciones que incluye a potencias como Hungría, España, Italia, Estados Unidos, Australia y Japón, en una competencia donde solo seis lograrán avanzar.

La emoción de competir en casa fue reflejada por la capitana neerlandesa Sabrina van der Sloot, quien destacó la energía y la responsabilidad que implica representar al waterpolo holandés ante su afición. En paralelo, Malta será el escenario del torneo femenino de la División 2, del 21 al 26 de abril, reforzando su rol como anfitrión recurrente de eventos internacionales. En el cuadro masculino, Alexandroupolis recibirá del 6 al 12 de abril la División 1, con Grecia buscando revancha tras la final perdida ante España en la última Copa del Mundo, mientras que Malta volverá a ser sede del torneo de la División 2, completando un mapa competitivo de máxima exigencia desde la primera fase.

Últimas Noticias