La Federación Internacional de Baloncesto -FIBA- anunció que El Salvador será sede de la FIBA 3×3 AmeriCup en sus ediciones de 2026 y 2027, en una decisión que sitúa al país dentro del calendario continental de esta disciplina. La competición, organizada por la Federación Salvadoreña de Baloncesto, se disputará del 5 al 8 de noviembre de 2026 y reunirá a las principales selecciones masculinas y femeninas del continente americano. El director general de FIBA 3×3, Alex Sanchez, destacó el alcance institucional del acuerdo: “Estamos encantados de llevar la FIBA 3×3 AmeriCup a El Salvador para las ediciones de 2026 y 2027. Organizar la competición en años consecutivos proporciona continuidad al calendario continental”.
La designación de El Salvador se produce en un contexto en el que el torneo ha generado efectos organizativos, económicos y turísticos relevantes en sus sedes anteriores. Ciudades como San Juan, León o Miami han utilizado el evento como plataforma de posicionamiento internacional, con impactos directos en la actividad económica local, la proyección mediática y la consolidación institucional del baloncesto 3×3. El propio director ejecutivo de FIBA Americas, Carlos Alves, señaló que este tipo de designaciones “refuerzan a las federaciones nacionales, ofrecen más oportunidades a los atletas y acercan el baloncesto a los aficionados”.
El Salvador entra en el calendario continental
La organización de dos ediciones consecutivas y de la FIBA Women’s AmeriCup 2027 sitúa a El Salvador como uno de los centros operativos del baloncesto continental en los próximos años. El miembro del consejo central de FIBA y presidente del Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador, Yamil Bukele, subrayó la dimensión del nombramiento al afirmar: “Es un honor enorme para nuestro país recibir a los mejores equipos del continente, incluidos olímpicos y medallistas mundiales. Este evento refleja nuestro compromiso con el desarrollo del baloncesto y permite mostrar El Salvador al mundo”.
La FIBA 3×3 AmeriCup reúne a selecciones nacionales masculinas y femeninas en un formato que alterna partidos en la misma pista, una estructura que forma parte del modelo competitivo de esta disciplina desde su incorporación al programa olímpico en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020. El torneo se ha consolidado como una de las principales competiciones continentales dentro del calendario de FIBA, con participación regular de federaciones de Norteamérica, Centroamérica, Sudamérica y el Caribe.
Puerto Rico: millones en impacto económico
La edición celebrada en San Juan, Puerto Rico, evidenció el impacto económico directo del torneo en la ciudad anfitriona. Las autoridades locales estimaron que el evento generó aproximadamente 3,5 millones de dólares en actividad económica y más de 2.000 noches de hotel, dentro de una estrategia más amplia de desarrollo del turismo deportivo. La directora ejecutiva de la Compañía de Turismo de Puerto Rico, Willianette Robles, definió este tipo de competiciones como un motor de crecimiento, al señalar que el deporte se ha convertido en uno de los principales instrumentos para atraer visitantes internacionales.
Más allá del impacto económico directo, el torneo permitió posicionar a Puerto Rico dentro del calendario internacional de eventos deportivos, con exposición mediática global y la capacidad de atraer nuevas competiciones. Las autoridades locales vincularon la organización de estos torneos con una estrategia institucional destinada a fortalecer la imagen del país como sede de competiciones internacionales y consolidar su presencia en el circuito deportivo continental.

De Miami a León: sedes que amplían el alcance del torneo
El proceso de expansión del torneo comenzó con su primera edición en Miami, ciudad que alberga la sede regional de FIBA Americas y que marcó el inicio de la competición como plataforma continental. El director ejecutivo de FIBA Americas, Carlos Alves, destacó entonces el valor estratégico de la sede al afirmar que el evento permitía “acelerar el crecimiento del baloncesto 3×3 en toda la región”, en una ciudad definida como “urbana, internacional y multicultural”.
Posteriormente, la designación de León, en México, como sede de la edición de 2025 amplió la presencia geográfica del torneo dentro del continente. El director de la comisión de deportes de la ciudad, Isaac Noe Piña Valdivia, señaló que la organización del evento permitía proyectar internacionalmente la ciudad y su cultura deportiva, mientras que Alex Sanchez, director general de FIBA 3×3, explicó que la elección respondía a la trayectoria organizativa del país, que había acogido competiciones internacionales desde 2015.
La incorporación de El Salvador como sede en 2026 y 2027 continúa esta secuencia de expansión regional del torneo, que ha pasado por ciudades estratégicas del continente como Miami, San Juan y León, consolidando una red de sedes que combinan impacto económico local, proyección internacional y desarrollo institucional del baloncesto 3×3 en el continente americano.




