El plan de Mont-Sainte-Anne para convertirse en el modelo de eficiencia de la UCI
Javier Nieto
octubre 9, 2025

Este fin de semana, Mont-Sainte-Anne acoge una nueva cita de la UCI Mountain Bike World Cup, consolidando su condición de templo histórico del ciclismo de montaña. En paralelo a la competición, el complejo canadiense impulsa un ambicioso proyecto de modernización valorado en 100 millones de dólares canadienses, que busca reducir su impacto ambiental y asegurar su futuro como destino deportivo sostenible.

La renovación, impulsada conjuntamente por Resorts of the Canadian Rockies y el Gobierno de Québec a través de Investissement Québec, contempla la sustitución de remontes, la modernización del sistema de nieve artificial y la creación de nuevas infraestructuras adaptadas al entorno natural. El objetivo es mejorar la eficiencia energética del complejo, reducir el consumo eléctrico y reforzar la estabilidad operativa ante los efectos del cambio climático.

Energía limpia y nieve más eficiente

El plan prevé aumentar un 30 % la capacidad de producción de nieve, reduciendo al mismo tiempo un 30 % el consumo energético. Para lograrlo, se instalarán motores eléctricos de última generación, sistemas de bombeo automatizado y sensores climáticos capaces de ajustar la producción según las condiciones meteorológicas. Las mejoras permitirán mantener la calidad de las pistas con menor dependencia energética y mayor control sobre los recursos utilizados.

Estas innovaciones también suponen un avance para la práctica deportiva: los corredores dispondrán de un terreno más estable y previsible durante las pruebas, mientras que los organizadores podrán reducir la huella de carbono de cada evento. Según los responsables del complejo, la meta es convertir Mont-Sainte-Anne en un modelo de eficiencia para otras estaciones del circuito internacional.

Gestión responsable del agua y protección del entorno natural

El uso del agua constituye otro de los ejes del proyecto. El complejo planea implementar sistemas de captación y almacenamiento controlados, junto con un drenaje sostenible que permita reutilizar parte del agua procedente del deshielo. Estas medidas buscan reducir la presión sobre los cauces cercanos y preservar la vegetación que rodea las laderas, en una zona especialmente sensible del municipio de Beaupré.

Sin embargo, los trabajos también implican retos ambientales. La ampliación de infraestructuras y el aumento temporal de visitantes pueden generar erosión y alterar el equilibrio del terreno. Las autoridades de Québec prevén aplicar auditorías y controles periódicos para garantizar que las obras se ajusten a los estándares medioambientales y de seguridad establecidos.

Turismo sostenible

Más allá del deporte, el plan de modernización tiene un importante componente económico. Según estimaciones oficiales, la actividad del resort genera cerca de 140 millones de dólares canadienses anuales en impacto regional, cifra que podría aumentar con la mejora de sus instalaciones. El turismo deportivo, impulsado por eventos internacionales como la Copa del Mundo de MTB, representa una fuente clave de empleo y desarrollo para la región.

El Gobierno de Québec ha subrayado que la inversión busca consolidar un modelo de turismo sostenible capaz de equilibrar rendimiento económico y protección del entorno. “Mont-Sainte-Anne es un motor para la comunidad y queremos que lo siga siendo, pero con un enfoque responsable y duradero”, señalaron desde Investissement Québec en la presentación del proyecto.