Gianni Infantino se enfrenta a unas elecciones diferentes por su tiro en el pie
Víctor García
agosto 25, 2026

Gianni Infantino sabe desde hace tiempo cuándo y dónde se jugará su continuidad al frente de la FIFA -el 18 de marzo de 2027 en Rabat (Marruecos)- aunque ahora mismo no tendrá tan claro cómo llegará hasta allí. El presidente anunció el pasado abril ante las 211 federaciones miembro que optará a la reelección, pero la crisis abierta durante este verano ha comenzado a modificar un escenario electoral que durante los últimos años apenas había ofrecido oposición. Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, lo resumió este fin de semana: si Infantino finalmente se presenta a las elecciones, cree que tendrá un rival. Él mismo descartó serlo.

“Hay dos opciones: una es que se dé cuenta de que no tiene el apoyo, y no me refiero únicamente al apoyo político de quienes votan, sino al apoyo de la comunidad del fútbol, de los aficionados, los jugadores, exjugadores y entrenadores. Y la segunda es que vaya a las elecciones de marzo, pero en ese caso creo que tendrá un candidato enfrente. Todavía no sé quién”, afirmó el presidente de la UEFA en el podcast ‘The Rest Is Politics: Leading’. Ceferin descartó, además, ser él quien se presente contra Infantino, que pretende lograr en marzo de 2027 un nuevo mandato al frente de la FIFA.

Infantino no se enfrenta a otro candidato desde 2016. Aquel año llegó a la presidencia de la FIFA tras la salida de Joseph Blatter y tuvo enfrente al jeque Salman bin Ebrahim Al Khalifa, al príncipe Ali bin Al Hussein y a Jerome Champagne. Infantino necesitó una segunda ronda y ganó por 115 votos frente a los 88 de Salman. En 2019, ya como presidente, fue candidato único y resultó reelegido por aclamación. Lo mismo sucedió en 2023, cuando volvió a presentarse sin oposición y recibió otro mandato hasta 2027. No parece que vaya a ser el caso en estos nuevos comicios.

Del Mundial a una crisis provocada por él mismo

Infantino se metió el mismo en la boca del lobo, se pegó un tiro en el pie sin necesidad con su proyecto FIFA Forward Enterprise, con el que Infantino planteó abrir a inversores privados una participación cercana al 20% de una sociedad vinculada a los derechos comerciales de las competiciones de la FIFA, incluido el Mundial. La iniciativa terminó siendo retirada a comienzos de agosto después de provocar una fuerte oposición dentro del fútbol internacional. UEFA, Concacaf y AFC han cuestionado la gestión de la propuesta y varias federaciones europeas han retirado públicamente su confianza al presidente. Las seis asociaciones nórdicas -Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega, Suecia e Islas Feroe- fueron más lejos este pasado fin de semana y reclamaron su salida y una revisión externa de la gobernanza de FIFA.

Ceferin, que ha olido sangre, calificó su proyecto como una inversión privada más grave que la Superliga europea de 2021 porque, a su juicio, afectaba directamente a la propiedad y explotación comercial de las principales competiciones mundiales. También aseguró que no mantiene contacto con Infantino desde que estalló la crisis.

Infantino, mientras tanto, ha vuelto a colocar en el centro de su discurso el reparto de recursos entre las 211 federaciones y la necesidad de reducir la distancia económica entre las grandes potencias y los países con menos capacidad financiera. Ese ha sido uno de los pilares de su presidencia desde 2016 y una pieza esencial para entender su fortaleza política fuera de Europa.

Las elecciones ya han empezado

En una entidad como la FIFA, una elección presidencial no comienza cuando se registra formalmente una candidatura. Mucho antes aparecen conversaciones entre federaciones, reuniones regionales, búsqueda de apoyos y posicionamientos públicos de los responsables de las seis confederaciones… La candidatura alternativa todavía no existe oficialmente, pero ya hay movimiento entre bambalinas.

Los estatutos establecen que una candidatura presidencial debe contar con el apoyo de al menos cinco federaciones y presentarse como mínimo cuatro meses antes del Congreso. Tomando como referencia la fecha de Rabat, el proceso deberá quedar definido a mediados de noviembre.