World Tennis, anteriormente denominada Federación Internacional de Tenis -ITF-, ha decidido mantener la suspensión de las federaciones de Rusia y Bielorrusia. Las asociaciones nacionales votaron durante la Asamblea celebrada el 12 y 13 de octubre en Almaty, Kazajistán, en sentido contrario al seguido por otras organizaciones que han restituido derechos y representación nacional. La decisión evidencia las diferencias que acompañan el camino de regreso a los Juegos Olímpicos: mientras unas federaciones mantienen las sanciones institucionales, otras han avanzado hacia la reintegración de deportistas, equipos y organismos nacionales.
Las diferencias afectan a varios niveles. La pertenencia de una federación nacional determina sus derechos dentro de la organización internacional; la elegibilidad individual establece quién puede competir, y las reglas sobre banderas, himnos y equipos definen cómo lo hace. La admisión olímpica añade sus propios requisitos. Mantener suspendida a una federación no equivale automáticamente a excluir a todos sus deportistas, del mismo modo que recuperar la representación nacional en un Mundial no garantiza por sí solo la participación en Los Ángeles 2028.
Los deportes acuáticos restituyen derechos
La votación del tenis confirma una posición que la organización ya había defendido en mayo: los anuncios del Comité Olímpico Internacional -COI- no modificaban automáticamente las suspensiones, cuya revisión correspondía a sus miembros conforme al procedimiento constitucional. La reunión de Almaty contó con delegaciones de 128 países, aunque el balance publicado no detalla el resultado numérico de esa votación. La decisión procede, por tanto, del órgano que representa a las asociaciones nacionales y mantiene separadas la situación institucional de las federaciones sancionadas y las condiciones aplicables a sus jugadores.
World Aquatics adoptó el 13 de abril una solución distinta: restituyó los derechos de pleno miembro de Rusia y Bielorrusia y permitió a sus deportistas sénior competir con uniformes, banderas e himnos nacionales, después de haber abierto esa posibilidad a los júnior. El regreso conserva controles específicos: exige superar al menos cuatro controles antidopaje consecutivos, realizados en colaboración con la Agencia Internacional de Controles -ITA-, y completar las comprobaciones de antecedentes de su unidad de integridad. Su modelo combina la restitución institucional y de los símbolos nacionales con requisitos individuales de acceso.
Gimnasia muestra los límites de una autorización deportiva
World Gymnastics también levantó las restricciones generales, pero incorporó un régimen transitorio para determinadas competiciones adjudicadas anteriormente. Cuando el país anfitrión comunica medidas gubernamentales vinculantes sobre banderas, himnos o identificadores nacionales, se aplica una representación alternativa bajo la federación internacional. En el Mundial de Róterdam, Países Bajos, que comienza el sábado, las delegaciones rusa y bielorrusa utilizarán los identificadores WG2 y WG1, respectivamente. No es el mismo planteamiento que mantener suspendidas a sus federaciones: permite el regreso deportivo, pero adapta su representación a las condiciones del anfitrión.
El campeonato, previsto del 17 al 25 de octubre, añade otra dificultad: World Gymnastics ha confirmado la denegación de visados a tres deportistas rusas que debían participar. El episodio muestra que la elegibilidad deportiva no sustituye la autorización de entrada en un país. La federación internacional establece las condiciones de competición, pero las autoridades estatales conservan sus competencias migratorias. En una cita que abre la clasificación por equipos para Los Ángeles 2028, esa separación tiene consecuencias deportivas: disponer de autorización federativa no asegura poder presentarse en la prueba donde se disputan las plazas.

Quién decide las condiciones del regreso
El marco del COI también ha cambiado. La Federación Internacional de Tenis de Mesa -ITTF- recogió en su decisión de julio que el Ejecutivo olímpico había levantado provisionalmente la suspensión del Comité Olímpico Ruso y dejado sin efecto sus recomendaciones restrictivas sobre deportistas y equipos rusos. La ITTF autorizó entonces su reincorporación a pruebas individuales y por equipos bajo las condiciones ordinarias, pero preservó expresamente las competencias olímpicas sobre acreditaciones, cuotas y representación. Retirar una recomendación común no produce una decisión idéntica en todas las federaciones: cada organización sigue teniendo que aplicar sus estatutos y adoptar sus propias resoluciones.
Las decisiones permiten identificar dos orientaciones: conservar la suspensión institucional mientras se distingue la situación de los deportistas, o restituir derechos y representación nacional con condiciones de acceso. Gimnasia demuestra, además, que entre ambas existen soluciones transitorias. Ningún actor determina por sí solo cuál se impondrá en todo el movimiento olímpico: las federaciones resuelven sobre su membresía y sus competiciones; el COI conserva sus competencias sobre los Juegos, y los Estados deciden sobre la entrada en su territorio. El camino hacia Los Ángeles dependerá de cómo encajen esas decisiones, no únicamente de que una organización anuncie el regreso de Rusia.
