El tabú invisible que quiere romper el balonmano femenino
Javier Nieto
noviembre 3, 2025

La Federación Europea de Balonmano -EHF- publica un artículo titulado “Esto es el verdadero deporte femenino – cómo el estigma relacionado con la menstruación afecta a las deportistas”, en el que aborda cómo el estigma asociado a la menstruación sigue afectando al bienestar y rendimiento de las deportistas. Bajo testimonios directos de jugadoras y estudios recientes, la organización señala que la falta de conversación sobre el ciclo menstrual continúa siendo una barrera silenciosa en la práctica deportiva femenina.

“Durante un partido, pensé que me había manchado y sentí pánico. Me daba vergüenza contarlo, incluso a mis compañeras”, relató una de las jugadoras consultadas por la EHF, en una muestra de la presión y el silencio que rodean este tema. Según el artículo, el miedo a fugas, la incomodidad o la falta de instalaciones adecuadas genera una ansiedad constante en muchas atletas de élite.

Un problema global aún silenciado

Un estudio realizado en Australia reveló que una de cada cinco niñas de entre 10 y 16 años consideró abandonar el deporte por cuestiones relacionadas con la menstruación, mientras que el 62 % de las jóvenes declaró haber interrumpido sus entrenamientos por ese motivo. En Europa, una investigación alemana de 2025 determinó que el 53 % de las deportistas percibía un impacto directo del ciclo menstrual en su rendimiento.

El Tucker Center for Research on Girls & Women in Sport lo resume así: “La menstruación afecta a cada atleta que la tiene, y sin embargo sigue siendo uno de los aspectos más ignorados y mal entendidos del deporte.” Los datos refuerzan una realidad compartida: muchas mujeres siguen entrenando y compitiendo sin el apoyo médico, técnico o psicológico necesario para gestionar de forma adecuada las variaciones que conlleva el ciclo menstrual.

Testimonios que rompen el silencio

En los últimos años, varias deportistas de primer nivel han empezado a hablar públicamente sobre el tema. La tiradora con arco Danielle Brown MBE relató que durante sus primeros años de carrera “competía con miedo a sufrir fugas o dolores intensos sin poder pedir ayuda”, una experiencia que la llevó a participar en campañas por el rediseño de uniformes adaptados al cuerpo femenino.

La iniciativa “Sport Your Period”, impulsada por atletas como Brandie Wilkerson y Ilona Maher, busca normalizar la conversación sobre la menstruación en el deporte profesional. “Hablar de esto no nos hace débiles; al contrario, demuestra que competimos en las mismas condiciones que cualquier otra persona”, explicó Wilkerson en una de las acciones de la campaña.

Federaciones que comienzan a actuar

La EHF se ha convertido en una de las primeras federaciones europeas en abordar abiertamente el impacto del ciclo menstrual en el rendimiento deportivo. El organismo destaca que el objetivo es generar un entorno de confianza y conocimiento dentro de los equipos. “Esto también es deporte femenino real”, subraya el texto, que invita a federaciones y clubes a incluir el tema en sus programas de salud y bienestar.

La UEFA ha dado pasos similares, incorporando la salud menstrual al marco de bienestar físico de sus competiciones femeninas y desarrollando programas piloto de seguimiento del ciclo. En el Reino Unido, la Federación de Fútbol de Gales anunció la distribución gratuita de productos menstruales en instalaciones deportivas, además de talleres para entrenadores y deportistas sobre gestión del ciclo.

Pese a estos avances, las investigaciones apuntan a que la conversación sigue siendo insuficiente. Muchos equipos carecen de protocolos o espacios para tratar abiertamente el tema, y la falta de educación menstrual en el deporte base mantiene la brecha. Cada vez más atletas y entidades se suman a una causa que busca, simplemente, que hablar de la menstruación sea tan natural como hablar de una lesión o una preparación física.

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