La FIFA no cumplirá su objetivo de alcanzar la igualdad en la distribución de premios entre el fútbol masculino y femenino durante la Copa Mundial de 2027, que se disputará en Brasil. Pese a los avances económicos que experimentará el torneo y a los compromisos asumidos por su presidente, Gianni Infantino, la diferencia respecto a la competición masculina seguirá siendo considerable, incluso después de un aumento sustancial en los recursos destinados a las selecciones participantes.
En 2023, Infantino aseguró que la igualdad en los premios era una de las principales ambiciones del organismo para 2027, una declaración que generó expectativas dentro del fútbol femenino. Sin embargo, las negociaciones de las últimas semanas apuntan a que la próxima edición del certamen estará lejos de alcanzar esa meta, especialmente si se considera el crecimiento económico que ha experimentado el fútbol internacional y los ingresos récord registrados por la FIFA.
La brecha económica entre el Mundial masculino y femenino seguirá siendo considerable
La diferencia en los premios resulta especialmente significativa al comparar el número de participantes de ambos torneos. Mientras que la Copa Mundial masculina de 2026 contó con 48 selecciones y distribuyó un total de 655 millones de dólares en premios, el certamen femenino de Brasil 2027 tendrá 32 equipos. Bajo una distribución proporcional, la competición femenina debería recibir cerca de dos tercios de lo destinado a los hombres para alcanzar una equivalencia económica por selección. No obstante, las estimaciones apuntan a que el monto será aproximadamente un tercio del premio masculino.
De acuerdo con información revelada por Sky News, la FIFA tendría previsto duplicar los premios de la Copa Mundial Femenina, pasando de los 110 millones de dólares entregados en 2023 a unos 220 millones para la edición de 2027. Aunque representa un crecimiento importante y multiplica por más de siete la cifra destinada al torneo de Francia 2019, la propuesta está lejos de cumplir el compromiso de igualdad planteado por Infantino. La noticia ha generado distintas reacciones dentro del entorno del fútbol femenino: mientras algunas fuentes reconocen los avances de las negociaciones, una dirigente de alto rango calificó la situación como una «enorme oportunidad perdida» para el organismo.
FIFA busca compensar las diferencias con mayores inversiones en el fútbol femenino
Uno de los argumentos que rodea la decisión tiene relación con los ingresos comerciales que genera la competición. La FIFA obtuvo aproximadamente 15.000 millones de dólares durante el ciclo del Mundial masculino de 2026, una cifra récord que contrasta con las dificultades para aumentar los recursos destinados al torneo femenino. Infantino ya había cuestionado anteriormente a las cadenas de televisión por los montos ofrecidos para adquirir los derechos audiovisuales de la competición, pese al alcance que consiguió la edición de 2023: 933 millones de espectadores en televisión tradicional y otros 895 millones a través de plataformas de streaming, según datos del propio organismo. La final entre Inglaterra y España, disputada en Sídney, alcanzó una audiencia global en directo de 67 millones de personas.
En paralelo, la FIFA ha buscado reforzar otros beneficios económicos y logísticos para las selecciones que competirán en Brasil. Este mes confirmó que los equipos femeninos recibirán los mismos recursos de preparación que los masculinos, con una asignación superior a los 2,5 millones de dólares por selección, más del doble de lo entregado anteriormente. También se garantizarán vuelos en clase business o chárter y habitaciones individuales para todas las jugadoras, condiciones que buscan equiparar la experiencia de ambos torneos. Además, desde el organismo se han planteado mejoras en los fondos destinados a los clubes femeninos y recursos adicionales para las futbolistas participantes. La decisión definitiva sobre los premios de 2027, en tanto, deberá esperar a la reunión del Consejo de la FIFA prevista para diciembre.
