Gennadiy Golovkin, nuevo presidente de World Boxing
Farzad Youshanlou
noviembre 23, 2025

Gennadiy Golovkin se convirtió en presidente de la recién creada World Boxing Federation el 23 de noviembre, sin enfrentar oposición y sin que se emitiera un solo voto. La fecha había sido programada para la primera elección presidencial de la federación de cara a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, pero el proceso democrático previsto no se llevó a cabo.

Se esperaba inicialmente que la elección permitiera una amplia participación de las federaciones nacionales de todo el mundo. En realidad, solo 55 federaciones preaprobadas obtuvieron derecho a voto. La vicepresidencia y los puestos en la junta ejecutiva fueron las únicas posiciones en disputa. Ryan O’Shea, de Canadá, obtuvo el 57 por ciento de los votos en la carrera por la vicepresidencia, superando a Chaiwat Chotima de Tailandia, mientras que las elecciones para la junta ejecutiva contaron con varios candidatos compitiendo por los pocos puestos disponibles.

Los retrasos en la revisión de la elegibilidad de los candidatos y en garantizar una participación más amplia socavaron la oportunidad de alinear la elección inaugural de la federación con los estándares del Comité Olímpico Internacional. Como resultado, muchas naciones quedaron efectivamente excluidas de influir en la gobernanza de un organismo que se prepara para su debut olímpico en Los Ángeles.

Surgieron además irregularidades en la elegibilidad de los candidatos. El aspirante griego Charilaos Mariolis fue aceptado como candidato antes de que su federación fuera formalmente admitida en la World Boxing. Informes de investigación de SportsIn destacaron presuntas fallas administrativas y casos de mala gestión relacionados con Mariolis, planteando interrogantes sobre lo que podría haber ocurrido si estos problemas no se hubieran hecho públicos.

Golovkin asume el liderazgo en un momento de fragilidad institucional. Su predecesor, Boris Van Der Vorst, y el secretario general de la federación parecieron retirarse de la gestión activa. En los meses previos a la elección, se avanzó muy poco en la organización del proceso electoral o en el establecimiento de las estructuras fundamentales que se esperan de un organismo global.

Van Der Vorst, quien tuvo dificultades para mantener el impulso durante su mandato, anunció abruptamente que no se postularía para la elección. Presentó la posible reincorporación del boxeo a los Juegos Olímpicos como un logro personal, a pesar de la continua incertidumbre y de la falta de cohesión y cumplimiento de la federación con los estándares internacionales.

Golovkin hereda una institución problemática en lugar de una plataforma estable. El deporte ahora enfrenta una demanda urgente de claridad estratégica, transparencia y reformas. La capacidad de Golovkin para restaurar la credibilidad y guiar al boxeo hacia una estabilidad a largo plazo definirá el futuro de la federación y su camino en el movimiento olímpico de cara a Los Ángeles 2028.

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