Global Athlete ha solicitado a la Federación Mundial de Karate, a UK Sport y a la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Internacional que intervengan ante la situación que afecta a los karatecas británicos en las competiciones sancionadas por la WKF, tras la publicación de una carta abierta dirigida al presidente de la WKF, Antonio Espinos.
El comunicado, firmado por el director general de Global Athlete, Rob Koehler, y enviado directamente a Espinos, plantea serias preocupaciones sobre la gobernanza, la transparencia y el trato a los atletas registrados en el Reino Unido.
En la carta, Global Athlete afirma:
«Los atletas invierten una cantidad considerable de tiempo y recursos económicos para prepararse para competiciones en las que ya están inscritos. Es inaceptable que esta inversión se vea socavada por un ultimátum que los obliga a cambiar de club o abandonar el deporte. Los atletas debidamente registrados nunca deberían verse colocados en una situación así. La falta de transparencia en las normas de gobernanza en Inglaterra pone en riesgo los derechos y el futuro de todos los karatecas del Reino Unido.”
La carta advierte además que lo que Global Athlete describe como un “conflicto interno fabricado” ha dado lugar a la creación de una nueva federación en el Reino Unido, lo que ha provocado la exclusión arbitraria de atletas que se encontraban en regla. Incluye la cita exacta en inglés:
“What is happening in the UK is a direct violation of athletes’ fundamental right to compete and a stark example of the deeply regressive governance practices plaguing sport today.”
“Ningún atleta debería ser coaccionado para cambiar de club o alinearse con una entidad concreta para satisfacer los intereses de los administradores deportivos”, continúa el comunicado.

Campamento Juvenil de la Federación Inglesa de Karate
La actual crisis del karate británico se remonta a finales de 2024, cuando el presidente de la Federación Británica de Karate, Roger Williams, se negó a presentar las cuentas financieras al comité ejecutivo y a las Home Nations, que incluyen a las federaciones de karate de Inglaterra, Escocia e Irlanda del Norte. A pesar de la oposición de las demás Home Nations, la disputa desembocó finalmente en la exclusión de la mayor federación de karate que opera actualmente en Inglaterra y en el conjunto del Reino Unido.
La Federación Inglesa de Karate, que representa a cerca de 25.000 miembros, fue apartada a pesar de que su presidente, Steve Coupland, se encontraba en su segundo mandato tras una elección interna democrática. En su lugar se concedió el reconocimiento a la recién creada ENKGB, que en ese momento llevaba menos de tres meses de existencia y no contaba con clubes ni asociaciones afiliadas. Esta situación ha obligado a algunos clubes, asociaciones y árbitros ingleses que participan en competiciones de la WKF a unirse a ENKGB. Sin embargo, su número sigue siendo limitado.
¿Por qué la BKF no es transparente?
Sportsin ha sabido, a través de correspondencia con UK Sport, que se asignaron fondos por un total de 771.439 libras esterlinas a un reducido número de karatecas británicos considerados con opciones de clasificación olímpica de cara a los Juegos de Tokio 2020. De esa cantidad, 109.750 libras fueron abonadas directamente a la Federación Británica de Karate, mientras que el resto se canalizó a través de British Taekwondo para apoyar la preparación de los atletas de karate.
Este modelo de financiación situó, en la práctica, la responsabilidad de la preparación olímpica fuera del propio organismo rector del karate. Pese a que el karate está presente en Gran Bretaña desde la década de 1970, esta estructura puso de manifiesto la incapacidad continuada de la Federación Británica de Karate para desarrollar y preparar de forma independiente a atletas con estándares olímpicos.
Además, Sportsin ha recibido información según la cual, en los últimos años, la Federación Británica de Karate ha recibido donaciones tanto de entidades corporativas como de particulares. No obstante, la federación se ha negado a ofrecer una divulgación completa sobre estas contribuciones. Debido a la falta de transparencia por parte de todos los actores implicados en el conflicto, Sportsin no puede confirmar ni desmentir dichas afirmaciones.
Lo que sí está confirmado es que algunos miembros de la BKF optaron por no asistir a la asamblea general anual de la federación, celebrada en noviembre. Asimismo, se expresó malestar por la insistencia de Roger Williams en continuar como presidente de la BKF pese a haberse aprobado una moción de censura en su contra.
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