ICECP y World Triathlon fortalecen la formación internacional de entrenadores deportivos
Juan José Saldaña
mayo 7, 2026

El crecimiento del triatlón a nivel global ya no depende únicamente de la aparición de nuevos atletas o del éxito competitivo en grandes escenarios internacionales. Detrás de cada proceso deportivo sostenible existe una estructura técnica capaz de formar, acompañar y desarrollar talento en distintos contextos culturales y sociales. Bajo esa mirada, el Programa Internacional de Certificación para el Perfeccionamiento del Entrenamiento (ICECP) celebró en Lausana la graduación de su decimosexta promoción, consolidándose como una de las iniciativas más relevantes para fortalecer el liderazgo y la preparación de entrenadores alrededor del mundo.

La ceremonia realizada en la sede del Comité Olímpico Internacional reunió a 36 entrenadores provenientes de 36 países y 17 disciplinas deportivas, todos formados bajo un modelo impulsado conjuntamente por el Comité Olímpico y Paralímpico de Estados Unidos, la Universidad de Delaware y Solidaridad Olímpica. Entre ellos destacaron los entrenadores de triatlón Adele De la Rey, de Namibia, y Marian Borsinski, de Dinamarca, quienes aprovecharon su paso por Suiza para presentar ante World Triathlon proyectos enfocados en ampliar el acceso, mejorar la formación técnica y construir estructuras deportivas más inclusivas y sostenibles en sus respectivos países.

Namibia apuesta por descentralizar el desarrollo del triatlón

El proyecto presentado por Adele De la Rey nace desde una problemática concreta que afecta al deporte namibio: la limitada cantidad de entrenadores cualificados y la fuerte concentración de oportunidades deportivas en Windhoek, la capital del país. Frente a esa realidad, la entrenadora diseñó una iniciativa que busca establecer la primera base regional de entrenamiento de triatlón en el norte de Namibia, una zona históricamente alejada de los principales programas de desarrollo deportivo.

La propuesta no solo contempla la formación de nuevos entrenadores mediante cursos certificados por World Triathlon, sino también un modelo híbrido de mentoría virtual, aprendizaje práctico y trabajo comunitario sobre el terreno. El objetivo es construir una red sostenible capaz de multiplicar las oportunidades de acceso al triatlón en distintas regiones del país. Más allá del alto rendimiento, el proyecto pone énfasis en el impacto social del deporte, entendiendo que el crecimiento de una disciplina también depende de su capacidad para integrarse en las comunidades y ofrecer nuevas oportunidades de desarrollo para jóvenes y futuros entrenadores.

Dinamarca busca ampliar su cantera de talento olímpico

En Dinamarca, Marian Borsinski trabaja sobre un desafío diferente, aunque igualmente estratégico: ampliar la base de talentos disponibles para el triatlón de alto rendimiento. Pese a que el país ha logrado mantener presencia competitiva en la escena olímpica desde comienzos de siglo, el número de atletas que integran el sistema nacional continúa siendo reducido. A partir de ese diagnóstico surge “Talent ID 32”, un proyecto piloto enfocado en captar deportistas de entre 16 y 25 años provenientes de disciplinas como la natación, el atletismo y la gimnasia.

El programa, desarrollado en Aarhus —uno de los principales centros de alto rendimiento daneses—, aplica criterios científicos para identificar habilidades transferibles al triatlón, priorizando factores físicos, potencial de crecimiento a largo plazo y equidad de género. La iniciativa busca crear una vía alternativa de desarrollo deportivo, permitiendo que atletas con experiencia en otros deportes puedan adaptarse a un entorno competitivo multidisciplinario. Para World Triathlon, proyectos de este tipo representan una herramienta clave para fortalecer las estructuras nacionales de entrenamiento y asegurar que el crecimiento global del triatlón esté respaldado por sistemas técnicos modernos, inclusivos y preparados para el futuro.