Kozo Tashima, el educador del fútbol japonés que desafía a Infantino
Javier Nieto
noviembre 6, 2026

Kozo Tashima quiere disputar a Gianni Infantino la presidencia de la Federación Internacional de Fútbol -FIFA-. El dirigente japonés anunció el 5 de noviembre su intención de concurrir a las elecciones de 2027 con el respaldo de la Federación Japonesa de Fútbol -JFA-, que presidió entre 2016 y 2024. A sus 68 años, reúne una trayectoria que pasa por la selección nacional, los banquillos juveniles, la formación de entrenadores y el Consejo de la FIFA, del que forma parte desde 2015. En su comparecencia defendió que el organismo necesita recuperar los principios de honestidad e integridad que, a su juicio, ha protegido el fútbol japonés.

Tashima tomó la decisión definitiva durante la última semana de octubre, después de consultar al presidente de la JFA, Tsuneyasu Miyamoto. Se había opuesto al proyecto FIFA Forward Enterprise, que contemplaba abrir parte del negocio de las competiciones a inversores privados y acabó retirado. También pidió explicaciones en el Consejo del 15 de octubre sobre la suspensión de la sanción al estadounidense Folarin Balogun y las dificultades de acceso de la selección de Irán a Estados Unidos durante el Mundial de 2026. Considera que esas decisiones afectan a la integridad deportiva y a las obligaciones de los anfitriones. “Se está poniendo a prueba si la FIFA realmente tiene capacidad para corregirse”, afirmó al explicar por qué no quería que Infantino renovara sin una alternativa.

El profesor que quiso entender otro fútbol

Nacido en la prefectura de Kumamoto el 21 de noviembre de 1957, descubrió el fútbol viendo los Juegos Olímpicos de Tokio 1964. En secundaria creó un equipo con sus amigos y después fue capitán del Urawa Minami, con el que ganó el campeonato nacional de institutos. Continuó su formación en la Universidad de Tsukuba, llegó a disputar siete partidos con Japón y jugó en Furukawa Electric, donde coincidió con Takeshi Okada. Su proyecto de vida estaba ligado a la enseñanza: quería ser profesor de Educación Física y entrenador. En la empresa trabajó en un centro de salud laboral, donde participó en investigaciones sobre la fatiga de los empleados.

Una estancia de dos meses en Colonia, en 1980, cambió su manera de mirar el fútbol. Viajó para conocer el FC Köln, donde jugaban Yasuhiko Okudera y Pierre Littbarski, y encontró una diferencia que iba más allá de la calidad de los futbolistas. Le sorprendieron las instalaciones y unos entrenamientos en los que se medía la frecuencia cardíaca y se pedía a los jugadores que no corrieran más rápido de lo indicado. Regresó a Alemania para estudiar entre 1983 y 1986 en la Universidad del Deporte de Colonia, se formó con Dettmar Cramer y obtuvo una licencia de entrenador. A su vuelta ejerció la docencia y, desde 1993, colaboró con la JFA en la formación de técnicos.

La formación como proyecto de país

Su trabajo en las categorías inferiores lo llevó a dirigir a las selecciones japonesas sub-16 y sub-17, incluida la participación en el Mundial de 2001, y posteriormente a la sub-19. En 2002 asumió la dirección del Comité Técnico de la JFA y participó en la creación de la Academia JFA Fukushima, de la que fue responsable desde su apertura en 2006 hasta 2012. El terremoto y el desastre nuclear de 2011 obligaron a trasladar su actividad a Shizuoka. Mantener la formación en aquellas circunstancias añadió una responsabilidad educativa y comunitaria a un proyecto concebido para desarrollar futbolistas.

En 2016 ganó las primeras elecciones presidenciales de la historia de la JFA y comenzó ocho años al frente de la federación, hasta que Miyamoto lo sucedió en 2024. Durante ese periodo, Japón alcanzó los octavos de final de los Mundiales de 2018 y 2022; en este último derrotó a Alemania y España en la fase de grupos. Su gestión también incluyó ayudas a los clubes durante la pandemia y reformas del registro y de la organización interna. En 2026 ingresó en el Salón de la Fama del Fútbol Japonés, que destacó tanto su trabajo técnico como su trayectoria institucional.

La creación de la WE League, estrenada en 2021 como primera liga profesional femenina del país, fue otro de los proyectos de su presidencia. Tashima vinculó su nacimiento con la igualdad y la participación de las mujeres en la sociedad, aunque posteriormente admitió que profesionalizar el fútbol femenino justo después del Mundial ganado en 2011 podría haber acelerado su desarrollo. “En el fútbol no hay magia ni milagros”, explicó en una entrevista con ‘DIME’. Atribuía el progreso japonés a décadas de formación, al trabajo de los entrenadores regionales y a los viajes al extranjero que permitieron a los jugadores conocer las exigencias internacionales.

La experiencia que aporta y los obstáculos que afronta

Su principal activo internacional es que conoce la FIFA desde dentro. Entró en su Comité Ejecutivo en 2015, antes de la llegada de Infantino, y continuó cuando el órgano pasó a denominarse Consejo. Ha trabajado también en la Confederación Asiática de Fútbol -AFC-, presidido la Federación de Fútbol de Asia Oriental -EAFF- y ejercido como vicepresidente del Comité Olímpico Japonés. Ahora propone recuperar el peso de los comités de la FIFA y fortalecer la relación con las confederaciones. Defiende la generación de ingresos, pero reclama que su distribución se decida colectivamente: “Es el dinero de todos”, señaló en su comparecencia.

Su presidencia japonesa también tuvo decisiones controvertidas. En abril de 2018 destituyó a Vahid Halilhodžić, que había clasificado al equipo para el Mundial de Rusia, y nombró a Akira Nishino cuando faltaban apenas dos meses para el torneo. Tashima alegó un deterioro de la comunicación y de la confianza entre el seleccionador y los jugadores. La decisión provocó críticas, aunque Japón acabó alcanzando los octavos de final. Ahora afronta un desafío de otra escala: nunca ha dirigido una organización de las dimensiones de la FIFA y deberá convertir su experiencia técnica y federativa en una propuesta que convenza a asociaciones con prioridades distintas.

El respaldo de Japón es su punto de partida. Para formalizar la candidatura necesita las nominaciones de cinco federaciones antes del 18 de noviembre y superar el control de elegibilidad. Tashima admitió que todavía no podía asegurar que tuviera opciones de ganar, aunque quiere hacerlo. La UEFA ha buscado una alternativa a Infantino, mientras que el presidente de la AFC, Salman bin Ibrahim Al Khalifa, ya ha respaldado al actual mandatario, sin que esa declaración obligue a las asociaciones asiáticas a votar en el mismo sentido. Ramón Vega también ha anunciado su intención de concurrir. Tashima dispone de ese plazo para reunir apoyos antes de la elección del 18 de marzo de 2027 en Rabat, Marruecos.