El expresidente de la International Esports Federation -IESF-, Vlad Marinescu, vuelve a escena como uno de los nombres principales en las elecciones presidenciales de la federación, que se celebrarán el 6 de diciembre en Kuala Lumpur, durante la 17ª Asamblea General. Será la décima elección presidencial en la historia de la entidad, un punto de inflexión para el futuro del esports mundial.
Marinescu, que ya lideró la IESF entre 2020 y 2023, impulsó un periodo de transformación en el que buscó dar legitimidad a la federación y fortalecer sus vínculos con el sistema deportivo internacional. Ahora, su regreso como candidato reafirma su intención de consolidar esa visión de un ecosistema global unido y reconocido.
Su paso por el COI y SportAccord
De origen rumano-estadounidense, Vlad Marinescu ha forjado su carrera en las estructuras del deporte mundial. Entre su experiencia tiene el haber sido director general de la Federación Internacional de Judo y también Director de SportAccord. Ese bagaje lo proyectó hacia la dirección del judo, donde ejerció como director general de la Federación Internacional.
Su desembarco en los esports se produjo con un objetivo claro: trasladar las prácticas de gobernanza, transparencia y desarrollo sostenible del olimpismo a un sector en plena expansión. Durante su mandato en la IESF apostó por reforzar la credibilidad institucional y por ampliar la presencia de la federación en el mapa internacional.
Assarasakorn, el otro candidato
En Kuala Lumpur, Marinescu tendrá como ‘contrincante’ a Samart Benjamin Assarasakorn, actual miembro del consejo de la IESF desde 2023, que defiende un modelo de crecimiento orientado a convertir la federación en una institución de primer nivel que potencie a cada nación miembro.
Además de la presidencia, los delegados votarán por los nuevos integrantes de la junta, con candidatos de países como Nueva Zelanda, Irak, Estados Unidos, Namibia, Argentina, India, Malasia, Montenegro, Myanmar, Alemania, Jordania, Israel, Noruega y Uzbekistán.
Una elección clave para el futuro del esports
La IESF se presenta como la única federación internacional de esports reconocida por aplicar principios de gobernanza del deporte mundial, y el proceso electoral de 2025 será observado como un test de madurez institucional. Según el secretario general Boban Totovski, el objetivo es garantizar «un proceso justo y democrático que refleje los más altos estándares de integridad y profesionalismo».




