La FIBA ha presentado una versión renovada de su sistema de clasificación para el ranking mundial femenino, una actualización que busca ofrecer un modelo más claro, transparente y alineado con la evolución reciente del baloncesto internacional. El cambio llega en un momento estratégico del calendario, justo antes de los torneos clasificatorios para la próxima Copa del Mundo femenina, donde las selecciones nacionales se juegan no solo su presencia en el torneo, sino también su posicionamiento dentro del mapa competitivo global.
La nueva metodología responde a un proceso de modernización del ranking internacional que el organismo ya había iniciado con el circuito masculino en noviembre de 2025. Ahora, esa lógica se adapta al circuito femenino, incorporando ajustes que reflejan mejor la estructura de su calendario y la frecuencia de sus grandes eventos. El sistema, presentado por Nike, se articula en torno a tres principios: simplificar la lectura del ranking, dar mayor peso a los resultados recientes y recompensar con mayor claridad a las selecciones que logran avanzar a las fases decisivas de las competiciones internacionales.
Un sistema que prioriza los resultados y la progresión competitiva
El nuevo modelo mantiene una lógica de puntuación acumulativa basada en cada partido internacional. Siguiendo el esquema ya aplicado en el ranking masculino, los equipos acumulan puntos por cada encuentro disputado y no pierden unidades previamente obtenidas. Ambos conjuntos reciben una base de puntos por participar en el partido, mientras que el ganador suma bonificaciones adicionales derivadas del resultado y del contexto competitivo.
La magnitud de los puntos también depende de la instancia competitiva en la que se disputa el partido. Los encuentros correspondientes a fases avanzadas de torneos internacionales otorgan una mayor recompensa, reconociendo el nivel de exigencia y el valor competitivo de esas etapas. A su vez, el sistema ajusta la puntuación según la competición o la región en la que se disputan los partidos, con el objetivo de reflejar de forma más equilibrada las distintas realidades del baloncesto mundial.
Ajustes para adaptarse al calendario del baloncesto femenino
Aunque el sistema femenino comparte los principios estructurales del modelo masculino, introduce cambios relevantes para adaptarse al ritmo particular del calendario internacional femenino. Uno de los ajustes más destacados es la implementación de un modelo de descuento anual del 25%, aplicado antes de cada evento importante. Dado que el calendario incluye cada año competiciones de alto nivel —como la Copa del Mundo, los Juegos Olímpicos o las copas continentales—, este mecanismo permite que el ranking mantenga una mayor sensibilidad frente a los resultados recientes.
Otro cambio relevante es la limitación de las actualizaciones del ranking a un máximo de dos por año. Una de ellas se producirá después del principal evento anual, mientras que una segunda actualización tendrá lugar en marzo para incorporar los partidos disputados desde la revisión anterior. El nuevo sistema entrará en vigor con los próximos torneos clasificatorios para la Copa del Mundo femenina, y la clasificación resultante tras esos eventos determinará los cabezas de serie para el sorteo del campeonato mundial programado para el 21 de abril.
