La Unión Internacional de Patinaje -ISU- ha vuelto a poner en marcha su iniciativa “Calm Zone” durante el ISU Skate to Milano Qualifier celebrado en Pekín. Este espacio, concebido para ofrecer a los atletas un entorno seguro y tranquilo, busca reforzar la salud mental y emocional en medio de la intensidad competitiva de los grandes eventos internacionales.
La “Calm Zone” debutó en el Campeonato Mundial de Patinaje Artístico celebrado en Boston, donde fue utilizada por cerca de 125 de los 190 patinadores participantes. Allí, los deportistas valoraron especialmente la presencia de perros de terapia y la posibilidad de compartir mensajes en el llamado ‘Kindness Wall’. Según la patinadora Gracie Gold, este tipo de recursos recuerdan que “eres más que tus resultados, tu bienestar mental importa, nunca estás solo”.
De la “Mind Zone” del COI al pionerismo de la ISU
La idea tiene antecedentes en la “Mind Zone” creada por el Comité Olímpico Internacional -COI- en las Villas Olímpicas de Tokio y Pekín. Sin embargo, la ISU fue pionera en trasladar esta propuesta de forma estructural a una disciplina concreta, el patinaje sobre hielo, consolidándola como parte de sus grandes campeonatos y presentándola ahora como una tradición dentro de su estrategia ‘Vision 2030’.
El éxito en Boston ha llevado a la ISU a repetir la experiencia en Pekín, donde los participantes disponen de un espacio adaptado entre entrenamientos, comidas y momentos de competición. El objetivo es reducir niveles de estrés, recuperar concentración y fomentar la conexión entre atletas en un contexto de alta presión. Esta innovación coloca al patinaje en la vanguardia de las iniciativas de bienestar en el deporte internacional.
Cómo se implanta en cada evento
La “Calm Zone” se instala en áreas reservadas de los recintos de competición y cuenta con distintos recursos: herramientas de mindfulness, juguetes sensoriales, rincones creativos, áreas silenciosas y actividades comunitarias. Además, incluye apoyo especializado con terapeutas y profesionales de respuesta en crisis. En Boston, por ejemplo, se contó con la colaboración de la Cruz Roja local, lo que reforzó el carácter operativo y profesional del proyecto.
Más allá del descanso individual, la iniciativa fomenta dinámicas colectivas. En Boston, la instalación del ‘Kindness Wall’ se convirtió en un punto de encuentro en el que los atletas dejaban mensajes de ánimo para sus compañeros. Este tipo de actividades refuerzan el sentimiento de comunidad en un deporte donde los momentos de soledad y presión suelen ser habituales.
Presencia en el camino hacia Milán 2026
La ISU ha confirmado que la “Calm Zone” se mantendrá como parte de su calendario competitivo en los próximos años. Su implantación en el clasificatorio de Pekín, que comenzó el lunes, forma parte de un plan a largo plazo que busca integrar el bienestar psicológico en la preparación hacia los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026.




