Un siglo después de su fundación, la Federación Internacional de Tenis de Mesa volvió al lugar donde todo comenzó para revisar su pasado y, al mismo tiempo, decidir su futuro. En Londres, la ITTF celebró su Asamblea General Anual del Centenario, una cita cargada de simbolismo y peso institucional que reunió a delegados de todo el mundo en el Hilton London Wembley para una jornada marcada por decisiones trascendentales. A cien años de aquella primera reunión en la que nueve naciones dieron forma a la federación, el tenis de mesa volvió a encontrarse con su propia historia en una ciudad que no solo representa su origen, sino también el punto de partida de una nueva etapa.
La jornada tuvo el tono de los momentos que exceden lo protocolar. Más que una reunión administrativa, la Asamblea fue una instancia de reflexión colectiva sobre el lugar que ocupa hoy el tenis de mesa en el ecosistema deportivo global y sobre las estructuras que necesita para sostenerse en el tiempo. En ese contexto, la histórica votación de una nueva Constitución del Centenario se transformó en el eje de un encuentro que buscó algo más profundo que actualizar estatutos: redefinir la arquitectura institucional de un deporte que enfrenta nuevos desafíos culturales, tecnológicos y generacionales sin perder de vista la tradición que lo sostiene.
Una nueva Constitución para el segundo siglo del tenis de mesa
El momento central de la Asamblea llegó con la votación de las Asociaciones Miembro para adoptar la nueva Constitución del Centenario, un documento concebido tras uno de los procesos de consulta más amplios e inclusivos en la historia de la ITTF. La reforma no solo responde a una necesidad normativa, sino a una transformación estructural en la manera en que la federación entiende su gobernanza. Los nuevos estatutos buscan dotar al tenis de mesa de un marco institucional más sólido, moderno y representativo para afrontar los desafíos de su segundo siglo, en línea con el mandato otorgado por sus miembros en la Asamblea General de 2025.
La carga simbólica del momento quedó condensada en las palabras de la presidenta Petra Sörling, quien conectó la votación con el acto fundacional de hace cien años. Frente a los delegados, recordó que en esa misma ciudad se firmó el documento que dio origen a la Federación y subrayó que ahora recaía sobre esta generación la responsabilidad de entregar al deporte la estructura que necesita para seguir creciendo. Su intervención no apeló únicamente a la memoria institucional, sino a una idea de continuidad: custodiar la herencia del tenis de mesa exige también reformular sus bases para que el deporte pueda seguir siendo relevante en un escenario global en constante cambio.
Gobernanza global y una federación en transformación
Más allá de la reforma constitucional, la Asamblea también funcionó como una radiografía del proceso de transformación que la ITTF ha impulsado en los últimos años. En su intervención, Sörling habló de una responsabilidad doble: proteger el deporte y construir una federación más preparada para el futuro. Esa visión ha guiado una serie de cambios orientados a responder a los nuevos hábitos de consumo de las audiencias jóvenes, fortalecer la sostenibilidad institucional y corregir desequilibrios históricos en la toma de decisiones. La conformación de una Junta Ejecutiva más joven, con mayor equilibrio de género y con representación de todos los continentes, fue presentada como una señal concreta de esa evolución.
La amplitud de la agenda discutida durante la jornada confirmó que la transformación de la ITTF no se limita a una reforma jurídica. Desarrollo, gobernanza, expansión y proyección internacional formaron parte de un debate que también reconoció el trabajo territorial de las asociaciones miembro y el rol de las ciudades anfitrionas en el crecimiento del deporte. En ese marco, la Federación Deportiva Peruana de Tenis de Mesa fue distinguida como la Asociación Miembro Más Activa, un reconocimiento que puso en valor el trabajo cotidiano que sostiene el crecimiento del tenis de mesa fuera de los grandes escenarios. En paralelo, la celebración del centenario se extendió más allá del salón de debates: la ITTF Summit 2026 convivió con las Finales del Campeonato Mundial por Equipos y con una gala en el histórico Guildhall de Londres, donde la comunidad internacional del tenis de mesa volvió a reunirse, esta vez no para fundar un deporte, sino para decidir cómo quiere sostenerlo.
