La nueva política de World Curling que regula la técnica de barrido
Juan José Saldaña
enero 7, 2026

El curling vuelve a mirarse a sí mismo en un momento donde la precisión técnica y la equidad competitiva están bajo constante escrutinio. En ese contexto, World Curling ha dado un paso decisivo al introducir una nueva Política de Técnica de Barrido, una medida que busca preservar la esencia del deporte y ofrecer un marco claro sobre qué efectos del barrido son aceptables en competencia.

La decisión, tomada en consulta directa con la Comisión de Atletas de World Curling, responde a un debate que se ha intensificado en los últimos años: hasta qué punto la evolución de la técnica y del equipamiento puede alterar el comportamiento natural de la piedra. El objetivo es proteger la integridad del juego, sin frenar su desarrollo, estableciendo límites precisos que todos los equipos comprendan y respeten.

Definir el barrido aceptable para proteger el juego

La nueva política establece que los efectos permitidos del barrido se limitan a dos acciones fundamentales: hacer que la piedra vaya más lejos y mantenerla más recta, permitiendo solo una mejora moderada del curling natural. Esta definición busca volver a centrar el barrido en su función tradicional, evitando manipulaciones que transformen de forma artificial el comportamiento de la piedra sobre el hielo.

Con esta aclaración, World Curling apunta a generar coherencia entre distintas competencias y condiciones de pista, ofreciendo a atletas y entrenadores un marco técnico común. La medida también refleja una preocupación por la percepción del deporte, donde la habilidad, la lectura del hielo y la toma de decisiones deben prevalecer por sobre técnicas que alteren de manera extrema el resultado de una jugada.

Técnicas prohibidas y un rol arbitral más activo

Dentro de la política, se detallan técnicas que quedan expresamente prohibidas, especialmente aquellas utilizadas con la intención de frenar una piedra. Entre ellas se incluyen las pinceladas individuales con movimiento de empuje, tanto en orientación estándar como de cuchilla, así como aquellas en las que el cepillo permanece sobre el hielo durante el regreso a su posición inicial o se levanta antes de completar el movimiento.

Estas acciones, junto con otras prácticas similares, han sido consideradas contrarias a la Declaración de Principios del deporte cuando su propósito es aumentar la desaceleración de la piedra. Para reforzar el cumplimiento de la normativa, los árbitros de juego ahora cuentan con mayor autoridad: podrán retirar la piedra lanzada del juego tras una advertencia oficial, subrayando la importancia de un control más riguroso en el más alto nivel competitivo.

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