La UCI impulsa la sostenibilidad a través de la ONU y PATH
Juan José Saldaña
noviembre 13, 2025

En un momento crucial para el planeta, la Unión Ciclista Internacional (UCI) reafirma su compromiso con la acción climática mientras la COP30 se celebra en Belém, Brasil. La organización se ha integrado en dos poderosas iniciativas globales —el Marco de Acción Climática de la ONU para el Deporte y la Alianza para la Movilidad Activa y la Salud (PATH)— que buscan situar al deporte y la movilidad sostenible como catalizadores de cambio. Desde su papel como ente rector del ciclismo mundial, la UCI abraza el poder del deporte como una herramienta capaz de inspirar acción colectiva, transformar comportamientos y generar soluciones reales ante la emergencia climática.

Este compromiso llega en un contexto en el que las conferencias climáticas ya no son solo espacios técnicos, sino escenarios donde se define el rumbo de la humanidad. En Belém, líderes globales, científicos y organizaciones civiles debaten cómo limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C y fortalecer las estrategias de resiliencia. En ese escenario, el deporte se levanta como un lenguaje universal que puede acelerar la acción y conectar causas, gobiernos y comunidades bajo una meta compartida: un futuro más justo y sostenible.

El deporte como voz colectiva frente al cambio climático

La COP30 marca una oportunidad histórica para demostrar que el deporte puede ser un aliado decisivo en la acción climática. A través del Comunicado Deportivo, firmado por la UCI y otros miembros de la comunidad “Deporte para la Acción Climática” de la CMNUCC, las organizaciones deportivas hacen un llamado a los gobiernos para que reconozcan formalmente el papel del deporte como socio estratégico en la lucha contra el cambio climático. Este manifiesto no solo demanda inversión e integración del deporte en las políticas ambientales, sino también una nueva visión de colaboración entre instituciones públicas, privadas y la ciudadanía.

En este contexto, el ciclismo se destaca por su doble naturaleza: deporte de alto rendimiento y medio de transporte sostenible. Desde las competiciones profesionales hasta los trayectos cotidianos, la bicicleta simboliza una herramienta de transformación con impacto tangible. La UCI invita a los gobiernos a incluir la movilidad activa en sus estrategias climáticas y a reconocer su capacidad para inspirar, conectar e impulsar comunidades hacia un modelo de vida más saludable, resiliente y bajo en carbono.

PATH y la movilidad activa: un llamado a la acción global

Como miembro fundador de la Partnership for Active Travel and Health (PATH), la UCI se ha unido a cientos de organizaciones para instar a los gobiernos a integrar la caminata y el ciclismo en sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (CDN). Este llamado busca incorporar la movilidad activa como parte esencial de las políticas de transporte y de salud pública, recordando que promover desplazamientos seguros y sostenibles es una de las formas más rápidas y accesibles de reducir a la mitad las emisiones del sector antes de 2030.

Con esa visión, PATH desarrolló en 2025 una completa plantilla de política de movilidad activa, que ofrece ejemplos concretos de cómo los países pueden adoptar medidas efectivas: priorizar los desplazamientos a pie y en bicicleta en la planificación urbana, integrarlos en los sistemas de salud e impulsar la logística con bicicletas de carga. De manera complementaria, la UCI ha impulsado su programa UCI Bike City Pathway, una guía práctica para ayudar a las ciudades a construir ecosistemas ciclistas sólidos, alineados con los criterios del Sello UCI Bike City. Así, mientras el mundo debate las soluciones climáticas en la COP30, el ciclismo emerge como un símbolo de acción compartida y esperanza activa.

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