Los tres candidatos que buscan la presidencia de la FEI
Juan José Saldaña
junio 23, 2026

La Federación Ecuestre Internacional (FEI) se prepara para iniciar una nueva etapa de su historia. Tras más de una década bajo el liderazgo de Ingmar De Vos, la organización ha confirmado oficialmente a los tres candidatos que competirán por la presidencia del máximo organismo rector de los deportes ecuestres. La elección, que se celebrará el próximo 5 de diciembre durante la Asamblea General de la FEI en Jiangyin, China, marcará el rumbo de una federación que en los últimos años ha experimentado importantes transformaciones en materia de gobernanza, desarrollo deportivo y expansión global.

La carrera electoral presenta perfiles con trayectorias muy distintas, pero con un elemento en común: una profunda vinculación con la estructura de la FEI. El canadiense Mark Samuel, la salvadoreña Sabrina Ibáñez y el representante de China Taipéi, Jack Huang, han desempeñado funciones clave dentro de la organización y cuentan con años de experiencia en la toma de decisiones que han moldeado el presente del deporte ecuestre internacional. Ahora, cada uno buscará convencer a las federaciones nacionales de que posee la visión necesaria para liderar el futuro de la institución.

Tres trayectorias diferentes para liderar el deporte ecuestre mundial

Mark Samuel llega a la contienda respaldado por una extensa experiencia tanto en la gestión deportiva como en el mundo empresarial. El canadiense formó parte de la Junta Directiva de la FEI durante doce años y ejerció como vicepresidente entre 2017 y 2024. Además de su trabajo administrativo, también desarrolló una carrera como jinete de salto y representó a Canadá en competencias internacionales. Su perfil combina conocimiento de la gobernanza deportiva con una visión estratégica adquirida en la dirección de empresas y organizaciones vinculadas al sector ecuestre.

Sabrina Ibáñez representa una candidatura construida desde el corazón de la propia federación. Vinculada a la FEI desde comienzos de la década de 1990, asumió la Secretaría General en 2014 y desde entonces ha participado en algunos de los principales procesos de modernización institucional. Su trayectoria también se extiende más allá del ámbito ecuestre, ocupando cargos en organismos deportivos internacionales relacionados con el movimiento paralímpico, la igualdad de género y la gobernanza deportiva. Su experiencia la convierte en una de las dirigentes con mayor conocimiento interno de la organización.

Jack Huang, por su parte, se ha consolidado como una de las figuras más influyentes del deporte ecuestre en Asia y Oceanía. Presidente del Grupo Regional VIII desde 2016 y vicepresidente de la FEI desde 2019, ha sido uno de los principales impulsores del crecimiento de la disciplina en una región donde el deporte continúa expandiendo su presencia. Su liderazgo le ha permitido posicionarse como una voz relevante en la expansión global de la federación y en el fortalecimiento de nuevas oportunidades para el desarrollo ecuestre.

La visión global que marcará el futuro de la FEI

La elección se desarrollará en un momento especialmente relevante para la FEI. Con el cierre del proceso de candidaturas y el inicio oficial de la campaña electoral, las federaciones nacionales tendrán varios meses para conocer las propuestas de los aspirantes antes de emitir su voto en diciembre. El proceso culminará durante la Asamblea General que se celebrará en Jiangyin, China, una cita que definirá quién asumirá la responsabilidad de liderar la organización durante los próximos años.

Mientras tanto, la federación continúa avanzando en la renovación de distintos órganos de gobierno y en la preparación de una nueva etapa institucional. En este contexto, Ingmar De Vos ha destacado públicamente la experiencia y el compromiso de los tres candidatos, subrayando que todos han realizado contribuciones significativas a la organización. Tras más de una década al frente de la FEI, el dirigente belga considera que cualquiera de los aspirantes cuenta con las capacidades necesarias para asumir el desafío de guiar al deporte ecuestre internacional en un escenario cada vez más globalizado y competitivo.