Mustapha Berraf y la carrera por la presidencia de ANOC
Farzad Youshanlou
septiembre 13, 2026

Mustapha Berraf lleva más de cuatro décadas dedicado a la administración deportiva, con experiencia en los ámbitos nacional, continental e internacional. Como presidente de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales de África  y miembro del COI, ahora aspira a la presidencia de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales.

La candidatura de Berraf llega después de una larga trayectoria en el deporte africano, donde ha trabajado en sistemas con recursos, infraestructuras y estructuras administrativas muy diferentes. Esa experiencia ofrece un contexto importante para comprender sus planteamientos sobre la organización del deporte internacional.

Uno de los temas centrales de su enfoque es el papel de los Comités Olímpicos Nacionales. Berraf sostiene que la fortaleza del Movimiento Olímpico depende, en gran medida, de la capacidad de sus miembros nacionales. Por ello, concede especial importancia a mejorar la gestión y la capacidad organizativa de los CON.

Su experiencia al frente de ANOCA le ha permitido conocer las diferentes circunstancias de 54 Comités Olímpicos Nacionales. Los desafíos de un sistema deportivo consolidado no son necesariamente los mismos que los de un CON que trabaja con recursos o infraestructuras limitados. La posición de Berraf es que el desarrollo debe tener en cuenta estas diferencias en lugar de depender de un único modelo.

Por ello, el desarrollo de capacidades y el intercambio de conocimientos de gestión ocupan un lugar destacado en su visión. El objetivo es ayudar a las organizaciones nacionales a desarrollar sus propias capacidades, reconociendo al mismo tiempo las circunstancias en las que operan.

La participación de los atletas es otro elemento de su enfoque. Berraf sostiene que los atletas deben tener un papel significativo en las discusiones y decisiones relacionadas con el futuro del deporte. Su argumento es que la experiencia al más alto nivel proporciona una perspectiva que la experiencia exclusivamente administrativa no puede reproducir plenamente.

Hasta qué punto los atletas deben influir en la dirección del deporte internacional sigue siendo una cuestión importante dentro del Movimiento Olímpico. La posición de Berraf es que su participación debe ir más allá de la representación formal y permitir que su experiencia contribuya a debates sustanciales.

También defiende una mayor atención al desarrollo de los futuros administradores deportivos. En su opinión, quienes puedan ocupar cargos de responsabilidad en el futuro necesitan oportunidades para adquirir experiencia práctica, aprender de quienes ya trabajan en el sistema y asumir gradualmente mayores responsabilidades.

Esta cuestión ha adquirido mayor relevancia a medida que el deporte internacional afronta desafíos que evolucionan rápidamente. La inteligencia artificial y la transformación digital, las preocupaciones medioambientales, las presiones económicas y los acontecimientos geopolíticos están generando nuevas preguntas para las organizaciones deportivas y sus dirigentes.

Para Berraf, preparar a la próxima generación de administradores forma parte, por tanto, de una cuestión más amplia sobre cómo las organizaciones deportivas pueden responder a estos cambios. Hasta qué punto este enfoque puede aplicarse eficazmente a diferentes sistemas deportivos es, en última instancia, una cuestión que corresponde determinar a las propias organizaciones y a sus miembros.

África ocupa un lugar importante en su perspectiva. Su participación en las estructuras deportivas del continente ha situado las cuestiones relacionadas con la representación africana y su influencia en el debate deportivo internacional dentro de su visión más amplia del Movimiento Olímpico.

La diversidad del panorama deportivo africano también refleja algunos de los desafíos más amplios a los que se enfrenta la familia olímpica. Los CON operan en circunstancias económicas e institucionales muy diferentes, lo que hace difícil abordar las cuestiones de representación, recursos y desarrollo mediante un único enfoque.

La visión de Berraf sobre el deporte también va más allá de sus estructuras administrativas. Señala la capacidad del deporte para unir a personas y países, especialmente en un momento en el que las divisiones políticas y sociales pueden dificultar este tipo de conexiones.

Ese papel ha adquirido una relevancia particular mientras las tensiones internacionales continúan afectando las relaciones entre países. Desde la perspectiva de Berraf, las organizaciones deportivas tienen la responsabilidad de preservar el espacio común que puede ofrecer la competición.

Este es el contexto más amplio en el que puede analizarse la candidatura de Berraf a la presidencia de ANOC. Su trayectoria aporta una amplia experiencia en la administración deportiva africana e internacional, mientras que entre sus prioridades declaradas figuran unos CON más sólidos, una mayor participación de los atletas y más oportunidades para los futuros líderes deportivos.

La presidencia de ANOC es, en última instancia, un cargo organizativo, pero la elección también ofrece una oportunidad para reflexionar sobre cuestiones más amplias relacionadas con el Movimiento Olímpico, el papel de los Comités Olímpicos Nacionales y la manera en que el deporte internacional debe responder a un entorno en transformación.

Berraf llega a este debate con más de 40 años de experiencia en el sector. La medida en que sus ideas encuentren respaldo entre los miembros de ANOC será, en última instancia, decisión de ellos.