El World Esports Summit 2025, organizado por la International Esports Federation -IESF-, ha concluido con éxito su décima edición consolidándose como uno de los encuentros estratégicos para el desarrollo global de los esports. Celebrado los días 10 y 11 de febrero de 2026 en Busan, Corea del Sur, el foro reunió a federaciones, publishers, organismos deportivos internacionales, empresas tecnológicas e instituciones públicas bajo el lema “Shaping the World of Esports”.
La cumbre, acogida en el Wyndham Grand Busan, congregó a más de 40 ponentes del ecosistema internacional, entre ellos el presidente de la IESF, Vlad Marinescu; Gustavo Arellano (FIBA); Eric Stranne (FIA); James Yang (Tencent); Ray Ng (Moonton); Valentin Capelli (WADA); Junghwan Han (KADA); Dipesh Makwana (Alibaba Cloud) y Tomica Madjercic (Sportradar), junto a representantes institucionales y federativos de distintos continentes. Marinescu abrió el encuentro con un mensaje centrado en la unidad: “Somos esta comunidad, hablamos el lenguaje de la juventud”.
Estándares comunes para un ecosistema global
Las sesiones abordaron los principales pilares estratégicos de la IESF, incluyendo gobernanza y desarrollo federativo, marcos de integridad y antidopaje, innovación tecnológica y crecimiento sostenible del ecosistema. En una de las intervenciones institucionales se destacó que “las federaciones internacionales son esenciales para conectar estructuras nacionales, publishers y actores públicos dentro de un marco global coherente”.
El acto inaugural contó con la participación de representantes del Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo de Corea del Sur -MCST- y de la ciudad metropolitana de Busan. En el marco del diálogo sobre diplomacia deportiva, se subrayó que los esports pueden actuar como herramienta de cooperación internacional, reforzando vínculos entre regiones y culturas a través de estructuras reguladas y estándares compartidos.

La integración con el deporte convencional
Uno de los ejes destacados fue la creciente integración entre deporte tradicional y competiciones digitales. Paneles específicos analizaron cómo organizaciones como FIFAe, FIBA o FIA están desarrollando torneos oficiales de esports en paralelo a sus competiciones convencionales, abordando aspectos regulatorios, desarrollo de talento y expansión de audiencias.
En este contexto, se remarcó que “a través del deporte, incluso las naciones más pequeñas pueden hacer oír su voz, y los esports no deben ser una excepción”, en referencia al papel inclusivo del ecosistema digital en el escenario internacional. También se insistió en que la sostenibilidad futura del sector requiere equilibrio, tal como señaló Alex YoungMan Kim: “La palabra clave para impulsar la sostenibilidad de los esports será equilibrio”.
El reto de equilibrar tecnología e integridad
La décima edición dedicó un espacio específico al desarrollo de estándares éticos y marcos antidopaje adaptados a los esports. Desde el ámbito de la educación y la integridad se afirmó que “la ética en los esports consiste en construir equidad y confianza a través de la educación, no del castigo”, subrayando el papel preventivo de los programas formativos.
Las sesiones sobre inteligencia artificial y regulación tecnológica destacaron que “la innovación es esencial, pero debe avanzar de la mano de la responsabilidad”, poniendo el foco en el equilibrio entre progreso técnico y garantías de integridad competitiva. Con una participación récord y una agenda centrada en cooperación, estándares globales y convergencia institucional, el World Esports Summit 2025 consolidó el papel de la IESF como plataforma de coordinación internacional en la evolución estructurada del ecosistema global de los deportes electrónicos.
