Así se prepara el Equipo Olímpico de Refugiados para los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026
Juan José Saldaña
julio 5, 2026

Para miles de jóvenes refugiados en el mundo, el deporte representa mucho más que una competencia: es una oportunidad para reconstruir su identidad encontrar estabilidad y demostrar que el talento puede abrirse paso incluso en los contextos más difíciles. En Dakar 2026, esa realidad volverá a cobrar vida con un hecho histórico: por primera vez, un Equipo Olímpico de Refugiados competirá en los Juegos Olímpicos de la Juventud, llevando a la pista historias marcadas por la resiliencia, el esfuerzo y la esperanza.

Los protagonistas de este nuevo capítulo serán Clement Niyomuhoza, Florence Masumbe, Nyataba Gatloth y Rachid Rochene, cuatro jóvenes atletas que competirán en las pruebas de 200 y 800 metros tras haber sido seleccionados para integrar el equipo. Procedentes de programas desarrollados en Kenia y Uganda, no solo representarán sus disciplinas, sino también a millones de personas desplazadas que ven en ellos un ejemplo de que el deporte puede convertirse en un camino hacia nuevas oportunidades.

Del refugio a la pista: un camino construido con oportunidades

El proyecto que llevará a estos atletas hasta Senegal es el resultado de varios años de trabajo conjunto entre el Comité Olímpico Internacional, la Fundación Olímpica para los Refugiados, Solidaridad Olímpica, World Athletics y diversas organizaciones que impulsan el desarrollo deportivo de jóvenes desplazados. En Uganda, por ejemplo, muchos de los seleccionados surgieron a través de Game Connect, un programa comunitario diseñado para identificar talentos entre personas refugiadas y acompañarlas en su formación deportiva, educativa y personal.

El crecimiento de esta iniciativa marca un paso importante en la evolución del deporte como herramienta de integración. Por primera vez, el trabajo comunitario desarrollado por la Fundación Olímpica para los Refugiados conecta directamente con el alto rendimiento, permitiendo que jóvenes que comenzaron entrenando en campos de refugiados puedan aspirar a competir en uno de los eventos multideportivos más importantes del mundo. En las próximas semanas, los atletas continuarán su preparación en un campamento de entrenamiento en Kaptagat, Kenia, donde compartirán experiencias con otros deportistas que sueñan con integrar el Equipo Olímpico de Refugiados para Los Ángeles 2028.

Yiech Pur Biel, el ejemplo de que el deporte puede cambiar una vida

Al frente de esta histórica delegación estará Yiech Pur Biel, jefe de misión del Equipo Olímpico de Refugiados para Dakar 2026 y una de las figuras más representativas del movimiento. Su historia refleja el mismo camino que hoy recorren los jóvenes atletas. Originario de Sudán del Sur, pasó parte de su infancia en el campo de refugiados de Kakuma, en Kenia, antes de convertirse en uno de los integrantes del primer Equipo Olímpico de Refugiados que compitió en Río 2016.

Diez años después de aquella participación, Biel asegura que el deporte transformó completamente su vida. Además de haber sido elegido miembro del Comité Olímpico Internacional y Embajador de Buena Voluntad del ACNUR, hoy trabaja para que nuevas generaciones tengan las mismas oportunidades que él recibió. Su mensaje hacia los atletas que competirán en Dakar trasciende los resultados deportivos: representar a millones de jóvenes refugiados significa demostrar que el talento, la disciplina y la perseverancia pueden abrir puertas incluso después de haber vivido el desplazamiento, convirtiendo cada carrera en una historia de superación que inspira mucho más allá de la línea de meta.