¿Por qué el tenis está cerca de superar al fútbol en Italia?
Juan José Saldaña
julio 13, 2026

Durante décadas, el fútbol fue el eje sobre el que giró gran parte de la cultura deportiva italiana. El calcio no solo dominó las conversaciones, las audiencias y los estadios, sino también la economía del deporte en el país. Sin embargo, ese escenario está experimentando una transformación inédita. Impulsado por una generación de tenistas encabezada por Jannik Sinner, junto a nombres como Matteo Berrettini, Flavio Cobolli y Matteo Arnaldi, el tenis ha dejado de ser un deporte complementario para convertirse en un fenómeno de masas que amenaza el liderazgo histórico del fútbol.

Las cifras reflejan con claridad este cambio. Según la Federación Italiana de Tenis y Pádel (FITP), durante 2025 cerca de 19,8 millones de italianos siguieron de manera habitual el tenis y el pádel, muy cerca de los 21,6 millones que continúan al fútbol. Mientras el interés por la raqueta creció un 23 % en el último año, el seguimiento del fútbol cayó un 4 %, en un contexto marcado por la crisis deportiva de la selección italiana y por los excelentes resultados obtenidos por los tenistas del país en los principales circuitos internacionales.

El éxito deportivo impulsó una nueva forma de consumir deporte

El crecimiento del tenis en Italia no responde únicamente a una moda pasajera, sino a un cambio de percepción generado por los resultados. La irrupción de Jannik Sinner como una de las máximas figuras del circuito mundial ha servido como catalizador para atraer nuevos aficionados. A ello se suman las actuaciones de Matteo Berrettini, Flavio Cobolli y Matteo Arnaldi, quienes han consolidado una generación competitiva capaz de mantener a Italia entre las grandes potencias del tenis internacional.

Este éxito deportivo ha cambiado también la forma en que los italianos consumen deporte. Torneos como el Masters 1.000 de Roma o las Finales ATP de Turín se han convertido en eventos de enorme impacto mediático y económico, atrayendo a miles de visitantes nacionales e internacionales. La presencia constante de jugadores italianos en las rondas decisivas de los grandes torneos ha fortalecido el vínculo del público con la disciplina, mientras el fútbol enfrenta un periodo de incertidumbre tras los malos resultados de su selección y la pérdida de protagonismo competitivo en el escenario internacional.

Un modelo económico que desafía el dominio histórico del fútbol

El crecimiento del tenis también tiene una explicación financiera. La FITP se ha convertido en una de las federaciones deportivas más sólidas de Italia gracias a un modelo de gestión que depende mucho menos de los recursos públicos que otras organizaciones deportivas. En el último ejercicio alcanzó un valor de producción superior a los 230 millones de euros, superando incluso la facturación prevista para la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), que rondaría los 200 millones de euros.

La fortaleza económica del tenis también se refleja en su impacto social. De acuerdo con las estimaciones disponibles, el tenis y el pádel generan un ahorro sanitario anual cercano a los 24 millones de euros para el Servicio Sanitario Nacional italiano, una cifra superior a los aproximadamente 15 millones asociados al fútbol. La explicación está en una práctica más prolongada a lo largo de la vida y una menor incidencia de lesiones graves entre los adultos. Paralelamente, la FITP continúa expandiendo la práctica deportiva desde las escuelas mediante programas desarrollados junto al Ministerio de Educación, una estrategia que busca asegurar el crecimiento de nuevas generaciones de jugadores y aficionados mientras el tenis consolida su lugar como uno de los grandes motores del deporte italiano.