Más de 1.500 atletas reciben becas de Solidaridad Olímpica para cumplir su sueño olímpico
Juan José Saldaña
julio 15, 2026

A dos años de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, el camino hacia la máxima cita deportiva del mundo ya comenzó para miles de deportistas. Mientras algunos buscan consolidarse entre la élite y otros intentan clasificar por primera vez, un total de 1.516 atletas de 176 Comités Olímpicos Nacionales y 39 disciplinas cuentan con el respaldo de las becas de Solidaridad Olímpica, un programa del Comité Olímpico Internacional (COI) diseñado para que el talento no dependa únicamente de los recursos económicos.

Las becas entregan un apoyo mensual destinado a cubrir aspectos esenciales del proceso deportivo, como entrenamientos, equipamiento, fisioterapia, viajes y participación en competencias clasificatorias. Más allá del aporte financiero, la iniciativa busca igualar las oportunidades entre atletas de distintas realidades, permitiéndoles concentrarse en su preparación con la mira puesta en Los Ángeles 2028. Para el ciclo olímpico 2025-2028, el COI destinará 71 millones de dólares a este programa, reforzando una política que durante más de dos décadas ha acompañado el desarrollo del deporte de alto rendimiento en todo el mundo.

El respaldo que permite concentrarse únicamente en competir

Detrás de cada beca existe una historia distinta, pero con un objetivo común: reducir las barreras que muchas veces condicionan la preparación de los deportistas. Para numerosos atletas, la posibilidad de entrenar sin la preocupación constante por los costos diarios representa una diferencia decisiva en el rendimiento y en las opciones reales de alcanzar la clasificación olímpica. El programa de Solidaridad Olímpica busca precisamente ofrecer esas condiciones, especialmente para quienes provienen de países con menos recursos destinados al alto rendimiento.

Uno de los beneficiarios es el gimnasta armenio Artur Davtyan, cuatro veces olímpico y medallista de plata en París 2024. De cara a Los Ángeles 2028, el atleta reconoce que la beca le permite enfocarse completamente en su preparación. «La beca de Solidaridad Olímpica me ayuda a no pensar en los gastos cotidianos, liberando mi mente de esa carga y permitiéndome concentrarme más en mi entrenamiento», explicó Davtyan. El gimnasta también destacó que formar parte del programa constituye un reconocimiento a su trayectoria y una fuente adicional de motivación para perseguir su gran objetivo: convertirse en campeón olímpico.

Un programa que ya demostró su impacto en París 2024

Los resultados obtenidos durante los Juegos Olímpicos de París 2024 reflejaron el alcance de esta iniciativa. De los 604 becarios que compitieron en la cita francesa, representantes de 171 Comités Olímpicos Nacionales en 24 deportes, surgieron 75 medallas: 26 de oro, 20 de plata y 29 de bronce. Más allá de las preseas, el programa permitió que varios países alcanzaran resultados históricos, confirmando que el acceso a mejores condiciones de preparación puede traducirse en actuaciones competitivas al más alto nivel.

Uno de esos casos fue el del zambiano Muzala Samukonga, quien obtuvo la medalla de bronce en los 400 metros durante París 2024 y hoy afronta el nuevo ciclo olímpico con renovada confianza. «Tras ganar la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de 2024, me convencí de que soy capaz de cualquier cosa. Era mi primera participación en los Juegos Olímpicos y conseguí una medalla, así que me motiva mucho saber que puedo lograr aún más en Los Ángeles 28», afirmó el velocista. Historias similares también se repiten en deportistas como la gimnasta rítmica de Laos, Praewa Misato Philaphandeth, quien destaca que el respaldo económico le permite costear entrenamientos, competencias y fisioterapia, además de aliviar la carga financiera de su familia e inspirar a futuras generaciones de atletas en su país. Desde Sídney 2000, el COI ha destinado más de 260 millones de dólares a este programa, apoyando a más de 12.000 deportistas alrededor del mundo, una inversión que continúa ampliándose rumbo a Los Ángeles 2028.