Más que 16 oros: las historias que dejó la halterofilia en Glasgow 2026
Javier Nieto
julio 31, 2026

La halterofilia completó cinco días de competición en los Juegos de la Commonwealth de Glasgow 2026 con 16 títulos distribuidos entre deportistas de las cinco federaciones continentales. El SEC Armadillo, que ya había recibido este deporte en 2014, acogió del 26 al 30 de julio quince sesiones marcadas por los tripletes de varias campeonas olímpicas, el mejor resultado histórico de Malasia y la aparición de una generación que comenzará próximamente el camino hacia Los Ángeles 2028. Asia terminó con seis oros, Oceanía consiguió cuatro, África sumó tres, Canadá aportó dos para América y Europa cerró el reparto mediante la victoria de la inglesa Emily Campbell.

Mirabai Chanu se convirtió en la primera mujer que gana tres títulos de halterofilia en los Juegos de la Commonwealth después de imponerse en 48 kilos con 190 en el total y 22 de ventaja sobre la nigeriana Ruth Nyong. “Este deporte ha cambiado mi vida, me lo ha dado todo y estoy muy orgullosa de ser levantadora. Tengo que intentar conseguir más medallas”, afirmó la india, que incluso contempló competir en la edición de 2030. Maude Charron igualó posteriormente su triplete al vencer en 63 kilos y Eileen Cikamatana hizo lo mismo en 86, después de haber ganado para Fiyi en 2018 y Australia en 2022 y 2026. Campbell completó el grupo de grandes figuras al revalidar el título de más de 86 kilos con 278, una ventaja de 25 sobre Aqilah Farhana.

Malasia alcanza por primera vez la primera posición

Aniq Kasdan abrió la cuenta malasia en 60 kilos; Aznil Bidin venció en 65 y se convirtió en el primer levantador asiático con tres títulos de los Juegos; Erry Hidayat se impuso en 79; Hafizuddin Roslin ganó en 88; y Syahmi Nor-Ghazali aseguró la primera posición del equipo con el oro de 94. La delegación llegó a Glasgow después de una concentración de varias semanas en Turquía y terminó con cinco victorias y un bronce. “Dentro de la federación nos habíamos fijado un objetivo de cinco oros”, explicó su presidente, Ayub Rahmat, quien considera que el resultado puede consolidar la halterofilia como uno de los deportes que más medallas aporta a Malasia en las grandes competiciones multidisciplinares.

Nigeria ocupó el segundo puesto por número de títulos gracias a tres victorias consecutivas durante la segunda jornada. Edidiong Umoafia ganó en 71 kilos, Onome Didih batió los récords de la Commonwealth de arrancada, dos tiempos y total en 53, y Rafiatu Lawal completó seis levantamientos válidos para imponerse en 58. “Nos animamos unos a otros; nadie piensa que sea mejor o más importante que los demás”, señaló Didih sobre el funcionamiento del equipo. Canadá añadió los oros de Charron y Charlotte Simoneau, mientras que los restantes títulos fueron para Chanu, Campbell, Cikamatana, la samoana Seine Stowers en 77 kilos, el fiyiano Taniela Rainibogi en 110 y el neozelandés David Liti en más de 110. Por segundos Juegos consecutivos, las cinco federaciones continentales de la halterofilia consiguieron al menos una victoria.

Las nuevas generaciones encuentran su espacio

Stowers fue la campeona más joven de la semana con 18 años y siguió el camino de su hermana Feagaiga Stowers, ganadora de la categoría superior en 2018. Simoneau, doble campeona mundial júnior, consiguió a los 21 su primer gran título absoluto y estableció un récord de la Commonwealth en dos tiempos dentro de los 69 kilos. Femily Notte, de Nauru, ganó el bronce en 63 con 17 años frente a Charron y Sarah Davies-Smale, ambas de 33, mientras que la canadiense Etta Love, de 18, terminó tercera en la categoría de Campbell. La competición mostró así el encuentro entre deportistas con medallas olímpicas y jóvenes que participarán desde el inicio en el próximo ciclo clasificatorio.

El bronce de Joshua Mboya en 60 kilos permitió a Kenia recuperar una medalla de halterofilia en los Juegos de la Commonwealth por primera vez desde 1994. El deportista de 20 años mejoró su marca personal en 19 kilos y completó los seis intentos después de haber recibido una beca olímpica a comienzos de 2026. “Sin ella tendría que estar trabajando o estudiando. Este apoyo significa que puedo entrenarme a tiempo completo, dos veces al día”, explicó. En el otro extremo generacional, la categoría femenina de 53 reunió a tres madres mayores de 40 años: Johanni Taljaard, Dika Toua y Jenly Wini. Wini puso fin a su carrera internacional para comenzar a entrenar, mientras Taljaard y Toua pretenden intentar la clasificación para Los Ángeles 2028. Chris Murray también regresó al podio con un bronce para Inglaterra después de superar lesiones de hombro y codo, una rotura de isquiotibiales, dos desgarros de cuádriceps, mononucleosis y herpes zóster.

La medalla que le falta a Madias Ngake

Madias Ngake regresó a los Juegos 16 años después de competir por Camerún y obtuvo la plata de 86 kilos representando a Inglaterra. La levantadora permaneció en el Reino Unido y solicitó asilo después de Londres 2012 debido a su orientación sexual, castigada legalmente en su país de origen. Años más tarde, diferentes descalificaciones por dopaje la elevaron desde la sexta hasta la tercera posición de aquella competición olímpica. El bronce le fue enviado a Camerún en 2020, pero nunca llegó a recibirlo. Forrester Osei, presidente de la Comisión de Atletas de la Federación Internacional de Halterofilia -IWF-, anunció en Glasgow que el organismo contactará con el Comité Olímpico Internacional -COI- para localizar la medalla o conseguir otra. “Se ganó ese bronce y debería tenerlo en sus manos”, afirmó.

Cyrille Tchatchet II protagonizó otro regreso al mismo escenario en el que había competido por Camerún en 2014. Tras considerar inseguro volver a su país, permaneció en el Reino Unido, durmió en la calle y atravesó una depresión antes de iniciar un proceso de asilo que duró varios años. Posteriormente se formó como enfermero de salud mental, participó en Tokio con el Equipo Olímpico de Refugiados y se tituló como terapeuta cognitivo-conductual. En Glasgow completó seis levantamientos válidos y ganó la plata de 110 kilos para Inglaterra acompañado por su madre, que lo vio competir por primera vez. El campeonato dejó también el inesperado bronce del bombero escocés Angus Doig, que se entrena solo en su garaje, y el respaldo de un SEC Armadillo lleno durante la victoria de Campbell. “Hicieron tanto ruido que no podía oírme pensar”, reconoció la campeona antes de cerrar una competición que reunió a deportistas olímpicos, regresos después de largas ausencias y algunos de los principales talentos del próximo ciclo.