El Campeonato Europeo de Atletismo de Birmingham 2026 ha quedado en el centro de las críticas por los elevados precios de las entradas y la presencia de numerosos asientos vacíos en el estadio Alexander. Aunque la organización informó que más de 13.000 espectadores acudieron el lunes para presenciar la victoria de Amy Hunt en los 100 metros, el recinto, con capacidad para 23.000 personas, presentó amplios sectores con localidades sin ocupar, especialmente en las categorías de menor precio. La situación generó preocupación entre atletas, entrenadores, comentaristas y aficionados, que cuestionan si el coste de asistir al campeonato está alejando al público ocasional.
El debate también se ha extendido a los precios dentro y alrededor del estadio, en un momento particularmente sensible para el atletismo británico. Las entradas de categoría A llegaron a las 110 libras, mientras que las categorías B, C y D se situaron en 90, 60 y 40 libras respectivamente, aunque los precios aumentaron hasta 150 libras durante los últimos tres días de competición. A esto se suman los costes de alimentación y transporte: un bocadillo de cerdo a la barbacoa cuesta 18,50 libras, un bratwurst 15 libras y una botella de agua 3,95 libras, mientras que el aparcamiento disuasorio alcanza las 22,50 libras en su opción más cercana.
Las gradas vacías abren el debate sobre el precio de las entradas
Las imágenes del estadio Alexander durante la jornada del lunes alimentaron las dudas sobre la política de precios. Si bien Birmingham 2026 aseguró que la venta de entradas ha superado sus objetivos y que la mitad de las localidades disponibles tenían un precio de 30 libras o menos, los sectores más económicos fueron precisamente algunos de los que presentaron una menor ocupación. Las localidades de 40 y 60 libras dejaron grandes espacios vacíos, mientras que las zonas más caras registraron una asistencia comparativamente mayor. Para algunos observadores, el problema no estaría únicamente en el valor de las entradas, sino en la capacidad de la organización para atraer a quienes no forman parte del público habitual del atletismo.
Las críticas llegaron también desde dentro del propio deporte. Steve Cram, excampeón mundial de 1.500 metros y principal comentarista de atletismo de la BBC, calificó de decepcionante la asistencia y señaló especialmente los espacios vacíos en la recta final del estadio. Nick Harwell, agente de Hunt, resumió su impresión tras la victoria de la velocista británica con una crítica directa a los precios, mientras que Jenny Meadows, entrenadora de Keely Hodgkinson, aseguró haber recibido comentarios de aficionados que apuntaban no solo al coste de las entradas, sino también a los problemas de aparcamiento y a la falta de conocimiento sobre la celebración del campeonato.
Precios, transporte y una experiencia que genera dudas
La discusión no se limita al acceso al estadio. Los aficionados también han cuestionado el coste de los alimentos y las dificultades para llegar y regresar del recinto, factores que pueden elevar considerablemente el gasto de una jornada para una familia. El aparcamiento disuasorio cuesta 22,50 libras, aunque existe una alternativa de 17,50 libras que obliga a caminar alrededor de 45 minutos hasta el estadio. A ello se suma que las sesiones nocturnas finalizan después de las 21:50, lo que complica el regreso para quienes dependen del transporte público. La estación de tren más cercana se encuentra a aproximadamente un kilómetro y medio, mientras que el cierre del cruce 10-11 de la M6 durante la noche del lunes añadió otro inconveniente.
Sonja McLaughlan, comentarista de atletismo, también puso el foco en el precio de las localidades, que alcanzarán las 150 libras durante los últimos días de competición. La situación ha provocado que algunos aficionados planteen alternativas como entregar las entradas disponibles a jóvenes pertenecientes a clubes de atletismo y otras disciplinas deportivas. Al mismo tiempo, Birmingham 2026 ha defendido su política comercial destacando que existen entradas para adultos desde 10 libras, una entrada infantil Mondo de 6,31 libras para la sesión del viernes por la mañana y una oferta que permite a una familia de cuatro integrantes asistir por 30 libras. Sin embargo, la percepción de una experiencia costosa continúa vinculada no solo al precio de acceso, sino también a la alimentación, el transporte y los horarios de las sesiones.
