Paddle Worldwide: mucho más que un cambio de nombre
Javier Nieto
agosto 3, 2026

La International Canoe Federation -ICF- ha adoptado la identidad Paddle Worldwide y ha acompañado el cambio de nombre con 24 reformas de gobernanza, nuevas obligaciones de igualdad de género y una estrategia destinada a reducir su dependencia de la financiación olímpica. Las medidas, aprobadas durante el Congreso celebrado en Oklahoma City, Estados Unidos, modifican la composición de sus órganos directivos, aumentan la representación de los deportistas, crean estructuras independientes de integridad y preparan una mayor inversión en federaciones nacionales, asociaciones continentales, tecnología y desarrollo.

La denominación sitúa al piragüismo dentro de la tendencia seguida por organizaciones como World Athletics, World Aquatics, World Sailing y World Triathlon, que sustituyeron nombres técnicos o acrónimos históricos por identidades reconocibles en diferentes mercados. Paddle Worldwide pretende abarcar las diez disciplinas que administra y conectar la competición de élite con clubes, entrenadores, voluntarios y practicantes recreativos. Las reformas refuerzan aspectos cada vez más importantes dentro del Movimiento Olímpico: igualdad, representación de los atletas, integridad, sostenibilidad financiera, alcance internacional y capacidad para mantener programas masculinos y femeninos completos.

Una identidad común para diez disciplinas

El presidente de Paddle Worldwide, Thomas Konietzko, explicó que la nueva marca amplía la función tradicional de la federación. “Nuestra responsabilidad va más allá de gobernar la competición internacional. Queremos inspirar a más personas para que descubran nuestro deporte, fortalecer los clubes y las comunidades y ofrecer un hogar a todos los que comparten una pasión por la vida en el agua”, afirmó. El término ‘Paddle’ identifica el elemento compartido por las distintas embarcaciones y modalidades, mientras ‘Worldwide’ expresa la intención de superar fronteras deportivas, culturales y geográficas.

La identidad no sustituirá las denominaciones de las federaciones o competiciones nacionales, sino que funcionará como una plataforma que cada asociación continental, miembro, club u organizador podrá adaptar. El secretario general, Richard Pettit, señaló que el objetivo no consiste en “pedir a todos que comuniquen de la misma manera”, sino en compartir recursos, conocimientos y oportunidades dentro de una estructura común. La reforma completa la estrategia Fit for Future, desarrollada para revisar cómo debe funcionar la organización después de cumplir un siglo desde su fundación en 1924.

Los deportistas entran en el núcleo de las decisiones

La revisión institucional comenzó en 2024 y contó con cinco grupos de trabajo y un comité de dirección. Más de 100 federaciones nacionales participaron en reuniones abiertas, mientras las asociaciones continentales, los miembros de la junta y otros grupos presentaron propuestas. “Cada aportación fue considerada cuidadosamente durante el proceso”, aseguró Konietzko. El resultado establece un Comité Ejecutivo formado por la Presidencia, cuatro vicepresidencias —una de ellas reservada a un representante de los deportistas— y los presidentes de las cinco asociaciones continentales. El secretario general participará sin derecho a voto.

Un Consejo más amplio incorporará al Comité Ejecutivo, a la copresidencia de la Comisión de Atletas y a los responsables de las diez disciplinas. Los presidentes de las comisiones Médica y Antidopaje, y de Finanzas, Auditoría y Riesgos, podrán intervenir también sin voto para aportar conocimiento especializado. Cuatro juntas diferenciadas se ocuparán del deporte, los atletas, el desarrollo y las asociaciones continentales. La distribución pretende definir responsabilidades y evitar que todas las decisiones operativas, técnicas y estratégicas queden concentradas en un único órgano.

Una unidad independiente para investigar y resolver conflictos

El Congreso aprobó además la creación de una Unidad Independiente de Integridad, presidida por el canadiense Mike Chambers e integrada también por Mario Santos, de Portugal, y Brianna Quinn, de Australia. Su función será separar la supervisión ética y disciplinaria de la dirección política de la federación. Un Panel de Adjudicación independiente, formado por seis especialistas procedentes de Canadá, Hungría, México, Argentina, Estados Unidos y Australia, se encargará de garantizar el debido proceso en los asuntos disciplinarios.

Estas estructuras se complementarán con una mayor supervisión médica, antidopaje, financiera y de riesgos. Su implantación responde a exigencias que ya forman parte de la evaluación de cualquier federación internacional: disponer de mecanismos independientes, reglas previsibles y vías de recurso. Para Paddle Worldwide, demostrar esa capacidad resulta relevante tanto para conservar la confianza de sus miembros y deportistas como para reforzar su posición dentro de los programas olímpico y paralímpico.

La paridad se convierte en una obligación progresiva

La propuesta presentada por la Federación Argentina de Canoas introduce cambios concretos en la representación. Las federaciones que envíen dos delegados al Congreso deberán designar a un hombre y una mujer; si cuentan con un tercero, podrán elegirlo sin restricciones de género. Los comités técnicos mantendrán sus requisitos mínimos actuales hasta que termine el Congreso de 2028. A partir de entonces, sus cuatro integrantes deberán repartirse por igual entre hombres y mujeres. Las comisiones aplicarán igualmente la paridad entre la Presidencia y un máximo de cinco miembros adicionales.

La vicepresidenta Cecilia Farias defendió que la incorporación de mujeres no debe limitarse a una declaración institucional. “El objetivo es garantizar que todas las personas disfruten de los mismos derechos, recursos y oportunidades, sin discriminación”, afirmó. Un análisis del ciclo de campeonatos mundiales entre 2023 y 2025 mostró que todavía existen desequilibrios. Farias advirtió además de que varias pruebas femeninas han sido canceladas en Juegos regionales por no alcanzar el número mínimo de participantes, incluso cuando estaban inscritas campeonas olímpicas o medallistas mundiales. La federación quiere utilizar la representación directiva, las becas y la colaboración con sus miembros para sostener programas completos en ambos géneros.

Del 93% a menos de la mitad de dependencia olímpica

La transformación institucional se apoya en un cambio financiero. Según los datos presentados al Congreso, la proporción de ingresos procedentes del Comité Olímpico Internacional -COI- ha descendido aproximadamente del 93% a menos del 50% desde finales de 2021. Paddle Worldwide atribuye esa reducción a sus acuerdos con el Gobierno de Hungría y la Oficina de Deportes de Hangzhou, además de una nueva estrategia de retransmisiones, mercadotecnia y adjudicación de eventos. Los compromisos de financiación se extienden hasta 2035 en Hungría y hasta 2034 en Hangzhou.

La federación abrió en diciembre de 2025 una sede en Budapest, que se suma a sus oficinas de Lausana, Suiza, y Hangzhou, China. Su plantilla incluye profesionales de 14 países y cinco continentes, y dispone de responsables específicos para trabajar con cada asociación continental. La implantación de un sistema integrado de gestión financiera y operativa ha ido acompañada de nuevos controles de contratación y de una reducción superior al 70% en las licencias de determinados programas informáticos. El presupuesto provisional para 2027 y 2028 proyecta unas reservas próximas a los 10 millones de euros al terminar el ciclo. Paddle Worldwide prevé utilizar los nuevos ingresos para duplicar el apoyo a las asociaciones continentales e incrementar la inversión en tecnología, competiciones, programas de desarrollo y servicios para sus miembros. “Los futuros ingresos se invertirán íntegramente en el desarrollo de nuestro deporte”, aseguró Konietzko.