World Rowing ha anunciado que Plovdiv, en Bulgaria, organizará los Campeonatos Mundiales de Remo sub-19 y sub-23 de 2027. La designación fue comunicada durante la cena de las naciones del Mundial sub-19 de 2026, en un encuentro al que asistieron las nueve medallistas búlgaras de Montreal 1976. La reunión convirtió el anuncio en un vínculo entre las mujeres que inauguraron el palmarés olímpico del remo del país y los jóvenes que comenzarán a construir sus propias trayectorias internacionales.
El Mundial sub-19 se disputará del 27 al 31 de julio de 2027 y el sub-23, del 28 de julio al 1 de agosto. Las dos regatas reunirán a más de 1.000 deportistas de más de 60 países. El presidente de World Rowing, Jean-Christophe Rolland, destacó el significado de presentar la sede durante el homenaje: “Resulta especialmente significativo anunciar este evento durante una celebración de las mujeres cuyos logros ayudaron a definir el remo búlgaro. Su éxito inspiró a generaciones de deportistas y hoy su legado continúa vivo a través de una sede que sigue recibiendo a los mejores remeros del mundo”.
Las mujeres que situaron a Bulgaria en el remo olímpico
El remo formó parte de los primeros deportes de los Juegos modernos, pero las mujeres tuvieron que esperar 80 años para acceder a su programa olímpico. En Montreal participaron 205 remeras en seis pruebas, una incorporación que abrió una nueva etapa para la disciplina. La canadiense Guylaine Bernier, integrante de aquella primera generación, explicó años después su alcance: “Cambió el desarrollo del remo, no solo en Quebec o Canadá, sino en todo el mundo. Abrió la puerta. Fue como una chispa”. Las participantes no siempre fueron conscientes de su condición de pioneras durante los Juegos, pero su presencia amplió las oportunidades para las generaciones posteriores.
Bulgaria aprovechó aquel estreno para conseguir sus primeras medallas olímpicas en remo. Svetla Otsetova y Zdravka Yordanova ganaron el doble scull; Stoyanka Gruycheva y Siyka Kelbecheva, el dos sin timonel; y Ginka Gyurova, Lilyana Vaseva, Reni Yordanova, Maria Modeva y la timonel Kapka Panayotova obtuvieron la plata en el cuatro con timonel. Zdravka Yordanova recordó la dedicación necesaria para llegar hasta allí: “Fue un año de locos. Pasé diez meses preparándome, sin posibilidad de hacer otra cosa que alcanzar mi objetivo”. Su primera sensación después de ganar fue la de haber completado un trabajo muy duro; la dimensión histórica llegó más tarde. Según su relato, la reina Isabel II se levantó para aplaudir a la tripulación búlgara durante la vuelta posterior a la competición.
Una historia que continuó después de Montreal
Otsetova y Yordanova habían comenzado a competir juntas en 1975 y pocos meses después consiguieron el bronce mundial en Nottingham. La conexión entre ambas fue inmediata. “Era como bailar. O funciona entre dos personas o no funciona, y funcionó desde el principio”, explicó Otsetova. Su entrenador trabajó especialmente la sincronización de la pareja, pero antes de la final redujo sus instrucciones a una idea sencilla: debían salir y hacer lo que ya sabían. “No creo que entonces comprendiéramos que era histórico. Simplemente estábamos felices de estar allí”, reconoció posteriormente la campeona.
Aquella temporada, Otsetova también estaba terminando sus estudios de Arquitectura. Entrenadores y profesores le recomendaron elegir entre el remo y su formación, pero concentró los exámenes, defendió su proyecto final en mayo y se proclamó campeona olímpica dos meses después. Desde 1980 participó como consultora principal, junto al arquitecto Valentin Marinov, en el desarrollo del canal de Plovdiv, donde intervino especialmente en la disposición de los espacios destinados a las embarcaciones. Posteriormente colaboró en la planificación de alrededor de 60 sedes olímpicas y mundialistas, desde Barcelona 1992 hasta Los Ángeles 2028. De esta manera, una de las mujeres que abrió el camino olímpico también ayudó a construir los escenarios destinados a quienes lo recorrieron después.

La siguiente generación toma el relevo
Plovdiv se ha convertido desde entonces en una sede habitual del calendario internacional. La ciudad ha acogido Mundiales absolutos, sub-19 y sub-23, Copas del Mundo y Campeonatos de Europa. Su comité organizador volverá a reunir en 2027 dos categorías que representan etapas diferentes en la formación de los deportistas. Su presidente, Ivan Popov, relacionó la designación con el homenaje celebrado durante el anuncio: “Hoy es un momento de orgullo para el remo búlgaro. Mientras honramos a las deportistas que ayudaron a establecer el lugar de nuestro país en la historia olímpica del remo, miramos igualmente hacia delante con orgullo para recibir a la próxima generación de campeones”.
Los dos campeonatos prolongarán una historia que comenzó mucho antes de que sus futuros participantes nacieran. Las nueve búlgaras homenajeadas en Plovdiv pertenecieron a la primera generación de mujeres admitida en el remo olímpico y fueron quienes llevaron a su país por primera vez al podio de esta disciplina. Medio siglo después, su legado permanece en los resultados, en la transformación de su deporte y en una sede a cuyo desarrollo contribuyó una de ellas. En 2027, más de un millar de jóvenes volverán a competir en ese mismo entorno y añadirán un nuevo capítulo a la historia iniciada por las pioneras de Montreal.
