La salud de un esgrimista no se define únicamente por su capacidad para reaccionar en una fracción de segundo, mantener la precisión bajo presión o sostener el rendimiento durante una competencia. Detrás de cada asalto existe una dimensión física, psicológica y médica que resulta determinante para que un atleta pueda desarrollar su carrera de manera segura. Con esa mirada, la Federación Internacional de Esgrima (FIE) organizó por primera vez una Conferencia de Medicina Deportiva durante el Campeonato Mundial Senior de 2026, celebrado en Hong Kong, convirtiendo la salud y la innovación científica en protagonistas de un encuentro que reunió a más de 100 especialistas, investigadores y referentes de la disciplina.
Celebrada el 23 de julio en AsiaWorld-Expo, la conferencia convocó a participantes de 39 países y regiones de los cinco continentes, con 26 ponentes y presentadores que abordaron algunos de los principales desafíos médicos de la esgrima contemporánea. El encuentro se desarrolló en línea con el Plan Estratégico 2025-2028 de la FIE y con los objetivos de la Comisión de Salud, Medicina y Ciencia del Comité Olímpico Internacional (COI), poniendo sobre la mesa cuestiones que van mucho más allá de la prevención de lesiones: la carga de entrenamiento, la recuperación, la salud mental, el bienestar y la necesidad de contar con herramientas científicas que acompañen al deportista durante las distintas etapas de su trayectoria.
La salud del esgrimista como parte del rendimiento deportivo
La apertura de la conferencia reunió a dirigentes de la FIE y especialistas internacionales en medicina deportiva, entre ellos Abdelmoneim ElHusseiny, Presidente Interino de la FIE; Gulnora Saidova, Secretaria General; el Dr. Antonio Fiore, Presidente de la Comisión Médica de la FIE; Alexander NW Yeung, Presidente de la Asociación de Esgrima de Hong Kong, China, y la Dra. Margo Mountjoy, Presidenta de la Comisión Médica y Científica de la ASOIF. En ese espacio quedó planteada una idea que atraviesa buena parte de la discusión actual sobre el deporte de alto rendimiento: proteger al atleta no significa únicamente atender una lesión cuando aparece, sino comprender las condiciones que pueden afectar su salud antes de que el problema se transforme en una barrera para competir.
Saidova definió la conferencia como un hito para la comunidad de la esgrima y puso énfasis en el intercambio de conocimientos entre profesionales. La Dra. Mountjoy, por su parte, destacó que la misión de desarrollar la esgrima a nivel mundial depende directamente de la salud, la seguridad y el bienestar de quienes practican este deporte. Esa perspectiva también estuvo presente en las ponencias magistrales del Dr. Hosam El-Sherbiny y la Dra. Anna Tomori. El primero presentó la planificación estratégica de la Comisión Médica de la FIE para el período 2025-2028, estructurada en siete pilares destinados a convertir la medicina deportiva en un componente estratégico de la disciplina, mientras que Tomori puso el foco en la necesidad de integrar los exámenes médicos y la protección del deportista dentro de los procesos de formación.
La presentación de la Dra. Tomori permitió observar con especial claridad los desafíos que pueden quedar ocultos detrás de los indicadores tradicionales de rendimiento. Su investigación sobre jóvenes esgrimistas en Japón mostró que, pese a entrenar en promedio más de 14 horas semanales y contar con un descanso aparentemente suficiente, cerca del 60 % tenía antecedentes de lesiones deportivas. Más del 10 % reconoció entrenar con dolor activo sin recibir atención médica y casi un tercio presentaba síntomas de estrés autonómico, entre ellos fatiga matutina severa y mareos ortostáticos. Los datos plantean una tensión relevante: un atleta puede continuar entrenando y compitiendo mientras su organismo entrega señales que no necesariamente aparecen reflejadas en una marca, un resultado o una estadística deportiva.
Ciencia, prevención y nuevas herramientas para la esgrima
A partir de estas preocupaciones, la conferencia estructuró sus contenidos alrededor de tres grandes áreas: prevención de lesiones, biomecánica y gestión de la carga; optimización del rendimiento, recuperación y bienestar; y seguridad de los atletas junto con el trabajo multidisciplinario. El objetivo fue abordar la esgrima desde distintas perspectivas científicas, considerando tanto las exigencias físicas propias de los combates como los factores que pueden condicionar la recuperación y la continuidad deportiva. Los pósteres digitales ampliaron además el espacio para compartir investigaciones, observaciones clínicas e iniciativas vinculadas con la medicina deportiva aplicada a la disciplina.
Uno de los proyectos presentados por el Dr. El-Sherbiny fue la puesta en marcha del Sistema de Vigilancia de Lesiones de la FIE (FISS), junto con el desarrollo de una plataforma médica digital con la mirada puesta en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. A esto se suman iniciativas para ampliar la formación y certificación médica a nivel internacional, fortalecer las colaboraciones en investigación y desarrollar nuevos grupos de trabajo relacionados con áreas como la salud física y mental de las mujeres. La intención es generar una estructura capaz de recopilar información, detectar necesidades y entregar herramientas que permitan tomar decisiones médicas y deportivas con una base científica más sólida.
La dimensión académica también tuvo un espacio concreto durante el encuentro. La FIE firmó una Carta de Intención con la Universidad de Hertfordshire, en Reino Unido, para promover investigaciones conjuntas relacionadas con medicina deportiva aplicada a la esgrima, salud de los atletas y ciencia del rendimiento. La colaboración, liderada estratégicamente por el Dr. El-Sherbiny en representación de la Comisión Médica de la FIE, busca reforzar la supervisión científica, la gobernanza y las conexiones entre redes académicas y clínicas. En paralelo, la conferencia permitió reunir a profesionales de 39 países y regiones, generando un espacio donde las experiencias de distintas realidades deportivas pudieron dialogar en torno a problemas comunes de una disciplina que exige velocidad, precisión, potencia y una elevada capacidad de recuperación.
