La lucha contra el dopaje atraviesa una etapa de transformación en las Américas. Con la entrada en vigor del nuevo Código Mundial Antidopaje y las Normas Internacionales de 2027 cada vez más cerca, la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) reunió en Lima a representantes de distintas partes del continente para abordar los desafíos que plantea su implementación. El Simposio Regional para las Américas 2026 congregó a casi 250 participantes de Norteamérica, Centroamérica, Sudamérica y el Caribe, en un encuentro donde la coordinación entre los distintos actores del sistema antidopaje ocupó un lugar central.
La cita, desarrollada en la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL), fue organizada con el apoyo del Comité Olímpico Peruano y la propia universidad, y en colaboración con el Instituto Peruano del Deporte, la Organización Nacional Antidopaje del Perú y la Asociación Nacional Paralímpica del Perú. El programa fue diseñado en torno al Programa de Apoyo a la Implementación del Código de 2027 (CISP) de WADA, con especial atención a la preparación para el cumplimiento normativo y a las particularidades de una región amplia y diversa, donde los sistemas antidopaje presentan diferentes niveles de desarrollo y capacidad.
Un sistema antidopaje que necesita coordinación regional
Durante la jornada inaugural, Francisco León Cannock, Director de la oficina de WADA para América Latina y el Caribe, y Susan Egoávil, exintegrante de la selección nacional de voleibol de Perú y miembro del Consejo de Atletas de la Agencia, dieron inicio al encuentro. Posteriormente, el Director General de WADA, Olivier Niggli, hizo un llamado directo a los signatarios del Código en América para trabajar coordinadamente durante los meses que restan antes del 1 de enero de 2027, fecha establecida para la entrada en vigor de las nuevas disposiciones. Para la Agencia, el desafío no consiste solamente en adaptar reglamentos, sino en lograr que las distintas estructuras nacionales puedan aplicar de manera efectiva los cambios y mantener estándares comunes.
La dimensión regional adquiere especial relevancia en un sistema que depende de la confianza de los deportistas y del público. Niggli planteó que esa confianza está vinculada a la posibilidad de competir bajo condiciones justas y a la percepción de que la integridad del deporte está siendo protegida. En Lima, esa responsabilidad fue abordada como un trabajo compartido entre los diferentes actores. Cecilia Moncada Tasayco, presidenta de la Organización Nacional Antidopaje del Perú, destacó precisamente la necesidad de armonizar esfuerzos y vinculó el encuentro con los preparativos para los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Lima 2027. Para Perú, la cita representa además una instancia de preparación directa para un evento multideportivo de gran escala que exigirá un sistema antidopaje coordinado y operativo.
El atleta como protagonista de las decisiones antidopaje
Uno de los espacios centrales de la jornada estuvo dedicado a fortalecer las voces de los atletas dentro de la gobernanza antidopaje. La participación de Susan Egoávil permitió incorporar al debate una perspectiva vinculada directamente con la experiencia deportiva y con las necesidades de quienes deben convivir con los sistemas de control, educación y protección establecidos por las autoridades. La discusión puso énfasis en los avances registrados durante los últimos dos años en materia de representación de los atletas en América Latina y el Caribe, así como en la necesidad de que esa participación tenga un papel efectivo en la construcción de las políticas que afectan a la comunidad deportiva.
La mirada puesta en los atletas también abrió espacio para discutir qué características debería tener un sistema antidopaje capaz de responder a las realidades de la región. Egoávil destacó la importancia de avanzar hacia estructuras más humanas, accesibles y eficaces, donde la experiencia de los deportistas sea considerada dentro de los procesos de toma de decisiones. Junto con esta dimensión, el programa del simposio abordó las principales modificaciones del Código de 2027, el liderazgo gubernamental en materia de deporte limpio, la protección de la privacidad y las mejoras previstas en las normas internacionales para laboratorios y educación. También participaron integrantes del Comité Asesor de WADA, entre ellos su presidente Ryan Pini, la vicepresidenta Dora Hegyi y el miembro Iñaki Gómez.
