El otro partido de la NFL en Melbourne: llevar el flag football a Brisbane 2032
Javier Nieto
septiembre 9, 2026

La National Football League -NFL- disputará el 11 de septiembre su primer partido de temporada regular en Australia, pero su llegada a Melbourne no se limita a trasladar durante unas horas el espectáculo estadounidense. Los Los Angeles Rams y los San Francisco 49ers abrirán sus respectivas temporadas en el Melbourne Cricket Ground -MCG-, un estadio con capacidad para alrededor de 100.000 espectadores que espera acercarse al lleno. El encuentro comenzará a las 10.35 del viernes para encajar en la programación televisiva estadounidense y será el primero de los nueve partidos internacionales que la liga celebrará este año en siete países. Las entradas, los patrocinadores y los derechos audiovisuales proporcionan un retorno inmediato; la operación más importante consiste en convertir esa atención en un mercado estable.

El Gobierno de Victoria ha financiado la llegada del partido por su capacidad para atraer visitantes y proyectar internacionalmente la ciudad. La NFL la utiliza también para desarrollar el flag football, introducir su práctica en los colegios y defender su continuidad olímpica en Brisbane 2032. El vicepresidente ejecutivo de eventos internacionales de la liga, Peter O’Reilly, reconoció que esa posibilidad influyó de manera decisiva en la elección de Melbourne frente a otras candidaturas. “No se trata únicamente de ese partido. El partido es un catalizador, es como arrojar una piedra al agua, pero después se extiende hacia todas estas otras áreas y las conecta”, explicó durante la conferencia SportNXT. La competición profesional proporciona audiencia; la modalidad sin contacto, participación y legitimidad olímpica.

Un partido para abrir mercado

El acuerdo con Victoria garantiza dos encuentros en cuatro años y contempla la posibilidad de celebrar un tercero, aunque todavía no se ha decidido cuándo llegará la siguiente visita. La aspiración de la NFL va más allá. Su director general de operaciones internacionales, Gerrit Meier, sostiene que los mercados en los que la liga se compromete deberían recibir al menos un partido cada temporada, como ha sucedido durante buena parte de las dos últimas décadas en el Reino Unido. “Creemos que los próximos 50 millones de aficionados no procederán de Estados Unidos, sino de los mercados internacionales”, afirmó. La continuidad evitaría que el interés generado esta semana desaparezca cuando los equipos abandonen la ciudad y permitiría medir cuántos espectadores ocasionales terminan comprando productos, contratando servicios audiovisuales o siguiendo regularmente a una franquicia.

La implantación comenzó antes de la llegada de los Rams y los 49ers. La NFL abrió en 2022 una oficina para Australia y Nueva Zelanda y puso en marcha dos años después una academia internacional en Gold Coast destinada a desarrollar jugadores de Asia-Pacífico. Además, su Global Markets Program -GMP- concede derechos comerciales sobre Australia a Rams, Las Vegas Raiders, Philadelphia Eagles y Seattle Seahawks. Las franquicias pueden organizar eventos, buscar oportunidades comerciales, captar aficionados y apoyar el crecimiento del NFL Flag. La liga calcula que cuenta con 8,8 millones de seguidores en el país, una estimación basada en una encuesta independiente sobre personas que se identifican como aficionados. El objetivo de esta semana consiste en comprobar cuánto valor real puede obtenerse de esa base declarada.

El camino del flag football hacia Brisbane

El flag football sustituye los placajes por la retirada de unas cintas colocadas en la cintura de cada jugador y necesita menos equipamiento, contacto y tiempo de recuperación que la NFL. Esa adaptación facilitará su debut en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, con torneos masculino y femenino de seis selecciones cada uno. Su presencia no está garantizada cuatro años después. El Comité Olímpico Internacional -COI- está definiendo el programa inicial de Brisbane 2032 y el procedimiento mediante el que el comité organizador podrá proponer disciplinas adicionales. Por eso, la visita a Australia llega en una etapa decisiva: permite a la NFL demostrar interés comercial, pero también participación local y capacidad para integrarse en el sistema deportivo del país.

El comisionado Roger Goodell anunció en abril que la liga proporcionaría gratuitamente material de flag football a todos los colegios australianos. Los primeros lotes llegaron a Queensland a finales de agosto e incluyen doce cinturones con cintas, tres balones y recursos para que los profesores puedan introducir la modalidad. Durante la semana del partido, la Kia Arena del complejo Melbourne Park se ha transformado en un estadio de flag football; jugadores de Australia y Nueva Zelanda participarán en una exhibición y Collingwood y los Seahawks organizarán una actividad conjunta entre la NFL y el fútbol australiano. El entrenador de San Francisco, Kyle Shanahan, admite que se trata de un deporte “completamente diferente”, aunque conserva elementos del fútbol americano: “Cuanto más fútbol puedan llevar a los Juegos, de la manera que sea, estoy totalmente a favor”.

Victoria compra turismo y proyección

El retorno económico explica la disposición de Victoria a financiar el acontecimiento. El Gobierno no ha publicado la cantidad, pero ‘The Age’ sitúa el acuerdo entre diez y quince millones de dólares australianos por partido. A cambio, casi la mitad del público previsto llegará desde otros estados o desde el extranjero, incluidos unos 10.000 aficionados procedentes de Estados Unidos, según los cálculos de la NFL. Personas de más de 35 países han adquirido entradas y la ocupación hotelera del centro de Melbourne para la noche del encuentro ha aumentado en 39 puntos porcentuales, de acuerdo con los datos de CoStar difundidos por el Gobierno de Victoria. Estas cifras describen la demanda previa, aunque el impacto económico definitivo deberá calcularse después del evento.

La ocupación de la ciudad prolonga el consumo más allá del estadio. Fed Square acoge actividades gratuitas, retransmisiones y un intento de récord dirigido por las animadoras de los 49ers, mientras que Melbourne Park recibe durante tres días un festival con un museo de la NFL, competiciones de flag football, artistas australianos y apariciones de invitados. El ministro de Grandes Eventos de Victoria, Anthony Carbines, defiende que este tipo de citas llena hoteles, restaurantes y cafeterías, sostiene empleos y ofrece otra razón para visitar el territorio. Melbourne añade además un argumento de posicionamiento: se convertirá en la primera ciudad que ha recibido un partido de temporada regular de la NFL, un Gran Premio de Fórmula 1 y un Grand Slam de tenis.

Convertir una visita en costumbre

La posibilidad de repetir cada año dependerá de algo más que las entradas vendidas. Desplazar plantillas completas entre continentes y husos horarios resulta costoso, altera la preparación deportiva y exige que los equipos regresen en condiciones de continuar una temporada en la que cada resultado cuenta. La liga deberá estudiar también el estado del césped, la convivencia con el calendario de la Australian Football League -AFL- y la valoración de los clubes y del Gobierno anfitrión. Los propietarios han autorizado hasta diez partidos internacionales por temporada desde 2027; superar esa cifra requeriría un acuerdo con la NFL Players Association -NFLPA-. El contrato actual convierte Melbourne en una sede recurrente, pero todavía no garantiza el modelo anual que desea la competición.

El partido reúne así las distintas capas de la expansión. La continuidad olímpica daría a la NFL presencia institucional y una herramienta de crecimiento menos costosa que el fútbol americano con contacto. La celebración anual de encuentros permitiría convertir ese avance deportivo en audiencia, patrocinio y derechos audiovisuales. Como resume Meier, Australia ha pasado de ser “un mercado interesante” a convertirse en “un mercado estratégico de crecimiento”. El partido no completa el proceso: es el instrumento elegido para ponerlo en marcha.