Sebastian Coe, presidente de World Athletics, confirmó este domingo en Budapest, durante la última jornada del Ultimate Championship, que mantendrá la exclusión de los atletas rusos y bielorrusos. La decisión acentúa las diferencias entre las federaciones internacionales sobre su regreso a las competiciones y sitúa al atletismo ante una próxima prueba: defender ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) las sanciones que la federación rusa ha recurrido.
«Nuestra posición no ha cambiado», afirmó Coe. El dirigente situó la integridad de la competición en el centro de su argumento y rechazó que el criterio responda a cuestiones políticas o de nacionalidad. Los atletas rusos y bielorrusos continúan excluidos de las competiciones internacionales de atletismo desde la invasión de Ucrania en 2022, mientras otros deportes han abierto vías para su participación.
Dos reclamaciones de Rusia ante el TAS
La ofensiva rusa ante el TAS tiene dos reclamaciones con distinto alcance. El 9 de julio, la federación recurrió la decisión de prolongar la exclusión de sus atletas. En agosto presentó una nueva demanda contra las restricciones que afectan a su propia actividad: sostiene que le impiden participar en los procesos de decisión de World Athletics y limitan la presencia de sus representantes y especialistas en reuniones y programas de formación. El organismo internacional ha confirmado que defenderá su posición ante el tribunal.
El contraste se aprecia en deportes como la natación y la esgrima, cuyos organismos internacionales han permitido el retorno de deportistas rusos y bielorrusos. El Comité Olímpico Internacional (COI) también levantó provisionalmente en julio la suspensión del Comité Olímpico Ruso, aunque precisó que esa decisión no equivalía a un cambio general de postura hacia Rusia. El propio COI recordó que las competiciones ajenas a los Juegos están bajo la autoridad de las respectivas federaciones internacionales.
El atletismo mantiene sus condiciones para el regreso
En el atletismo, World Athletics vincula la continuidad del veto a las consecuencias de la guerra sobre la competición. Al ratificar las sanciones en julio, señaló que la capacidad de los atletas ucranianos para entrenarse y competir seguía gravemente comprometida. También explicó que su Consejo había examinado opciones para un regreso condicionado, pero decidió mantener las restricciones ante la ausencia de avances tangibles hacia unas negociaciones de paz.
Ese escenario da al procedimiento ante el TAS una relevancia que puede superar el caso ruso. Una eventual resolución podría ayudar a delimitar hasta dónde llega la autonomía de una federación para sostener sus restricciones de participación. La apertura de otros deportes introduce un elemento de comparación, aunque por sí misma no determina la validez de las medidas del atletismo ni permite anticipar el resultado de los recursos.
Coe reconoce la necesidad de una solución
Coe reconoce, entretanto, que la situación necesita una solución y mantiene como objetivo a largo plazo recuperar una participación plenamente global en el atletismo. Esa aspiración todavía no se traduce en una vía de regreso: World Athletics mantiene las sanciones y defenderá su posición ante el TAS.
