La apuesta de Tiger Woods y Rory McIlroy por transformar la manera en que se consume el golf sigue ganando valor fuera de los campos. TMRW Sports, la compañía creada por ambos jugadores junto a Mike McCarley y responsable de impulsar la liga tecnológica TGL, ha alcanzado una valoración de 1.000 millones de dólares antes de que la competición dispute su tercera temporada. La cifra llega tras una nueva ronda de financiación en la que participaron Dynasty Equity Partners y Connect Ventures, dos fondos que ya formaban parte de su accionariado, aunque el volumen total de capital captado no ha trascendido.
El salto refleja la velocidad con la que ha crecido un proyecto que nació en 2022 con la intención de acercar el golf a nuevas audiencias y explorar formatos deportivos alejados de la tradición de los grandes recorridos. En apenas unos años, TMRW Sports ha pasado de estar valorada en cerca de 500 millones de dólares durante su serie A a alcanzar los 650 millones en 2025 y, ahora, duplicar prácticamente aquella primera valoración hasta la barrera de los 1.000 millones. Detrás de ese crecimiento está la confianza de inversores vinculados al deporte, el entretenimiento y la tecnología, pero también la ambición de construir una compañía con presencia más allá de una única competición.
Una valoración que se duplica en dos años
La nueva valoración supone uno de los movimientos más significativos en la corta historia empresarial de TMRW Sports. Hace apenas dos años, durante su serie A, la compañía fijaba su valor en casi 500 millones de dólares. En 2025 volvió al mercado para levantar nuevos recursos en una ronda liderada por los co-consejeros delegados de Silver Lake, Egon Durban y Greg Mondre, junto a WTSL, el vehículo inversor de Patrick Whitesell, elevando entonces su valoración hasta los 650 millones de dólares. La nueva financiación confirma una progresión acelerada para una empresa cuya principal carta de presentación ha sido, hasta ahora, TGL.
La presencia de Woods y McIlroy ha sido clave para dar identidad a un proyecto que busca combinar el peso histórico de dos de las grandes figuras del golf contemporáneo con una propuesta diseñada para una audiencia acostumbrada a formatos más rápidos y audiovisuales. A su alrededor se ha formado un grupo inversor en el que aparecen propietarios de franquicias deportivas y personalidades del entretenimiento como Arthur Blank, David Blitzer, Carolyn Tisch Blodgett, Steph Curry, Alexis Ohanian, Fenway Sports Group, Shaquille O’Neal, Michael Rubin y Justin Bieber. Esa red de nombres ilustra el tipo de ecosistema que TMRW Sports ha conseguido construir: una mezcla de capital deportivo, tecnológico y mediático que apuesta por nuevas formas de convertir las competiciones en productos globales.
TGL es solo el comienzo de la expansión
El crecimiento financiero coincide con una nueva etapa para la compañía. La tercera temporada de TGL arrancará en 2027, después de completar el contrato inicial de dos años con ESPN, mientras TMRW Sports prepara otros proyectos que amplían considerablemente su radio de acción. El próximo 8 de noviembre está previsto el lanzamiento de WTGL, la competición femenina que trasladará el modelo desarrollado alrededor del golf hacia una nueva categoría y que permitirá a la empresa explorar otro mercado dentro de su estrategia deportiva.
La expansión tampoco se limitará al golf. TMRW Sports cuenta además con la adjudicación de la NFL para desarrollar y operar una futura liga profesional de flag football, tanto masculina como femenina. Para una empresa fundada hace apenas cuatro años, la valoración de 1.000 millones de dólares se produce así en un momento en que su estructura comienza a evolucionar desde la gestión de una competición concreta hacia una plataforma con ambiciones en diferentes disciplinas. Woods y McIlroy pusieron el rostro y la credibilidad deportiva a la idea inicial, pero el tamaño que empieza a adquirir el proyecto muestra que la apuesta ya busca jugar en un terreno mucho más amplio que el de una sola liga de golf.
